El nuevo Departamento de Guerra de EEUU

El secretario del nuevo Departamento de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, ordenó que cientos de generales y almirantes del ejército estadounidense se reúnan la próxima semana en la base militar de Quantico, en Virginia.

La información difundida por distintos medios de comunicación, destaca que la decisión sembró “confusión y alarma después del despido de numerosos líderes de alto rango por parte de la administración Trump este año”.

 

Según el reportes, se informó que la orden fue enviada a principios de esta semana a unos 800 altos mandos que están desplegados en distintas partes del mundo. Incluye a oficiales con rango de general de brigada o superior, así como a sus principales asesores. Según fuentes internas citadas por medios estadounidenses, la directiva llegó sin previo aviso y con instrucciones estrictas de asistencia obligatoria.

El medio también señala como relevante el hecho de que la directiva se haya emitido en el contexto de una inminente paralización del gobierno (government shutdown) que se espera para el primero de octubre, y meses después de que el equipo de Hegseth en el Pentágono anunciara planes para llevar a cabo una “consolidación radical de los altos mandos militares”.

 

 

La convocatoria ha generado fuertes críticas entre oficiales activos y retirados. Algunos expresaron su desconcierto por reunir a tantos líderes militares en un solo lugar sin explicación, especialmente cuando muchos de ellos están a cargo de operaciones sensibles en zonas de conflicto como Europa del Este, Oriente Medio o la región Asia-Pacífico.

 

TE PUEDE INTERESAR: PRESIDENTE MADURO: «NUNCA MÁS REGRESAREMOS A LAS TINIEBLAS DEL COLONIALISMO»

 

A diferencia de otras reuniones de alto nivel, esta no incluye a los oficiales que ocupan puestos de Estado Mayor, lo que refuerza el carácter operativo de la cita. “No se hace esto sin razón”, declaró un funcionario bajo anonimato. “Están convocando a los principales comandantes de combate sin decirles por qué”.

La reunión tendrá lugar en un contexto de creciente militarización interna en Estados Unidos. Desde que Donald Trump volvió al poder, su gobierno ha impulsado cambios radicales en la estructura de mando. Entre ellos, la propuesta de cambiar el nombre del Departamento de Defensa a “Departamento de Guerra” y una reducción del 20 % del número de generales y almirantes en servicio activo.

En los últimos meses, la administración ha destituido a varios altos mandos militares sin ofrecer explicaciones claras. La lista incluye figuras clave de la inteligencia y las fuerzas especiales, y ha afectado de forma notable a mujeres oficiales de alto rango, lo que ha generado críticas por sesgo de género en las decisiones del gobierno.

 

Fuente: Telesur

Ciudad Valencia / JB / DG