Más que lamentable el reciente fallecimiento del reconocido arquitecto Fruto Vivas, maestro de generaciones de profesionales en esta área, con una inmensa obra realizada. Fruto Vivas, además ecologista, humanista, militante de las ideas libertarias y revolucionario por siempre, motiva la realización de esta modesta reseña de hoy.
José Virtuoso Vivas Vivas, o simplemente Fruto Vivas, nace un 21 de enero de 1928 en La Grita, estado Táchira. En 1939 se residencia en Caracas junto a su familia y destaca desde muy joven como dibujante y “proyectista”, que desarrolló toda una capacidad para el diseño de edificaciones. Posteriormente ingresa a la UCV y se gradúa como arquitecto en 1956.
Particularmente me impactó su libro de múltiples vivencias “Crónicas de la rebeldía y el saber popular”, publicado por la “Editorial el perro y la rana” en 2008. En él está recogido parte importante del transitar del maestro Fruto. Este trabajo lo dedicó a todos los creadores populares presentes y ausentes, “en la búsqueda de un sueño todavía inconcluso”.
En su presentación del libro expresa que este conjunto de textos abarca desde los convulsos años sesenta hasta llegar a la actualidad. Agrega que sus crónicas proceden de sus años de estudiante y otras del proceso mismo de la guerrilla revolucionaria entre los años 1960 y 1977 (donde el maestro Fruto tuvo participación activa y comprometida).
Rinde también homenaje en este libro al poeta Aquiles Nazoa, quien fue su amigo personal, y a su “Credo” excepcional de vida. Asimismo escribe poesía dedicada a los árboles y a la naturaleza, en su visión siempre ecológica, e igualmente expresa su pesar ante el ataque imperialista a Bagdad entre 1991 y 1995.
En “Crónicas de la rebeldía” aborda ocho historias de lo que fue parte de su participación protagónica en las luchas populares, insurreccionales y revolucionarias. Relata cómo logró, junto a muchos de sus compañeros, “descubrir” nuestro propio país en sus fortalezas y potencialidades, y el saber popular protagonista en cada contexto. Habla de la arquiternura al referirse al papel de las comunidades.
Realiza sus “reflexiones sobre arquitectura” reivindicando el objetivo de “crear hombres libres” como la más grande obra arquitectónica de nuestro tiempo. Rinde homenaje a Oscar Niemeyer (Río de Janeiro, 1907-2012) como arquitecto de la poesía y de la esperanza, comunista firme como sus obras, comprometido con su pueblo.
Realiza la defensa lo que denomina arquitectura del compromiso y la responsabilidad, reivindicando a muchos de los pioneros de las construcciones fundamentales en nuestra Venezuela. Habla también de la arquitectura de la necesidad y de los valores a rescatar en torno a la vivienda y el urbanismo. Se refiere a la estructura gregaria, la organización social en equilibrio con la naturaleza.
El invento de los patios, corredores, balcones o plazas representan para él elementos de comunicación y adaptación al clima. Plantea el uso de los materiales existentes en cada lugar, tomado de la lección ancestral de los primeros colonos, y reivindica el carácter autogestionario de la vivienda, lo cual incluye rescatar formas de trabajo colectivo como la cayapa, el convite, o la mano vuelta.
En sus “crónicas verdes”, reproduce un Manifiesto presentado por él en 1998, aprobado en el Seminario de Ecología Urbana en Quito Ecuador. Reivindica además el ambiente sano como la vida misma y habla del azufre y el ahumado como elementos de saneamiento desde los tiempos del combate a la malaria.
Dedica luego la parte final a la exaltación del saber popular en las personas del tecnólogo popular merideño don Luis Zambrano y del constructor de aviones trujillano don Vicente Zambrano. Igualmente resalta el papel de Sergio Baroni como planificador de un mundo nuevo y de Lutecia Adam en sus aportes a la salud y la vida a través del naturismo. Finalmente dignifica nuevamente a su amigo el poeta Aquiles Nazoa.
LEE TAMBIÉN: MAESTROS DE LA MÚSICA SUMADOS AL 16° FESTIVAL MUNDIAL DE POESÍA, CAPÍTULO CARABOBO
El maestro Fruto Vivas representa para la posteridad un excepcional ser humano dedicado al servicio de las causas más nobles. La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad un acuerdo ante esta pérdida. El presidente Nicolás Maduro decretó tres días de duelo. Con apoyo de sus familiares, su casa de Barquisimeto será convertida en un museo de exaltación de su obra.
En 2017, por decreto presidencial, entró en funcionamiento la “Universidad Popular del Ambiente Fruto Vivas”, que ya este año anunció un acto de grado de Ingeniería Agroalimentaria, además de haber desarrollado múltiples actividades formativas.
Según Fruto Vivas, vivimos tiempos de creación. A todos nos corresponde por igual juntar nuestras ideas, nuestros sueños. Desafiar el futuro cada día y, por sobre todo, caminar codo a codo con esos millones de desamparados que guardan un potencial de esperanza y en cuyas manos descansa el futuro. ¡Un hasta siempre al maestro Fruto Vivas!
José David Capielo / Ciudad Valencia













