La cola de los perros

Los perros suelen sufrir abrasiones (lesiones) en la cola, heridas superficiales que se  pueden caracterizar por:

  • Pérdida de cabello
  • Piel inflamada que generalmente está roja.
  • Sangrado leve
  • Formación de costras

Las abrasiones generalmente son causadas por traumatismos, el roce de la cola contra superficies ásperas (como cemento o cercas) o porque la cola queda atrapada en algo o debajo de él.

 

Las abrasiones leves a menudo se pueden tratar en casa. La zona debe limpiarse a fondo con jabón antimicrobiano y agua tibia. Una vez seca, aplique un ungüento o aerosol antibiótico. Los dueños de mascotas nunca deben envolver la cola, ya que puede causar necrosis si lo hacen mal. Repita este proceso a diario o cada dos días. Evite que su perro muerda la zona con un… cuello isabelino.

 

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Su perro necesitará atención veterinaria para una curación adecuada si la abrasión sangra mucho, se hincha o desarrolla olor.

Laceraciones: Las laceraciones son heridas más graves que las abrasiones. Estos cortes pueden ser lisos, irregulares o dentados, exponer el músculo, los vasos y el hueso subyacentes, y a menudo sangran.

Las laceraciones pueden producirse de diversas maneras. Pueden ser consecuencia de eventos traumáticos, como un atropello o una pelea de perros. Pueden ser autoinfligidas debido a problemas de comportamiento, alergias o infecciones de las glándulas anales. Independientemente de la causa, las laceraciones suelen requerir atención médica.

 

La longitud y la profundidad de la laceración determinarán si se tratará de forma conservadora (cuidado de la herida y vendaje) o quirúrgica. La mayoría de las laceraciones requieren antibióticos y analgésicos.

En los casos en que los problemas de comportamiento son la causa, es importante buscar ayuda de un entrenador de perros certificado y un consultor de comportamiento o un especialista en comportamiento veterinario para prevenir traumas futuros.

Síndrome de la cola feliz: El síndrome de la cola feliz puede parecer algo que desearías que tu perro tuviera, pero no lo es. Esta afección suele afectar a perros con colas largas, como labradores, pitbulls, galgos y razas de caza, que mueven la cola con entusiasmo y la golpean constantemente contra objetos sólidos como mesas, árboles, paredes y vallas. El resultado es una cola con úlceras sangrantes y nervios expuestos que no pueden cicatrizar debido a traumatismos repetidos.

 

En algunos casos, el tratamiento conservador con antibióticos tópicos, vendajes realizados por el equipo veterinario, analgésicos y sedantes suaves puede ser eficaz. El acortamiento quirúrgico de la cola puede ser necesario para algunos perros con esta afección.

Cola flexible: La cola flexible (también llamada miopatía caudal aguda) es una afección muscular dolorosa en la que la cola del perro sufre los efectos negativos del sobreesfuerzo. Los músculos se distienden o se lesionan. Se puede comparar con el dolor muscular que a veces sienten los perros que se esfuerzan durante el fin de semana. Dado que la base de la cola duele tanto, el perro evita que lo toquen y el resto de la cola cuelga flácida. Los síntomas son similares a los de una fractura o infección. Por lo tanto, es recomendable que un veterinario evalúe a su perro para que reciba el tratamiento adecuado.

La natación prolongada, la caza activa y el juego vigoroso son algunas de las actividades que pueden causar cola flexible. Esta afección se ha observado en perros expuestos a climas muy fríos, agua fría o cambios climáticos. Los perros confinados en jaulas durante períodos prolongados también pueden desarrollar cola flexible.

El tratamiento consiste en reposo y medicación antiinflamatoria analgésica.

 

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Fuente: ZOETIS

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