La blefaritis es la inflamación de los párpados y pueden enrojecerse, inflamarse, haciendo sentir ardor o dolor.
También pueden tener escamas o partículas grasosas (costras) alrededor de la base de las pestañas. La blefaritis es común, especialmente en personas con piel grasosa, caspa o rosácea.
Generalmente, la blefaritis afecta a los siguientes grupos de personas:
- De edad avanzada
- Que han sufrido cambios hormonales (en la adolescencia o menopausia)
- Con enfermedades de la piel como la rosácea o la dermatitis seborreica
- Que han abusado de lentes de contacto
Asimismo, se estima que está relacionada con muchos casos de ojo seco (un 85 %), ya que la grasa es esencial para tener una lágrima que nos proteja correctamente del exterior.
Causas de la blefaritis
La blefaritis está provocada, habitualmente, por el mal funcionamiento de las glándulas de Meibomio. La disfunción de estas glándulas conlleva inestabilidad de la película lagrimal, así como inflamación y daños en la superficie ocular.
También se debe a la proliferación de bacterias u microorganismos en la zona palpebral, como Demodex, un ácaro que vive en los folículos de las pestañas de algunas personas y que también puede asociarse a otras enfermedades oculares.
Síntomas
- Enrojecimiento ocular
- Sensación de cuerpo extraño
- Picor o escozor
- “Caspa” o escamas entre las pestañas
- Sequedad ocular
- Necesidad excesiva de parpadeo
- Visión borrosa
Es una alteración que puede manifestarse de forma intermitente en los casos más leves o llegar a afectar a la visión en los más severos, provocando dolor o sensibilidad excesiva a la luz.
¿Cómo se trata la blefaritis?
Desafortunadamente, no existe cura para la blefaritis, pero hay algunas que pueden hacerse para controlar los síntomas. Estos son algunos de los tratamientos:
Compresas de agua tibia
Humedezca un paño limpio con agua tibia y exprímalo hasta que esté más o menos seco. Colóquese el paño sobre los ojos cerrados durante al menos un minuto. Moje el paño todas las veces que sea necesario para que se mantenga tibio. Esto ayudará a aflojar las láminas que se pegan alrededor de las pestañas. También ayuda a evitar que las glándulas de aceite se obstruyan.
Lavado de los párpados
Moje un paño limpio, un hisopo o una toallita sin pelusa en agua tibia. Frote suavemente con ella la base de las pestañas. Hágalo durante 15 segundos.
Antibióticos
Su oftalmólogo puede recomendarle que utilice un ungüento de antibiótico en los ojos. Coloque una pequeña cantidad de ungüento sobre la punta de un dedo limpio o un hisopo de algodón. Aplique suavemente el ungüento a la base de las pestañas. Haga esto justo antes de irse a dormir o según lo recomiende su médico. Su doctor también puede prescribirle un medicamento antibiótico oral.
Gotas para los ojos
Las lágrimas artificiales o las gotas de esteroides para ojos pueden disminuir el enrojecimiento, la hinchazón y el ojo seco. Su oftalmólogo pudiera recetarle gotas para ojos con antibiótico para que las glándulas de aceite funcionen mejor.
Higiene de la piel y los párpados
Es muy importante mantener los párpados, la piel y el cabello limpios. Esto ayuda a mantener los síntomas de la blefaritis bajo control. Lávese bien las pestañas todos los días con champú para bebés. También lávese el cabello, el cuero cabelludo y las cejas con champú antibacteriano.
LEE TAMBIÉN: ¿PARA QUÉ SIRVE TOMAR EL JUGO DE CHAYOTE?
Ciudad Valencia / Cinfasalud / AAOP













