Retomar el espacio “Mujeres que dejan huellas” es parte del reconocimiento y la necesidad de destacar la participación de la mujer en la coordinación, formación, organización y contribución en todos los sectores de la sociedad, tal es el caso de la entrevistada de hoy, la licenciada Ofelia García, en el trabajo comunitario.
La historia de Ofelia García, una mujer de fuerte temperamento, gran corazón y solidos principios morales, adquiridos de la crianza que junto a sus cinco hermanos recibió de su madre Santiaga Pereira de García, comienza en Cabimas, estado Zulia, hace 64 años.
Ofelia se considera una revolucionaria desde el vientre materno, producto de la influencia de su madre, quien fue una mujer luchadora, comprometida y tesonera, ya que a la par de criar a sus seis hijos, tuvo el coraje al tener que recorrer gran parte del país trabajando sin dejar de lado su papel de madre. Finalmente, cuando Santiaga se asienta en el barrio Antonio José de Sucre, en Valencia, estado Carabobo, comienza su trabajo social comunitario en las antiguas asociaciones de vecinos.

Como producto del contacto y el ejemplo de la señora Santiaga, desde muy pequeña, Ofelia comienza su vinculación con el trabajo comunitario, y ya desde los quince años simpatizaba con la Liga Socialista; entra en la Universidad de Carabobo en 1980, en la Facultad de Educación y se decide por las Ciencias Sociales. Para ese momento comienza a participar en los Comités por la Unidad del Pueblo (CUP), organización revolucionaria liderada por Alí Primera y José Vicente Rangel, con quien formó un vínculo de amistad y camaradería.
Antes de graduarse en la universidad ya estaba casada y con dos hijos y posterior a su graduación se traslada como docente a la población de Mamporal, en el estado Miranda; la causa de migración fue la imposibilidad de encontrar trabajo en Carabobo debido a su militancia política, sin embargo, una vez instalada en Mamporal continúa con su trabajo comunitario, político y cultural. Posteriormente se traslada al El Cartanal a ejercer como docente y a continuación se traslada nuevamente a Carabobo para trabajar en la escuela El Roble en el municipio Los Guayos.
Luego de tres años se cambia a la Escuela Nacional Bárbula en la Vivienda Rural de Bárbula para luego vincularse con el liceo Monseñor Gregorio Adam. Seguidamente es llamada a trabajar en la Zona Educativa donde tomó responsabilidad en diversos cargos administrativos debido a su empeño, resultados obtenidos y desenvolvimiento de acuerdo a los lineamientos de la Zona Educativa. La profesora Ofelia finaliza su carrera en el Ministerio de Educación en el año 2012 cuando se jubila.

Su trayectoria como luchadora social comienza en el año 1977 en el barrio Brisas del Sur, participando en la Asociación de Vecinos, lo cual permitió en conjunto con los demás miembros de la comunidad establecer una lucha por la obtención de los servicios básicos como el agua, la luz, la pavimentación, entre otros.
En el año 1989 conforman un espacio llamado “kínder popular Siembra”.
A partir del año ‘92 se abren nuevas perspectivas como producto de la irrupción en la arena política del Comandante Hugo Chávez y la coyuntura política, que ya venía cambiando desde “El Caracazo” con el despertar del Pueblo, lo que permitió continuar con el trabajo político que había comenzado casi veinte años antes. Reafirmando lo que muchos dicen: que hay un antes y un después de Hugo Chávez.
A partir del año 1996, conjuntamente con su esposo y sus hijos, comienza a hacer un trabajo político cultural a través del montaje de una obra sobre José Leonardo Chirinos llamada “Un diez de mayo”, en los antiguos galpones de Malariología, donde comienza la participación más constante del Ing. Julio Chacín en la musicalización de dicha obra, aportando sus conocimientos de los ritmos afro-caribeños. Producto de esta colaboración surge el grupo experimental Tambores Siembra, por lo cual Julio Chacín es considerado uno de los formadores del grupo y pieza clave para su temática musical acorde a su origen cultural afro caribeño.

A partir de la creación del colectivo cultural “Tierra Fértil”, el trabajo político cultural se amplía a varias actividades al año, que se han hecho de manera ininterrumpida, tales como: La Bajada de Reyes, la Cruz de Mayo, las fiestas de San Juan, al Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano ENTEPOLA, talleres de percusión, teatro, danza, zancos y malabares, entre otras actividades; utilizando la cultura como herramienta pedagógica y medio para el trabajo político-cultural, que al llevarlo a las comunidades y a las escuelas han encontrado la trinchera ideal para apoyar y defender a la Revolución Bolivariana tanto en la comunidad Simón Rodríguez como en sus alrededores, primero como asociaciones de vecinos y ahora con los concejos comunales, salas de batalla y comunas, desarrollando proyectos comunitarios como el de agua, pavimentación, aguas servidas y electricidad, de manera gradual, paso a paso.

De todo esto la comunidad Simón Rodríguez ha logrado la experiencia para liderar esas luchas como Concejo Comunal, haciendo el trabajo político con las demás comunidades y planteando la necesidad de organizarse para poder desarrollar y ejecutar los proyectos, atendiendo al llamado hecho por el presidente Nicolás Maduro para que el Poder Popular vaya recuperando el espíritu asambleario, el cual producto de la pandemia y otras múltiples razones se ha perdido, produciendo un letargo o receso.

En consecuencia asumen la tarea de impulsar las premisas del empoderamiento del Poder Popular y del gobierno comunal, planteado por el presidente Nicolás Maduro, con las consultas populares, que significan una convocatoria para promover la participación activa, democrática y protagónica de las comunidades en la ejecución de obras de diversa índole.
Para la primera Consulta Popular de Proyectos a mediados de 2024, Ofelia es evaluada y convocada junto a cinco compañeros de otros estados del país por la trayectoria y experiencia desarrollada a través de más de 40 años de lucha, para formar parte de la Comisión Nacional Electoral de la Consulta Popular de Proyectos, lo cual le dio la oportunidad de compartir sus experiencias con la organización popular y el público en general
Con las herramientas otorgadas por la Revolución, Ofelia fue capaz de explicar sus ideas y logros ante una audiencia internacional, la cual manifestó asombro por los objetivos alcanzados por la organización popular en Venezuela.
Una de las experiencias más bonitas que Ofelia vivió en Caracas fue el encuentro con comuneros de San Joaquín, estado Carabobo, quienes se sintieron orgullosos e identificados con el papel que Ofelia estaba cumpliendo en ese momento, lo cual reflejaba el compromiso y la esperanza con el Proyecto Bolivariano en la actualidad. Ofelia afirma, profundamente emocionada, que siente que ha valido el esfuerzo y el tiempo que ha dedicado a las luchas comunitarias y al empoderamiento del Pueblo.
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Lamentablemente, debido a sus dotes de liderazgo y a su identificación con las ideas de Chávez y el Che Guevara, Ofelia ha sido marginada junto con sus compañeras por parte de la institucionalidad, que pretende ejercer tutela sobre el Poder Popular, lo cual ha afectado a la comuna “5 Raíces”, que ha sido dividida y luego excluida de las actividades políticas y gubernamentales provocando la desmovilización de los comuneros.
Esta actitud de parte de la institucionalidad hacia Ofelia y la comuna “5 Raíces” comenzó luego del contacto que ella tuvo que el presidente Nicolás Maduro en su programa Maduro +. Hay un temor de que la invisibilización y marginación de la comuna “5 Raíces” tenga como objetivo impedir su consolidación de manos del liderazgo actual de la comuna, sin embargo, los comuneros no cejarán en su empezó de impulsar y afianzar el Proyecto Bolivariano, el Poder Popular y su apoyo al presidente Nicolás Maduro.
Magaly Zavala y Erik Conde / Ciudad Valencia
Fotos: José Ramón Rodríguez













