Joe Musgrove el elegido:  enseñó a los Padres a tejer outs

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Joe Musgrove el elegido: enseñó a los Padres a tejer outs

Joe Musgrove, lanzador derecho del equipo grandes liga, Padres de San Diego,  tejió el 9 de abril, una hazaña de nueve capítulos. Al final  concluye un juego sin hit y sin carreras (no hit-no run) frente a los Rancheros de Texas.

Joe Musgrove rubrica capítulo de historia

Musgrove, 28 años, su sexto en la llamada gran carpa, era el elegido para cerrar un capítulo en la historia del elenco religioso.

El beisbol, del inglés, baseball, puede exhibir el jonrón (homerun) como uno de sus momentos explosivos, así como el gol en el balompié. Igual efecto se consigue con la cesta de tres en el baloncesto o con el  nocaut en el boxeo, esto ocurre en otras disciplinas deportivas.

El buen lance del arquero, o guardameta, para detener un disparo desde los once pasos (penalti) pudiera ser determinante para el resultado de un encuentro. Igualmente el beisbol carga con muchos momentos delirantes que pueden incidir directamente en la puntuación final de cada choque: en la ofensiva un jonrón con tres en bases y en la defensiva una jugada de doble out (doble play), hasta de triple play.

El no hitter es un tejer de nueve puntos de suspensos

Sin embargo, el no hitter no se obtiene en un  instante determinado, sino que es el resultado final de un tejer defensivo de nueve innings. Es con el out 27, el tercer out del noveno capítulo, cuando se consuma el no hit no run. Sólo si ninguno le conectó hit y tampoco le hicieran anotaciones.

Joe Musgrove el elegido: enseñó a los Padres a tejer outs
Estos Padres no llevan, ni ofrecen misa, pero lidian con el milagro.

Este deporte de origen gringo, caracterizado por las cuatro bases, es una disciplina de conjunto, que se apoya en los números para alcanzar resultados.

Hay quienes dicen que el beisbol es un juego de estadísticas. Los números sirven para los rendimientos individuales de cada jugador, también sirven para valorar un equipo en particular y hasta a una propia liga.

El 3 (tres) se presenta como un número clave en el juego de beisbol. Cada capítulo (entrada-inning) requiere de tres fuera (out). El juego se realiza a 9 innings (múltiplo de 3). Así que en un juego normal que se realiza a 9 episodios deben ejecutarse 27 out por lado (múltiplo de nueve y de 3). Quienes han sido testigos en el tejer de un no hitter han visto como este se arruina, justo después de dos out en el noveno.

Joe Musgrove  el elegido

Musgrove a la defensiva enfrentó a 28 bateadores, uno más del mínimo requerido para 9 entradas. Fue en el cuarto, con dos out, con un lanzamiento golpeó a  Joey Gallo, único jugador de Texas que llega a primera. Con un golpeado  se pierde el juego perfecto para el pitcher. Así que el juego perfecto es una escala superior al no hitter.

Joe Musgrove el elegido: enseñó a los Padres a tejer outs

El derecho de  la novena católica llegó a las Grandes Ligas en el 2016, militando las filas de Houston. Luego como consecuencia de transacciones y negocios entre las organizaciones fue a parar a los  Piratas de Pittsburgh. Pero Joe, no olvidaba sus vivencias de niño y adolescentes, seguía al equipo de la ciudad donde nació. Criado en El Cajón, condado de San Diego, California. Nunca se imaginó que llegaría a lanzar serpentinas en favor de los Padres.

Un capítulo importante de esta historia se inició el 19 de enero pasado cuando San Diego adquirió a Musgrove de Pittsburgh. Con este  elenco lanzo en el 2020. En ese canje estuvieron involucrados tres  equipos y siete jugadores. El  serpentinero derecho llegaba a jugar con la novena que acarició como fanático desde niño.

Antes de bajar el telón de los entrenamientos primaverales, previo a la actual campaña, Musgrove no figura en el primer plano de la rotación monticular. En los papeles era el quinto en la rotación, tras Blake Snell, Yu Darvish y Dinelson Lamet.

Sin embargo, las circunstancias dejan a San Diego sin los servicios de Mike Clevinger y Dinelson Lamet por lesiones. Esta situación lleva los Padres a abrirle un espacio a un recién llegado, con un record negativo de 31 victorias y 38 derrotas. Además una efectividad de 4.20 en seis años de servicio. Un pitcher nada dominante estaría destinado a ser historia en San Diego.

Joe Musgrove ni pensaba  en ir más allá de cinco inning

Así ese viernes 9 de abril Musgrove sube al montículo convertido en el tercer lanzador de los confesionarios. Luego de sacar los tres primeros innings perfectos, se dispuso a seguir su trabajo en el cuarto capítulo. En esos tramos tuvo la mira puesta en que en el beisbol moderno los abridores lanzan cinco o seis episodios.

“Yo no iba a salir del juego. Sabía que, una vez que permitiera el hit, ése sería el final de mi noche. Me sentía bien con eso”, dijo Musgrove. “Estuve muy concentrado. No tenía intención de salir del juego”. En seis años en la gran carpa  nunca había lanzado un juego completo.

En ese cuarto tramo  Musgrove  venía a verse las caras con los bateadores por segunda vez en ese encuentro.

Primero dominó al abridor, el campo corto de Texas Isiah Kiner Falefa. Luego dio cuenta del dominicano Anderson Tejeda. Sólo le faltaba un out para  alcanzar la docena y empezar a sentir el olor de una joya de pitcheo.

El derecho de  la novena católica arruina juego perfecto

De pronto, ante  el jardinero  Joey Gallo, tercero en la alineación, se vino  con un lanzamiento que le arruinó el juego perfecto. Cuando Gallo ancló en la primera base Musgrove ni siquiera pensaba  que esa sería la única concesión que daba esa noche.

Al abrir el quinto, el derecho californiano repasó en su pensamiento, tal como pasaba por algunos jugadores, fanáticos y trabajadores de los medios, que los Padres eran la única franquicia que seguía activa en las Grandes Ligas sin haber logrado jamás un juego sin hit. En 53 años la novena católica nunca había protagonizado a su favor un juego sin hit ni carreras. Una espera larga desde su fundación, sólo superada por los Phillies de Filadelfia que esperaron 56 años.

San Diego necesitó de 53 años, 8.206 juegos. Mientras tanto Joe Musgrove, requirió de seis años y 84 apariciones en  el montículo para lograr un N-N Run. Contra Texas  hizo 112 lanzamientos, de ellos 77 resultaron strike, con los que  propinó 10 abanicados.

Durante el juego nadie habla de no hit no run

A partir del quinto inning nadie en la cueva católica hablaba de lo que ocurría en el terreno.

Musgrove se hizo mudo, sólo miradas escrutadoras con su cátcher, el portorriqueño Víctor Manuel Caratini. Pasaban los out y del tema no se hablaba. Sólo celebraban con gestos los out  angustiosos: una línea potente de José Treviño al jardín derecho para el último out del octavo. También un batazo violento de David Dahl, abriendo el noveno inning de Texas, conexión que llegó directamente al intermedista Jake Cronenworth.

Caratini el mago detrás del home

Grandes méritos para Joe Musgrove, era su segunda aparición en esta campaña y su segundo triunfo. Sin embargo, hay que seguirle los pasos a la coordinación de pitcheo que hizo el receptor Manuel Caratini quien casualmente es el mismo del último no hitter del 2020, lanzado por Alec Mills, de los Cachorros de Chicago, ante los Cerveceros de Milwaukee.

Joe Musgrove el elegido: enseñó a los Padres a tejer outs
El receptor Manuel Caratini celebra la hazaña por ser parte visible de la misma.

A Caratini, el sangre fría detrás del plato, ahora sus amigos le llaman “El Científico”.

Entre roletazos angustiosos , fuertes líneas y 10 ponches propinados se tejía la hazaña. En el noveno capítulo, a la hora de bajar el telón, Isiah Kiner-Kalefa de los Rangers bateó rodado al campo corto Ha-Seong Kim para asegurar la gloría religiosa.

Al final,  el partido culminó 3-0, los Padres celebraban  en terreno de Texas, el Globe Life Field. Musgrove, Caratini y San Diego  rubricaron el episodio histórico en la gran carpa.

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Ciudad VLC  / William Hernández/  agencias / MLB