José Joaquín Burgos y su “Cansancios de Orilla” llegan a esta 6ta. Feria online, gracias a la gentileza de @triplefjusticiero.
Querido por muchos y especialmente por los organizadores de esta expo virtual, el Poeta Burgos, Maestro, amigo y contertulio, cuarto Cronista de Valencia, representa la sencillez y humildad de la genialidad y la erudición. Y “Cansancios de Orilla” es una mágica y maravillosa antología de sus afectos y sueños.

Para rendir homenaje al Poeta no encontramos mejores palabras que las escritas por Laura Antillano, en su artículo “José Joaquín Burgos, que estás en los cielos”, publicado el 9 agosto de 2020:
«El amigo Julio Silva nos ha recordado en una crónica al querido poeta José Joaquín Burgos, y no es exacto decir que nos lo ha recordado, porque a gente como Burgos, nunca le olvidaríamos.
Pero refrescamos la calidad de ese recuerdo porque la sencillez del poeta Burgos y su don de gente iban a la par, con la armonía de su abarcar a todos en el uso delicado de sus aciertos, nunca pronunciados con demasiada agresividad, aun cuando podía disentir de lo dicho por otros.
Cuando nos correspondió hacer la selección de su poesía para la colección de Poesía para niños y jóvenes de Centro Nacional del Libro (Cenal), descubrimos al hombre amoroso, con palabras sin ripios, de infinita ternura, en un avance decidido al encuentro con la amada. Como en “Trinos”:

Si tú escucharas/ como cantan los cucaracheros/ en el alero de mi casa/ abrirías los altos ventanales de la tuya/ donde vives/ como reina cautiva/ y te vendrías/ para cantar con ellos./ Entonces/ el día sería/ como de primera comunión./ Como brisa/ olorosa a espinito./ Como repique de campanas antiguas/ renaciendo en el alba./ Como alcaraván volando/ en las cuerdas del violín mágico./ Si tú escucharas/ cómo alborotan los cucaracheros/ en los jagüeyes de mi corazón,/ sacarías tus espejos al aire./ harías florecer todas las cayenas/ y todas las rosas/ al mismo tiempo.
Nunca olvidaremos los diálogos que compartimos sobre las cosas sencillas y cercanas, que en sus entretelones encierran aquellos más profundo y delicado.
El profesor Burgos supo ser tenaz, humorístico, analítico y fiel a sus ideas desde y para siempre, su espíritu pedagógico era parte de su misma personalidad, como su sentido del humor y la decencia.

Recordarle es una gloria, como un regalo que celebramos, y Carabobo debe considerarle parte de su acervo cultural, del mismo modo que Portuguesa, su tierra nativa.
Se hace justicia al reeditar su obra, pero sobre todo al acercar a las nuevas generaciones a esa lectura. Y esa tarea es obligante para quienes continuamos en estos afanes de la escritura y la pedagogía, periodística o literaria.
Gracias a Julio Silva por su insistencia».
Ciudad VLC













