“Ser un preso y soportar las condiciones en una cárcel,
es una cosa de tipos duros… pero ser un preso político,
caer en una cárcel de máxima seguridad
y escapar maravillosamente es arte”.

 

Escape from Pretoria

A pesar de que este film, Escape from Pretoria (Fuga de Pretoria) no tenga tantas novedades para el género, logra su cometido: mantener en suspenso al espectador. La Fuga de Pretoria es un libro donde el mismo protagonista, Tim Jenkin, narra su historia de lucha, y que se transformó en una película donde se muestra una represalia ante las absurdas políticas de segregación y racismo de los ‘60 en Sudáfrica.

Aunque el mismo Jenkin argumentó que la película ya no tenía tanto sentido hacerla, por el tiempo que pasó (hace más de 40 años) desde la fuga y el movimiento al que pertenecía ya se había disuelto; toda la fuerza y la “libertad” que tuvo ahora para poder mostrar lo que vivió, la necesitaba en aquel entonces, pero las productoras cinematográficas que se había puesto en contacto con él solo querían las hazañas y no mostrar la parte del sistema político.

El adorado y eterno Harry Potter, Daniel Radcliffe, encarna al activista del Movimiento AntiApartheid (anti segregación racial) junto a Daniel Webber, su compañero dentro del mismo movimiento, quienes son condenados a prisión por 12 y 8 años respectivamente y de paso son acusado por traición a su raza. Una vez estando en la prisión para hombres blancos, son apartados por los mismos reclusos por ser defensores de la gente negra, por lo que Tim no pretende estar mucho tiempo en ese lugar, aún tiene muchas razones por las que luchar afuera.

 

Escape from Pretoria

 

Pasa los días estudiando posibles salidas, pero cada una es más complicada o imposible que la anterior. Es verdad lo que decían los otros reclusos sobre la Prisión de Pretoria: con suerte te dan otros 25 años por intentar salir, si no es que te meten un balazo entre los ojos. Al cabo de un tiempo, lo supo: saldrían por las puertas, ¿cómo? Tan sencillo y tonto como lo eran las llaves de madera. Nadie le creía que podría lograrlo, pero una vez más se demuestra que el ingenio y un fuerte ideal por el cual luchar pueden más que los barrotes.

 

LEE TAMBIÉN: “¿Quién necesita terapia?: El Gran Hipnotista (2014)” 

 

Escape from Pretoria

 

A lo largo de toda la película se puede sentir el ambiente tenso y fuerte en todo momento, algunas veces hasta me tenía que parar a respirar un poco para pasar el susto junto a Daniel, y también lo tachaba de loco, no me creía que pudiera lograr todo eso de tal forma, por eso al principio del post mencioné que era arte. Hace unos días la vi nuevamente, y por eso me animé a contarles sobre ella, así que como siempre les digo: si no la han visto, véanla, y si ya la vieron, háganlo de nuevo que no tiene perdida de nada.

 

***

 

Isabel Londoño-El Rincón Cinéfilo

Isabel Londoño, egresó de la Universidad de Carabobo (UC) en el área psicosocial, tiene también estudios universitarios en turismo y sistemas.

Es una apasionada de la música y del Séptimo Arte desde que tiene memoria, siendo el cine y sus distintos géneros la pasión a la que ha dedicado más horas y análisis. Sus reseñas sobre clásicos o estrenos del cine aparecen ahora, cada viernes, en Ciudad Valencia desde “El Rincón Cinéfilo”.

 

Ciudad Valencia