Grupo de derechos humanos y organizaciones sociales criticaron las recientes medidas anunciadas por el nuevo Gobierno panameño sobre la repatriación a quienes entren sin pasaporte al país, en particular en la zona del Darién.
Los Gobiernos de Panamá y EEUU firmaron un memorando de entendimiento (MOU) en el que la administración estadounidense «se compromete a cubrir el gasto de la repatriación» de migrantes por Darién.
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La zona del Darién es la frontera natural con Colombia que es empleada por cientos de personas a diario en su camino hacia Norteamérica.
El ministro de Seguridad de Panamá, Frank Ábrego, señaló que su país instaló alambres de púas en varios sectores de su frontera, con el propósito de proteger a su ciudanía y a miles de migrantes, creando una especie de corredor.
El funcionario afirmó que Panamá no le pidió la opinión a ningún país para implementar estas medidas migratorias de seguridad.
La instrucción de las autoridades panameñas es de establecer la retención y entrega a las autoridades policiales o migratorias de Colombia de cualquier persona que viaje en bote con migrantes irregulares y trate de ingresar a las áreas jurisdiccionales de Panamá.
Los bloqueos fronterizos ya habían sido informados por el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, desde su toma de posesión, la semana pasada.
La Defensoría del Pueblo de Colombia añadió que el cierre de esos cruces, que están en áreas inhóspitas localizadas en el «Tapón» del Darién, aumentará el represamiento de personas en los municipios receptores de migrantes, concretamente en los cascos urbanos de los pueblos que forman parte de la subregión del Urabá antioqueño y chocoano en el territorio colombiano.
Más de medio millón lo ha hecho en el último año con rumbo al norte, principalmente a Estados Unidos.
Y solo entre enero y septiembre de este año, más de 457 mil personas han cruzado la zona del Darién. La cifra va camino a doblarse de nuevo.
El Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) de Panamá difundió un comunicado en el que se describen acciones para gestionar la migración irregular masiva que atraviesa el país.
El informe indica que el objetivo de estas medidas es “orientar la migración irregular” hacia Bajo Chiquito, el primer asentamiento que los migrantes encuentran tras cruzar a pie la selva del Darién.
El expresidente Ernesto Samper criticó la reciente decisión del Gobierno panameño de cerrar los pasos migratorios en el Darién.
En su opinión, esta medida refleja una aceptación de la política estadounidense de bloquear a los migrantes en las fronteras del sur, impidiendo su llegada a México y Estados Unidos.
A estas críticas se sumó Elías Cornejo, coordinador de Promoción Social y Atención de Migrantes de Fe y Alegría.
Esto es una violación a los derechos humanos que orillará al flujo humanitario a dirigirse a zonas cada vez más peligrosas para realizar el cruce.
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Ciudad Valencia / Telesur













