Medio internacionales informaron que los disturbios contra redadas migratorias implementadas por la administración de Donald Trump persistieron este miércoles en varias ciudades de Estados Unidos (EEUU).

Por su parte, el Gobierno Federal advirtió que no vacilaría en incrementar la movilización de fuerzas de la Guardia Nacional (GN) y la Infantería de Marina para aplacar todoas las protestas.

En este contexto, se han detenido a cientos de individuos en Chicago, Nueva York, Atlanta y algunas ciudades de Texas.

 

Aunque la administración se enfrenta a una respuesta creciente en las calles y de los demócratas, los oficiales han permanecido inalterables en su orientación.

Por su parte, Pete Hegseth, secretario de Defensa, afirmo este miércoles, frente a un panel del Senado, que la instrucción del presidente Donald Trump de federalizar a la Guardia Nacional en Los Ángeles, podría propagarse a otras áreas si los oficiales de seguridad se sienten «amenazados».

En este sentido, Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca, denominó a los protestantes de Los Ángeles como «radicales de izquierda», «delincuentes ilegales» y «alborotadores» que están provocando disturbios en la ciudad.

Cabe mencionar que las protestas se llevaron a cabo de manera aislada, con incidentes de violencia en las calles.

 

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Por otro lado, los dirigentes demócratas han condenado las redadas de inmigración que han generado una respuesta pública creciente y han descrito el empleo de tropas federales como un teatro innecesario y no invitado.

El miércoles, Brandon Johnson, el alcalde de Chicago, tildó a Trump de «autoritario» y «tirano».

Asimismo, junto a funcionarios electos de 15 ciudades del sur de California, la alcalde de Los Ángeles, Karen Bass, se congregaron para expresar el temor provocado por la represión y alertar acerca de sus consecuencias.

 

«Quizás hoy fue la ciudad de Los Ángeles. Mañana será una de sus ciudades», declaró la funcionario estadounidense.

En un tribunal federal, la administración Trump defendió a sus militares en California, afirmando, en respuesta a un reclamo del estado, que las fuerzas de la GN no participan en la implementación de la ley, sino que su objetivo es salvar al personal y la propiedad federal en la ciudad.

De igual manera, la administración de Trump ha enviado a más de 700 marines a Los Ángeles, aunque todavía no han arribado.

Los especialistas en derecho han manifestado su inquietud por la reacción de Trump a las protestas, sosteniendo que parece estar estableciendo los cimientos para un uso más extenso de las fuerzas armadas.

 

Además, los «expertos» aseguran que el Presidente no ha invocado la Ley de Insurrección, la cual le facultaría para movilizar las fuerzas armadas para realizar acciones de policía en todo el país, algo que, de otra manera, suele estar prohibido.

Los disturbios de esta semana han sido coordinadas por diversos colectivos, entre los que se incluyen sindicatos y el movimiento 50501, una campaña de base y descentralizada que ha estado convocando protestas contra diversas políticas de Donald Trump.

Por su parte, varios actores políticos, medios y la administración federal, han denunciado que los disturbios contra redadas migratorias están siendo financiados por terceros que buscan generar caos, desestabilización y muertos en las ciudades en cuestión.

 

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Ciudad Valencia/Telesur