En estos días el Radar de Ciudad Valencia resalta la crisis de la vivienda en Portugal que ha alcanzado niveles críticos, provocando una ola de protestas multitudinarias y enfrentamientos en las calles de Lisboa. Con un incremento interanual del 10,2% en los alquileres y la polémica medida impulsada por el gobierno conservador de Luis Montenegro —la cual reduce de tres a dos meses el plazo legal para ejecutar un desahucio por impago—, la ciudadanía ha respondido con acampadas, vigilias y una fuerte presión social que ya contabiliza 55 detenidos.
El caso de una joven viuda de 26 años, desalojada el pasado 30 de julio de una vivienda municipal en la capital portuguesa, se ha transformado en el símbolo de esta emergencia social. Entre las principales demandas de los manifestantes se encuentran la ampliación del parque de vivienda pública, la regulación y control de los alquileres, la prohibición de desahucios sin alternativas habitacionales y el endurecimiento de restricciones contra la especulación inmobiliaria.
Repercusión en el Parlamento Europeo
La gravedad de la situación social en Portugal, replicada de manera similar en naciones como Francia, Bélgica e Italia, llegó a la plenaria del Parlamento Europeo. Durante los debates, diversos eurodiputados recriminaron el silencio institucional ante el encarecimiento generalizado del costo de vida y el deterioro de los servicios públicos.
En su intervención, Martin Schirdewan, copresidente del Grupo de la Izquierda en la Eurocámara, denunció la desconexión de los gobernantes:
«No tienen ninguna intención de atender las preocupaciones cotidianas de la gente común. Necesitamos urgentemente una cumbre extraordinaria para poner fin a la emergencia social en Europa; movilicen todos los esfuerzos para que la vida vuelva a ser asequible o la democracia europea colapsará».
Las protestas en Portugal reflejan un descontento estructural profundo, evidenciando que la población se mantendrá firme en las calles hasta conseguir garantías reales para el acceso a una vivienda digna.
Fuente: HispanTV/EFE/El País/SWI
Ciudad Valencia/Luis Salvador Feo La Cruz













