Christian-Farias-la ventana dialéctica-política-historia

Es indudable que la Venezuela de hoy lleva un ritmo de vida pública, social, política, cultural y religiosa intensamente dinámica. Se siente que estamos en un país activo, en movimiento; por los senderos del trabajo productivo de bienes para el consumo, la paz, la convivencia, el respeto, la superación personal, la solidaridad, los emprendimientos, la creatividad en todas las áreas del saber, el arte, la literatura, el respeto y el amor a la patria toda, su pueblo, sus costumbres, mitos, creencias y tradiciones.

Cada día de cada semana del mes y durante todo el año, nuestro país sueña y construye su propio destino, como si fuera una inmensa fábrica, altamente productiva; o un solo colegio de mil voces de niños, jóvenes y adultos; o una gran orquesta de mil ritmos acompasados para un solo baile; o un gigantesco mercado en el cual vamos a correlacionar los precios de los productos con los costos de producción y el poder adquisitivo del salario.

Así mismo, cada hogar, cada institución, cada instancia del Estado y del gobierno, así como las múltiples organizaciones del Poder Popular, están permanentemente en el ejercicio de eso que llamamos la vida pública; en contraste con la vida personal, íntima y sagrada.

Hoy recuerdo que, ciertamente, como bien lo dice el poeta Víctor Valera Mora, somos un “Maravilloso país en movimiento donde todo avanza o retrocede, donde el ayer es un impulso o una despedida. Quien no te conozca dirá que eres una imposible querella. Tantas veces escarnecido y siempre de pie con esa alegría. Libre serás”.

He allí la profecía de la subversión poética. Hoy somos un pueblo y una nación en pie de lucha, defendiendo nuestra soberanía, nuestra independencia y libertad para ser de nuestro país una potencia digna, con la alegría en movimiento, en las calles, en el trabajo, en nuestros hogares, en nuestra vida íntima y placentera.

Efectivamente, con el liderazgo del presidente Nicolás Maduro, estamos venciendo las adversidades y celebrando los avances en la recuperación plena y total de nuestra libertad, nuestra independencia y nuestra soberanía, para reconstruir y recuperar, de manera total y estructuralmente sólida, “el estado de bienestar social” para la felicidad plena del pueblo venezolano.

Esa es la gran deuda que deben asumir todos nuestros gobernantes, nuestras mujeres y hombres dirigentes de cada municipio, parroquia, barrio o comunidad, junto a los líderes populares  de todos los niveles e instancias de los poderes públicos; desde el presidencial hasta el parroquial y comunero.

Nuestra actual lucha antiimperialista para que el imperio norteamericano no nos siga oprimiendo, junto a todos los pueblos hermanos de Nuestra América, no es otra cosa sino la continuidad de la gran gesta emancipadora contra el viejo imperio español, iniciada y conducida por nuestro gran Padre Libertador Simón Bolívar.

A partir de esa gigantesca épica bolivariana, retomada hace más de treinta 30 años por el comandante Hugo Chávez, hemos revivido colectivamente las ideas, los sueños y la acción revolucionaria porque somos los nuevos libertadores de nuestro tiempo histórico, con Nicolás Maduro al frente como nuestro gran conductor de victorias acumuladas, que nos consolidan de manera firme y eterna.

Ubicado en esa perspectiva, hoy quiero comentar brevemente tres temas de importancia histórica, asumidos directamente por nuestro presidente Nicolás Maduro: 1.- Las elecciones de los Alcaldes o alcaldesas de todos los municipios del país. 2.- La Operación Rescate de nuestros compatriotas secuestrados en El Salvador y 3.- La propuesta presidencial de crear las Milicias campesinas.

 

Tema 1: La elección popular, directa y secreta de los alcaldes o alcaldesas de cada ciudad o municipio, constituye un extraordinario avance en nuestra praxis constitucional a nivel de los municipios o ciudades, para fortalecer el Poder Popular, que realiza su propia y soberana acción, como Sujeto Histórico de su comunidad.

Es decir, el pueblo de cada ciudad es, en sí mismo, el Sujeto Histórico de su comunidad. En consecuencia, debe estar organizado y asumir la lucha por sus respectivos derechos constitucionales que la alcaldía debe cumplir y garantizar en el contexto de su eficacia y permanencia.

Efectivamente, el Capítulo IV de nuestra Carta Magna, referida al Poder Público Municipal, establece todo el articulado correspondiente al Poder Municipal, desde el Artículo 168 hasta el Artículo 184. Allí, en esos 16 artículos de nuestra Carta Magna, están muy bien plasmados todos los derechos y deberes constitucionales del Poder Municipal del Estado y el Poder Comunal del pueblo organizado.

En consecuencia, le corresponde a cada comunidad estar debidamente organizada y preparada para ejercer sus funciones; tales como, diagnosticar, atender y solucionar los problemas colectivos y eventuales de su comunidad, en concordancia con las autoridades de su municipio.

Desde el punto de vista cuantitativo, cada Alcalde debe presentar y rendir cuentas de los recursos monetarios invertidos o utilizados en la realización concreta de cada obra, sea ésta material o inmaterial. Igualmente, debe rendir cuentas de la calidad de la obra realizada, su pertinencia y durabilidad, su valor institucional, humano, histórico, social y comunitario.

De manera que, el Poder Municipal no depende ni está subordinado a las gobernaciones de los Estados. Simplemente, son poderes diferentes, independientes uno del otro; pero, sí necesariamente, complementarios, respecto a determinados tipos de obras, proyectos o planes para el beneficio total y absoluto de las comunidades que así lo requieran.

Tema 2.- La Operación Rescate de nuestros 252 compatriotas secuestrados en El Salvador. Este acontecimiento ha tenido una trascendencia y una proyección histórica fundamental, para el presente y el futuro de nuestro país y de nuestro continente.

Con estas 252 personas venezolanas, los enemigos de nuestra patria intentaron poner en marcha una jugada altamente diabólica, inhumana y perversa hasta incitar al odio, a la criminalidad, al engaño, la incertidumbre y el dolor, contra nuestra patria bolivariana, democrática, participativa y protagónica. Pero, en virtud de la inteligencia diplomática de nuestro presidente, ha sido totalmente derrotada.

En efecto, los dos enfermos mentales y narcisistas enemigos de Venezuela: Donald Trump y su muñeco Nayib Bukele quedaron descubiertos, ante el mundo entero a través de las redes sociales y los medios de información y comunicación, en general, como lo que realmente son, desde su común perversidad ética y moral.

La respuesta dada por nuestro presidente, ha sido una magistral demostración de una altísima calidad en el ejercicio de la diplomacia internacional. Recordemos que Nicolás Maduro fue el gran canciller, constructor de fuerzas propias y aliadas o amigas, desde los diversos rincones del planeta, durante más de 6 años consecutivos, montando toda la red de la diplomacia internacional que hoy tiene Venezuela en toda la redondez  del globo terráqueo.

 

Tema 3.- La propuesta presidencial de crear las Milicias Campesinas.

Es indudable que nuestro país, está en un momento histórico estelar, sustentado en el modelo geopolítico, estratégico, viable y victorioso, iniciado por el comandante Hugo Chávez y la continuidad que ha garantizado nuestro actual presidente Nicolás Maduro, acompañado por el pueblo venezolano, que estuvo  marginado y frustrado durante los 40 años de la vieja democracia formal representativa.

Igualmente, debemos advertir que el imperio norteamericano no tolera ni admite que Venezuela siga avanzando en su propio modelo de desarrollo económico social independiente, soberano, liberador y socialista, en concordancia con el desarrollo político, social, científico y cultural.

Por esa razón, su estrategia política militar contra Venezuela, consiste en sabotearnos y destruirnos, confundirnos y dividirnos, para sumergirnos en el caos e impedir que se cumplan los objetivos históricos-estratégicos de toda nuestra estructura económica-social del sector primario, vale decir, la agricultura,  ganadería y aves, pesca en mares y ríos.

Frente a estas amenazas, la respuesta consiste en preparar y blindar todo nuestro sistema de desarrollo económico-social primario, independiente y soberano, conformado por la cría de pollos y gallinas, la producción de huevos, la ganadería a gran escala, la pesca en el mar y ríos; la siembra y el cultivo de todos los alimentos vegetales para el desarrollo propio, libre y soberano de nuestro pueblo y nuestro país entero.

En consecuencia, es necesario poner en marcha el plan de protección total de la vida socio- productiva del campo venezolano; poner en marcha lo que el presidente ha denominado la Milicia Campesina, como fuerza armada y protectora de nuestro desarrollo auto sustentable en el campo, los llanos, las montañas, las minas de oro y petróleo, los ríos del llano y todo el mar de nuestras costas

Para tener una idea bien clara de la importancia estratégica y táctica de esta propuesta, leamos con atención lo dicho por el presidente Nicolás Maduro:

 

LEE TAMBIÉN: “Alcaldes y vagabundos” por Federico Ruiz Tirado

 

Con el objetivo de consolidar la tercera línea de defensa territorial y soberanía nacional del país, el presidente Nicolás Maduro Moros, anunció el inicio de un nuevo plan estratégico para la creación y fortalecimiento de la Milicia Campesina.

El jefe de Estado encargó al mayor general Orlando Romero Bolívar, comandante de la Milicia Nacional Bolivariana (MNB), la elaboración de un plan de nivel superior, pulido y perfeccionado, en un lapso de 60 días, con el propósito de que el pueblo campesino organizado, cuente con su propia milicia, integrada , productiva y articulada con los principios del modelo Bolivariano.

Durante el anuncio, el mandatario nacional calificó la iniciativa como una tarea maravillosa; además de destacar que representa la unión perfecta entre el campesino que produce y el patriota que defiende; una fusión popular, campesina y militar.

Asimismo, subrayó que la seguridad de la nación, se sostiene en la corresponsabilidad entre el Estado, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), la Milicia  Nacional Bolivariana (MNB) y el pueblo organizado.

Enfatizó, además, que esta estrategia se inspira en las raíces históricas bolivarianas, al evocar al general del pueblo: Ezequiel Zamora, quien en Santa Inés construyó el ejército popular sobe la base de la unión militar-campesina.

Con este nuevo impulso, el Ejecutivo busca fortalecer el vínculo entre Soberanía, Producción agraria y defensa territorial, para elevar al campesino como eje esencial de la resistencia nacional.  (Ver: www.vtv. Gob.ve. 18 de julio 2025)

 

Ciudad Valencia / Christian Farías