Este miércoles 10 de diciembre se desarrolló en la capital Noruega la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz, evento que transcurrió entre protestas populares en las calles de Oslo, el bochorno mundial por la politización del premio y la ausencia de la cuestionada “ganadora”, María Corina Machado.

La ceremonia, realizada en el Ayuntamiento de Oslo con más de mil invitados, entre los que se encontraban figuras de la familia real y representantes del gobierno noruego, quedó para la historia al ser la primera vez que la entrega de un Premio Nobel transcurre en medio de manifestaciones callejeras, cuando cientos de miles de ciudadanos tomaron las calles de Oslo para protestar contra el premio otorgado a la opositora venezolana, criticada mundialmente por solicitar sanciones, ataques e invasiones en contra de su propio país.

La ceremonia de entrega del Nobel de la Paz se dio después de un periodo de incertidumbre en el cual los organizadores del evento informaron desconocer el paradero de Machado.

 

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Se especulaba que durante el evento María Corina Machado -en conjunto con el llamado “TSJ en el exilio” y algunos exdiputados de la extinta Asamblea Nacional de 2015 que también se encontraban en Oslo- pretendía hacer un acto írrito de juramentación de Edmundo González como “presidente” de Venezuela para que éste luego la proclamara como vicepresidenta.

En tal sentido, varios medios internacionales informaron que la ausencia de Machado en la ceremonia se debió a que el comité decidió no contar con su presencia para evitar un mal mayor ante el creciente rechazo mundial por la politización del premio y por la posibilidad de que el bochorno fuera aún más grande con un acto de juramentación al estilo de Juan Guaidó.

Ante la negativa del Comité organizador de aceptar la presencia de Machado, sus asesores comenzaron a simular a través de los medios de comunicación que la dirigente no ha había llegado a Oslo por “motivos de seguridad extrema” y que se encontraba resguardada en un “lugar seguro”.

 

Maduro expresó su agradecimiento al pueblo de Oslo

Por su parte, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, expresó este agradecimiento al pueblo de Oslo, por la gran movilización realizada en Noruega, en rechazo al intervencionismo de EEUU en Venezuela.

Durante su intervención, el jefe de Estado venezolano detalló que no solo se realizaron movilizaciones masivas en Noruega, sino en ciudades de EEUU el fin de semana. Estas movilizaciones son en rechazo contra la guerra en Venezuela y en contra del “Nobel Sangriento”.

“Quiero agradecer desde aquí al pueblo de Oslo y de Noruega, que por miles se lanzó a las calles hoy a pedir paz para Venezuela, a apoyar a Venezuela en su deseo de paz y desarrollo, a decir no a la guerra por petróleo, no sangre por petróleo”, dijo Maduro en su alocución.

 

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Un Nobel manchado de sangre

Uno de los momentos más polémicos y bochornosos de la ceremonia del Nobel de la Paz fue cuando el presidente del Comité del Nobel, Jorgen Watne Frydnes, instó directamente al presidente Nicolás Maduro a renunciar a su cargo, un hecho que fue interpretado como una clara intención de politizar la ceremonia y, según analistas, de justificar pretensiones de intervención.

Frydnes subió el tono político de su alocución al señalar las alianzas internacionales de Caracas: “Detrás de Maduro está Cuba, Rusia, Irán, China y Hezbolah… Señor Maduro, renuncie”, dijo en su discurso, lo que aclara las razones políticas de otorgarle el premio a Machado.

Esta declaración ha provocado una inmediata controversia internacional y algunos críticos y analistas señalan que desde el Comité Noruego del Nobel cruzaron una línea, convirtiendo lo que debería ser un reconocimiento humanitario en una plataforma para la política exterior de EEUU, lo que socava la supuesta neutralidad e independencia de la institución.

 

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Fuente: Agencias / VN

Ciudad Valencia / Ely Reyes