Esta no es una película sobre la muerte.
Es sobre lo que queda cuando alguien se va demasiado pronto. Es esa sensación de “esto no debía pasar”… y aun así pasa.
Y tú, como espectador, te quedas igual que la familia: buscando respuestas que nunca llegan completas.

La historia
Susie Salmon es una adolescente normal, con sueños, crush, vida por delante… hasta que un vecino aparentemente inofensivo hace lo impensable. Y ahí todo cambia. Pero la película no se queda en el crimen. Eso es solo el inicio.
Susie queda atrapada en un limbo, “su cielo”, desde donde observa a su familia destrozándose poco a poco, a su asesino caminando libre y a su propia vida… detenida.
Y tú ves TODO desde dos mundos: el de los vivos, lleno de dolor y el de ella, lleno de una calma… que no es paz completa.
LEER MÁS DE LA MISMA AUTORA: ¿DÓNDE ESTÁN LAS RUBIAS? (2004): EL ARTE DE LA COMEDIA ABSURDA QUE NO ENVEJECE
Lo que más duele
La mamá (Rachel Weisz): No puede con el dolor… y huye. Y eso rompe todo.
El papá (Mark Wahlberg): Se obsesiona. Se consume. Vive entre la esperanza y la locura.
La hermana: Crece de golpe. Se vuelve fuerte porque alguien tenía que serlo.
Y Susie… viendo todo… sin poder hacer nada. Ese es el verdadero castigo.

El golpe psicológico
Esta película no grita… te susurra cosas incómodas. El duelo no es igual para todos, cada miembro de la familia procesa el dolor de forma distinta y eso también separa. La impotencia, porque no hay justicia inmediata, no hay cierre limpio y eso es más real de lo que quisiéramos aceptar. El limbo emocional en el “cielo” de Susie no es perfecto… porque ella no puede soltar.
No es el más allá lo que la ata… es el amor y lo que quedó inconcluso.
El simbolismo (esto es clave)
Ese mundo entre fantasía y realidad representa algo muy humano, los recuerdos, lo que imaginamos que pudo ser, las despedidas que nunca ocurrieron
Es como vivir entre el “ya no está” y el “no puedo dejarla ir”.

El final (sin arruinar la experiencia, pero…):
No es el típico cierre de justicia perfecta. Y eso puede frustrar… pero también: lo hace honesto. Porque en la vida real… no todo se resuelve como queremos.
Desde mi cielo es incómoda… pero necesaria. Nos deja pensando en: lo frágil que es todo, lo profundo que puede doler amar y lo importante que es… decir, sentir y vivir mientras se puede. Porque al final… no siempre tenemos tiempo para despedirnos bien. Así que, como siempre les digo: “si no la han visto véanla y si ya la vieron, vuélvanla a ver, no tiene perdida de nada”.
***
TE INVITAMOS A LEER Y COMPARTIR:
***

Isabel Londoño egresó de la Universidad de Carabobo (UC) en el área psicosocial, tiene también estudios universitarios en turismo y sistemas.
Es una apasionada de la música y del Séptimo Arte desde que tiene memoria, siendo el cine y sus distintos géneros la pasión a la que ha dedicado más horas y análisis.
Sus reseñas sobre clásicos o estrenos del cine aparecen ahora, cada viernes, en Ciudad Valencia desde “El Rincón Cinéfilo”.
Ciudad Valencia/RM













