Tras el reciente terremoto, ha surgido una profunda preocupación respecto a la seguridad de las infraestructuras en el sector de La Isabelica, una situación que evidencia los riesgos y el peligro que representan las edificaciones fuera de norma, ante posibles eventos telúricos.

Este reporte resalta la vulnerabilidad de la zona debido al auge de obras que incumplen con los requisitos técnicos mínimos. En consecuencia, se hace necesaria la revisión de estas para prevenir desastres. La situación, de acuerdo con algunos vecinos, pone de manifiesto la urgencia de regularizar el desarrollo urbano en comunidades como estas que además, son densamente pobladas.

Desde una perspectiva de ingeniería de riesgos, el problema central radica en que estas edificaciones tienen fallas de construcción. En este sentido, carecen de un diseño que garantice la integridad de los elementos portantes, lo cual es fundamental para la disipación de energía durante un movimiento telúrico.

Al tratarse de construcciones fuera de norma, presentan una vulnerabilidad sísmica exacerbada por la ausencia de controles de calidad en materiales y la posible alteración de los sistemas estructurales originales, así como las normativas legales establecidas por la Dirección de Control Urbano de la Alcaldía de Valencia, lo que incrementa exponencialmente la probabilidad de fallas.

 

Escenario de riesgo estructural latente

La situación en La Isabelica va más allá de lo administrativo: refleja un escenario de riesgo estructural latente que requiere atención urgente. Estas construcciones constituyen una amenaza directa debido a su incapacidad técnica para resistir eventos sísmicos bajo los coeficientes de seguridad exigidos.

Al ser uno de los complejos habitacionales multifamiliares más grandes de Venezuela, las modificaciones no autorizadas alteran gravemente la respuesta ante un evento telúrico.

 

Principales consideraciones de riesgo en la zona

A continuación, se detallan las principales consideraciones de riesgo en la zona:

Alteración de la estructura original. La modificación de plantas bajas para crear comercios o ampliar viviendas elimina paredes que originalmente aportaban rigidez, lo que puede provocar el colapso del piso inferior durante un sismo.

Sobrecarga de peso. La construcción de anexos pesados en niveles superiores o platabandas improvisadas añade una carga no calculada que los cimientos y columnas originales no pueden soportar.

Falta de normas antisísmicas. Estas obras se realizan sin seguir las normas de sismorresistencia (como las normas COVENIN), utilizando diámetros de acero inadecuados o mezclas de concreto de baja resistencia.

Ausencia de supervisión técnica. La falta de control por parte de ingenieros civiles o de la ingeniería municipal expone a los habitantes a fallas estructurales catastróficas por conexiones deficientes entre vigas y columnas.

Hacinamiento. Las extensiones ilegales reducen los pasillos de evacuación, bloquean salidas de emergencia y dificultan el acceso de los cuerpos de bomberos y rescate.

Riesgos secundarios. Las conexiones eléctricas clandestinas y las tuberías de gas improvisadas en estas construcciones multiplican el riesgo de incendios masivos tras un temblor.

Vulnerabilidad del suelo. Las estructuras modificadas o construidas informalmente no están diseñadas para absorber el tipo de vibración o aceleración del suelo característica de la cuenca de Valencia.

Ciudad satélite y normativa legal

La urbanización Isabelica fue concebida y construida como una referencia habitacional que, entre otras razones, les diera una visión de hábitat distinta a las comunidades aledañas.

Cuenta esta con todos servicios públicos prestados por el Estado, agua, electricidad, red de cloacas, aseo urbano, telefonía, centros de venta de alimentos y demás insumos necesarios.

Los terremotos del 24 de junio y sus secuelas

Los sismos ocurridos en fechas recientes en Venezuela, lamentablemente dejaron, además de los fallecimientos de seres humanos, graves daños materiales.

Particularmente en La Isabelica, donde el susto no fue más allá, desde un tiempo importante se vive una sensación de vulneralidad visible en virtud de fallas estructurales que se reflejan en los llamados bloques paralelos.

Ahora bien, las innumerables modificaciones y/o transformaciones de estas viviendas más allá de lo que simboliza, deben ser objeto de revisión y reflexión, siguiendo el contexto legal y regulador.

 

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Ciudad Valencia / Ismael Noé /G.V.