Los días viernes 27 y sábado 28 de junio marcarán la llegada de La Sultana del Ávila, novela de Milton Quero Arévalo, al estado Falcón. Las presentaciones tendrán lugar en el Café Ápigo de Coro a las 6:30 p.m. del 27 y en el Ateneo de Punto Fijo a las 10:30 a.m., del 28, respectivamente.

En ambas jornadas, el poeta y ensayista Simón Petit será el encargado de las palabras introductorias. La actividad cuenta con el respaldo del Ateneo de Punto Fijo, la Fundación Editorial Sol de Barro, Incudef, el Gabinete de Cultura de Falcón, la Alcaldía de Carirubana y Ápigo.
Previamente presentada en la Librería El Buscón de Caracas por el escritor Rafael Arráiz Lucca y en Maracaibo por el crítico literario Alejandro Labrador, La Sultana del Ávila ha despertado un interés creciente entre lectores de distintas generaciones. La novela nos conduce a la Caracas de los años ‘80 a través del personaje Javier Medina —alias Hamlet— en un retrato íntimo y colectivo de una juventud moldeada por la ciudad, el teatro, la amistad y la transformación personal.

Quero Arévalo, destacado actor de cine, teatro, televisión, narrador y poeta, conjuga en esta obra recursos del teatro, la narrativa y el cine, desdibujando las fronteras entre géneros. La estructura recuerda los actos de una pieza teatral y los cuadros de una película. Además, recurre al uso de cartas, tarjetas de presentación y transiciones narrativas que acompañan la evolución de su protagonista desde un lenguaje coloquial hacia una voz más introspectiva y literaria.
El autor, egresado en Letras de la Universidad Central de Venezuela y Educación por la Universidad del Zulia, posee una trayectoria artística que abarca el teatro, la docencia y la narrativa, con reconocimientos como el Premio “Adriano González León” y el Certamen Mayor de las Artes y las Letras. Su mirada crítica, pero emocional sobre la Venezuela urbana hace de esta novela algo más que una crónica generacional: es un testimonio artístico del deseo de pertenencia, cambio y memoria.
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La Sultana del Ávila no solo revisita una época; la convierte en un espejo con el que cada lector podrá medirse. En estos tiempos fragmentados, la novela de Quero Arévalo propone la reconstrucción de un nosotros desde la ficción. Una invitación a no olvidar quiénes fuimos.
Ciudad Valencia / Nota de Prensa












