Qué difícil nos ha resultado colocar el título al presente artículo sobre la trágica muerte del ciudadano estadounidense Charles Kirk.
Dice el refranero criollo que el que a hierro mata no puede morir a sombrerazos, un adagio coincidente con la advertencia de Jesús a Pedro recogida en el Evangelio de San Mateo: «El que a espada mata a espada morirá».
Aclarando, eso sí, que el viejo debate sobre la legitimidad de la violencia para defender nuestro actuar es tema para otra reflexión.
Las opiniones están divididas en torno a la muerte de Kirk, un joven norteamericano de 31 años, líder juvenil de la ultraderecha y aliado del presidente Trump, quien fue asesinado a tiros durante una concentración en Utah (EEUU).
“Prove me wrong”
La frase traduce algo así como: «Si estoy equivocado demuéstramelo», y fue el lema estampado en su toldo de agitación política conservadora bajo el cual murió.
Y creemos que realmente estaba equivocado y recogió lo que sembró. Por supuesto que estaba equivocado en sus posiciones políticas y éticas, su muerte violenta es muestra evidente de ese error.
Aunque el presidente Trump se equivocó también al señalar que el sospechoso del crimen era seguramente alguien perteneciente a la izquierda norteamericana o lo que Javier Milei denomina como «un rojo».
Pues resulta que no, quien disparó al cuello de Kirk no fue una persona negra, transexual, musulmana o migrante, fue un joven blanco de familia republicana que representa lo que se conoce como WASP*.
Ya ubicados en contexto, hacemos nuestras las palabras del amigo Harold Segura, quien ha sido designado recientemente por el presidente colombiano, Gustavo Petro, como comisionado nacional de Asuntos Religiosos del hermano país:
Es de lamentar el asesinato de Charles Kirk. Ninguna vida debe ser apagada por la violencia. Cada persona, aún con ideas que podamos cuestionar, es portadora de la dignidad que Dios concede.
Pero también es de lamentar el veneno de odio que en nombre de la fe o de ideologías políticas enciende divisiones y deshumaniza al diferente. El odio, sea conservador o liberal, nunca puede llevar el sello de Dios.
LEE TAMBIÉN: “Ser humano después de Gaza”
*Wasp es un acrónimo en inglés que significa Protestante Anglosajón Blanco (White, Anglo-saxon, Protestant)
Ciudad Valencia / Ismael Noé












