En una edición especial del programa “Tubazos”, el periodista Eligio Rojas tuvo la oportunidad de entrevistar al ingeniero civil José Gregorio Rengel, quien explicó cuáles son las prioridades de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura a casi un mes del doblete sísmico que perturbó la cotidianidad doméstica de la sociedad venezolana.

En principio, recalcó que dicha Comisión Presidencial ha estado activa desde la primera semana del surgimiento del brote telúrico, con la intención de formar “a miles de voluntarios, ingenieros y arquitectos” que revisaran los daños colaterales que registró el sistema arquitectónico de la nación.

Hasta la fecha, más de 2000 ingenieros y arquitectos se encuentran desplegados en el campo a fin de emprender las inspecciones rápidas para la evaluación de habitabilidad.

 

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“Estas evaluaciones nos permiten clasificar las estructuras en función del daño que sufrieron. Ustedes habrán visto que hemos estado colocando con la metodología del semáforo”, comentó Rengel.

Detalló que se han implementado tres etiquetas en la metodología del semáforo. En principio figura la verde, que va dirigida a aquellas estructuras que no presentaron daños severos durante el siniestro natural, por tanto, pueden ser ocupadas de manera inmediata.

¿Cuándo se puede iniciar la evaluación de inmuebles afectados por sismos?
Ingeniero civil José Gregorio Rengel.

“Es decir, tienen un riesgo bajo asociado al digamos a los efectos post-sísmicos sobre ellas”, indicó Rengel.

A la lista se suma la etiqueta amarilla, que representa “un riesgo medio” en materia de infraestructura; no obstante, su uso se sigue manteniendo restringido.

“Son aquellas estructuras que tuvieron daños moderados a nivel estructural o un daño no-estructural severo, es decir, que tienen muchos agrietamientos en sus mamposterías, en sus fachadas, algunos elementos no-estructurales, paramentos u otros”, detalló el también profesor universitario.

Ahora bien, las etiquetas rojas van dirigidas a aquellas edificaciones que tienen un alto porcentaje de riesgo.

“Donde se recomienda desalojar el inmueble por seguridad, sobre todo, aquellas que presenten daños estructurales severos y completos en sus elementos. Dichas incidencias pueden representar un riesgo de colapso incluso ante réplicas del evento principal”, alegó Rengel.

 

Cursos de capacitación

En este sentido, trajo a colación a la escuela San Judas Tadeo de La Pastora, que colapsó a dos días de que recibiera la etiqueta roja.

Por otra parte, aseveró que se han hecho aproximadamente 10.000 inspecciones en todo el territorio, siendo un esfuerzo conjunto entre el ministerio de Vivienda, el ministerio de Transporte, las alcaldías, las gobernaciones y las universidades que “se han sumado a esta tarea”.

“Está la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y la Universidad Metropolitana, donde hemos dado cursos de capacitación para aplicar el instrumento de inspección rápida que estamos utilizando, que es un instrumento desarrollado por Funvisis y el Colegio de Ingenieros y otros grupos.  Todos nos estamos sumando y desplegando para el cumplimiento de esta tarea, pero bajo la coordinación y los lineamientos de la comisión presidencial”, aclaró Rengel.

 

Momento preciso para iniciar las reparaciones

De acuerdo con el especialista, primero se está abordando a las edificaciones que han sido catalogadas con la etiqueta amarilla, por tanto, presentan daños no-estructurales.

“¿Por qué? Porque son acciones muy rápidas y muy limitadas que implica la reparación de paredes y de elementos no -estructurales. Estos trabajos rápidamente pueden permitir que las personas vuelvan a ocupar su inmueble de manera segura. Entonces, lo que son reparaciones de elementos no -estructurales pueden comenzar a hacerse”, sostuvo.

Rengel recordó que el núcleo principal de una infraestructura está presente en sus columnas, vigas y muros, los cuales garantizan el soporte y la resistencia de una determinada edificación.

“Son los elementos responsables de resistir las cargas de gravedad. Y en caso de cargas accidentales como los sismos, que no son todo el tiempo, también tienen responsabilidad de soportar cargas laterales. Esto lo definimos como elementos estructurales, mientras que los no-estructurales son más bien de los cerramientos como las paredes básicamente, algunos revestimientos, marcos de puerta, rejas. Todo ese tipo de elementos se consideran como elementos no- estructurales, pero sobre todo los digamos los daños en mampostería”, detalló.

 

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Alegó que incluso los recintos que representen “un riesgo inmediato” debe intervenirse y repararse.

“Encontramos algunas situaciones en rojo que pudieran representar daños estructurales severos y completos, pero también podemos tener una situación en rojo que puede pasar muy rápidamente a verde, cuando representen daños no- estructurales con riesgo de caída de algunos elementos”, apuntó Rengel.

En este sentido, explicó que hay edificios que están catalogados en rojo dado que la pared “está ladeada” o que los tanques estén colapsados; no obstante, pueden rehabilitarse una vez que se separen del núcleo principal.

“Pero una vez que ese tanque o esa pared que está floja, que está en un riesgo de caída alto, se remueva, se recojan los escombros y se limpie se elimina el riesgo, así que la estructura puede repararse para pasar una condición de habitabilidad inmediata”, destacó.

 

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Fuente: La Iguana

Ciudad Valencia/DA/