Víctor Julio Pedroza Sequera nació el 10 de abril de 1963 en el Hospital Central de Valencia. Su infancia estuvo marcada por carencias emocionales, especialmente la ausencia de una figura paterna que dejó huellas profundas en su corazón. A pesar de las dificultades, su madre fue una guerrera incansable, intentando llenar los vacíos con amor y esfuerzo.

Cursó sus estudios primarios en la Escuela Ponce Bello del Barrio Central y el diversificado en el Liceo Manuel Vicente Romero García. Más adelante, encontró paz y estabilidad en la Escuela de Agronomía, una institución de formación católica donde se graduó en 1982.
En 1984 contrajo matrimonio, pero lamentablemente replicó patrones familiares que lo llevaron a formar un hogar disfuncional. Con el tiempo, sus hijos emigraron y él quedó solo, enfrentando heridas emocionales que lo llevaron a una profunda reflexión sobre su vida.
Víctor Julio Pedroza y el arte como refugio y renacimiento
Durante años, Víctor arrastró inseguridades que lo hacían retraído, temeroso de hablar en público y convencido de que no servía para nada. Fue recién a los 45 años cuando decidió romper ese ciclo. Se dio cuenta de que la comunicación era clave y comenzó a practicar actividades que le ayudaban a escapar de su realidad y reconstruirse desde adentro.
En 2017, ingresó a la Escuela de Música Sebastián Echeverría Lozano, donde fue recibido directamente en la coral. Para alguien que temía hablar y cantar frente a un público fue un acto de valentía y transformación. En 2019, continuó su formación en la Escuela de Folclor Benito Galarraga, donde no solo perfeccionó sus habilidades musicales, sino que aprendió el arte de fabricar instrumentos de cuerda, una pasión que jamás imaginó desarrollar.
Ese mismo año, enfrentó un problema cardíaco que casi le arrebata la vida. Sin embargo, los médicos le confirmaron que la música y las actividades artísticas eran clave para mantener su corazón tranquilo. Desde entonces, ha participado en programas radiales como No Apaguéis el Espíritu, ha cursado estudios de locución, y se ha sumado al grupo teatral Somos Máscara Teatro, donde ha encontrado nuevos espacios de expresión y aprendizaje. Recientemente, se ha integrado a talleres de poesía, una pasión que lo acompaña desde los 17 años.
Víctor Pedroza se define como una persona sin límites. Aunque no tiene ninguna discapacidad, ha decidido vivir intensamente esta etapa de su vida haciendo todo aquello que no pudo realizar en su juventud. Ha saboreado el triunfo, los aplausos, el conocimiento, y sobre todo, la libertad de ser él mismo.
Víctor Julio Pedroza
TAMBIÉN TE INTERESA LEER: JUVENAL BENITEZ: UN COMUNICADOR SOCIAL SIN BARRERAS
Víctor Julio Pedroza
Su mensaje es claro y poderoso: “El límite está en la mente, no en el cuerpo. Si antes hacía algo en tres días, ahora lo hago en seis… pero lo hago. Lo importante es hacerlo.”
A hombres y mujeres de la tercera edad, les recuerda que nunca es tarde para comenzar, para aprender, para brillar. Porque cuando hay constancia, perseverancia y fe, no hay edad que detenga el alma que quiere volar.
Ciudad Valencia / Diego A. Trejo












