Dicen que muchas veces lo más difícil no es llegar, sino mantenerse. Entonces, ¿qué se puede decir de Serenata Guayanesa, este cuarteto vocal e instrumental de música tradicional venezolana que hoy está arribando a sus 55 años?
Esta agrupación es un verdadero ejemplo de constancia, disciplina y dedicación en cuanto a la difusión de la música folclórica venezolana, su rica cultura y diversidad de tradiciones.
Un día como hoy, el 13 de agosto del año 1971, fue creada Serenata Guayanesa, en Ciudad Bolívar, estado Bolívar, por el tenor y primer cuatrista Hernán Gamboa; el barítono y percusionista Iván Pérez Rossi; el barítono y percusionista César Pérez Rossi y el contratenor Mauricio Castro Rodríguez. Su repertorio se ha basado, fundamentalmente, en ritmos como el Calipso del Callao y los aguinaldos y merengues venezolanos, entre otros.

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Parte de su repertorio musical también incluye canciones folclóricas infantiles, las cuales forman parte de la identidad cultural de varias generaciones, como «Corre caballito», «Cuatro pollitos», «El papagallo», «A la una» y » La pulga y el piojo», por solo mencionar algunas.
Esta agrupación se gestó en una reunión oficiada en casa de Manuel Garrido, quien era por entonces el gobernador del estado Bolívar. Y Garrido, al apreciar la calidad y el talento de esos muchachos, les hizo la propuesta de que grabaran un LP (disco de larga duración).

Le tomaron la palabra al anfitrión y así se consolidó este fabuloso cuarteto de maestros del canto contrapuntístico, quienes ya traían cierta experiencia en diversos grupos vocales y corales incluyendo al Orfeón de la Universidad de los Andes. Su creciente éxito, popularidad y trayectoria en el país lo hizo merecedor de ser considerado Patrimonio Cultural de la Nación el 18 de noviembre del año 2011.
Para el año 1983, el grupo pasó por una recaída con el retiro de su tenor y cuatrista principal, Hernán Gamboa (fallecido en 2016), quien decidió hacer carrera como solista, ante todo por sus grandes dotes como uno de los virtuosos del cuatro venezolano de todos los tiempos.

En su reemplazo, al siguiente año, ingresó el tenor, cuatrista y guitarrista Miguel Ángel Bosch, pediatra de profesión, pero dedicado por entero a la música desde 1988.
Es oportuno destacar que una agrupación musical declarada como Patrimonio Cultural de la Nación no requiere estar de moda o pegada en las emisoras de radio para ganar prestigio o mantenerlo, sin embargo, es el apoyo de la gente y de los medios de difusión lo que permite, en gran medida, que cada generación pueda conocer e identificarse con el trabajo de tal agrupación.

En las décadas del 70′ 80′ y 90′ ocurrió algo muy positivo en el ámbito musical venezolano. Sonaban en las emisoras muchos grupos y artistas de nuestra música popular venezolana tales como Un, Dos, Tres y Fuera; Un Solo Pueblo, Budare y Leña, Gualberto Ibarreto, Lilia Vera, Cecilia Todd y Serenata Guayanesa, por solo nombrar algunos, que captaban la atención y el gusto de todo tipo de público de diversas edades.
La música de estos artistas destacados convivía con los gustos particulares de cada quien, sin generar diatribas, así fueras salsero, rockero, bolerista, jazzista o amante de la música llanera.
No se sentía contraste rítmico en la radio popular al mezclar un Polo Margariteño de Gualberto con un Poprock de los Bee Gees, por ejemplo; o una Ranchera de Javier Solís con una Pachanga de Tito Rodríguez; o un Calipso de Serenata Guayanesa con un Son de La Sonora Matancera; contando además con los especiales dominicales matutinos dedicados a la llamada música clásica… en fin, todos estos ritmos convivían a través de las ondas radiales y eso permitió que aquellas generaciones de venezolanas y venezolanos a las que pertenecimos valoraran a esos grupos y artistas en toda su diversidad. Desafortunadamente hoy la radio es otra cosa, está segmentada, encasillada en ritmos particulares.

En parte esa es la razón por la que vemos a los jóvenes, en su mayoría, desconectados de este excelente legado que, en sus 55 años, nos ha brindado Serenata Guayanesa. Hay que rescatar este aporte tradicional, aprender a disfrutarlo, la época decembrina es una buena excusa para disfrutar este acervo junto a la gaita zuliana y la música de la costa tipo Un Solo Pueblo.
Así que los invitamos a paladear estas joyas de Serenata Guayanesa que no pierden frescura ni pertinencia, allí tienen «El calipso del Callao», «El sapo», «Golpe y estribillo», «Viajera del río», «Easter morning», “San Rafael”, además de tantos cantos infantiles para motivar a nuestra niñez en el amor por lo venezolano y nuestroamericano.
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Ramón Emilio Toro Martínez (Caracas-Venezuela, 1966) es licenciado en Educación, mención Lengua y Literatura, de la Universidad de Carabobo (UC) en 1993. Es también Productor Nacional Independiente y locutor con experiencia en el desarrollo de programas radiales sobre música afrocaribeña en la ciudad de Valencia, estado Carabobo: Ciento por ciento Natural, por Lago 91.5 FM; Letras y Notas, por Salsera 96.3 FM, y Óyelo que te conviene, por RNV Región Central 90.5 FM. Es autor del libro «Letras y Notas sobre la Música del Caribe» (2020), presentado en la FILVEN Caracas 2020 (Casona Cultural Aquiles Nazoa) como el único proyecto editorial independiente de ese año.
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