El derecho Junior Guerra volvió a brillar, esta vez el sábado, al lanzar 7.0 entradas en blanco para encaminar el triunfo de Navegantes del Magallanes 3-1 sobre Tigres de Aragua en el Estadio José Pérez Colmenares de Maracay, quizás en el mejor juego del circuito esta temporada. Uno, además, que cortó en dos la racha de derrotas del Buque y alargó a cinco la de los aragüeños.

Para Guerra fue su primera apertura de al menos 7.0 episodios sin permitir carreras en ronda eliminatoria de la LVBP desde el 19 de noviembre de 2017, cuando tuvo idéntica actuación, precisamente, contra los bengalíes, pero en el Estadio Universitario, con el uniforme de los Tiburones de La Guaira.

Aquel año, en abril, el serpentinero vivió lo que pudiera ser el mejor momento cumbre de su trayectoria, al ser el abridor del Opening Day con los Cerveceros de Milwaukee.

No obstante, en la actualidad, vive una especie de segundo aire, al apuntarse su quinta victoria de la campaña, una cifra que no alcanzaba un iniciador de 39 años de edad o más en la LVBP desde Giovanni Carrara, en la lejana 2007-2008, de acuerdo con el motor de búsqueda de Pelota Binaria.

“Para esto trabajé. Me reencontré con Antonio Balleste (jefe de trainers de Magallanes), quien ha sido un gran apoyo para mi carrera después de la recuperación de la Tommy John”, recordó Junior Guerra a Efraín Zavarce para la transmisión de IVC Networks, luego del compromiso. “También, por supuesto, tanto la defensiva como la ofensiva me han ayudado. Sin eso, no sería posible una buena temporada”.

EL RESPALDO

Guerra contó con el apoyo al campo de sus compañeros en varias oportunidades. Una de ellas la protagonizó el inicialista Renato Núñez cuando arriesgó el físico para capturar un elevado en terreno de foul en el séptimo capítulo, cuando la pizarra seguía 0-0 y corría en la intermedia Eduardo Escobar, el primer jugador que le pasó del primer cojín en la noche al tirador.

Pero hubo otra jugada, incluso más capital, con Carlos Rodríguez en el foco, un inning antes.

Rodríguez le robó un jonrón solitario a Odúbel Herrera en el jardín central, con un salto atlético que recordó, una vez más, a su ídolo Endy Chávez.

Magallanes (17-14), tras el lauro, ascendió al segundo lugar de la tabla de clasificación porque Águilas del Zulia perdió su careo de la jornada. Y el domingo, los carabobeños cerrarán la séptima semana del calendario regular ante Tiburones, en Valencia, con Cristofer Ogando como abridor.

“Nosotros no hemos bajado la cabeza nunca, incluso en los anteriores dos días donde no salieron muy bien las cosas”, mencionó Aparicio. “Hoy fue un juego apretado, muy bueno, que nos demuestra que no es necesario salir con la intención de hacer 10 o 20 carreras. También podemos ganar los encuentros chiquitos, haciendo las pequeñas cosas”.

Tigres (14-16), por su parte, bajó hasta el sexto escalón. Seguirán en casa para recibir a Cardenales de Lara, con José Enrique Martínez como iniciador.

 

Ciudad Valencia / LVBP