Leemos un comentario en las redes sociales: En Venezuela, el chavismo quiere que devuelvan a Maduro y a Cilia Flores, apoya la gestión de Delcy Rodríguez, sigue siendo antiimperialista pero entiende que el poderío militar de los EE.UU venció el 3 de enero de 2026 y que, luego de haber padecido las medidas unilaterales desde 2014, entramos en una nueva etapa y deben negociarse mejores condiciones para la población.
Para comenzar la semana, hoy lunes 28 de septiembre de 2026, hablaremos sobre la situación del Chavismo en este momento, a casi 9 meses de la agresión bélica estadounidense contra Venezuela.
Hay opinadores reconocidos de la oposición que consideran que el chavismo feneció al momento de establecer acuerdos con Donald Trump. Hay opinadores reconocidos de la izquierda que a través de medios y redes sociales se oponen con dureza a este entendimiento con la potencia agresora, pero nosotros vemos lo siguiente:
- La conducción del gobierno por parte de Delcy Rodríguez se asume como la vía indispensable para dar continuidad al funcionamiento del Estado, sostener la estabilidad interna y evitar un colapso institucional o social.
- Aunque el sustrato ideológico contra la injerencia extranjera se mantiene intacto, la lectura de la situación incorpora un sentido de realidad geopolítica respecto al peso disuasivo e histórico del poderío militar estadounidense demostrado tras los acontecimientos del 3 de enero de 2026.
- Luego de más de una década acumulando el impacto de la crisis económica y el esquema de medidas coercitivas unilaterales iniciadas en 2014, el núcleo de la estrategia se desplaza hacia un enfoque pragmático: negociar bajo la nueva correlación de fuerzas con el objetivo de aliviar el entorno socioeconómico, atraer inversiones y garantizar estabilidad y mejores condiciones para la población.
- La demanda formal por el regreso de Nicolás Maduro y Cilia Flores opera como la bandera histórica e institucional que mantiene la cohesión interna y la narrativa de dignidad soberana ante las acciones extraterritoriales de EE.UU.
En fin, lo que vemos es la articulación de un chavismo en fase de preservación activa: firme en la retórica de sus principios, pero sumamente estratégico e instrumental en la gestión del nuevo escenario político para continuar ejerciendo la gobernabilidad.

En la memoria | “Nosotros somos gente de palabra”
Nicolás Maduro pronunció la frase «nosotros somos gente de palabra» durante la entrevista exclusiva que le concedió al periodista Ignacio Ramonet, difundida el 1 de enero de 2026. Es importante recordar lo que dijo:
«Como no me pueden acusar a mí, como no pueden acusar a Venezuela de tener armas de destrucción masiva, como no nos pueden acusar de tener cohetes nucleares, de estar dando una carrera nuclear, de tener armas químicas, entonces inventaron una acusación que Estados Unidos sabe que es tan falsa como aquella acusación de las armas de destrucción masiva que los llevó a una guerra eterna…
Estados Unidos sabe que eso es falso, así que yo creo que todo eso hay que ponerlo de lado y empezar a conversar en serio, con cartas en la mano, y el gobierno de Estados Unidos lo sabe porque se lo hemos dicho a muchos de sus voceros…
Que si quieren conversar seriamente del acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos. Que si quieren petróleo de Venezuela, está lista Venezuela para inversión estadounidense como con Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran…
Estados Unidos debe saber que si quieren acuerdos integrales de desarrollo económico, también… que si algún día hubiera racionalidad y diplomacia, pudieran perfectamente conversarse. Y nosotros tenemos la madurez y la altura… si algún día eso pudiera conversarse con el gobierno actual o quien venga después.»

Luis Salvador Feo La Cruz / Editor de Ciudad Valencia












