Los hermanos Batista

Los hermanos Batista son empresarios brasileños, poseedores de una de las fortunas más grandes de ese país. Para darnos una escala de su poder, imaginemos qué es Brasil: juntemos a Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá (la Gran Colombia), agreguemos los países andinos, Chile y Perú, y nos quedamos cortos. Si Cisneros, Lorenzo Mendoza y Vollmer fuesen hermanos, aún nos quedaríamos cortos ante la riqueza en movimiento de los hermanos Batista.

Se dice en Brasil que para el consumidor es imposible pasar un día entero sin usar un producto de sus empresas: «de la carne en el plato al detergente en el fregadero, del banco en el celular a la energía del enchufe, es difícil pasar un día sin cruzarnos con alguna marca de los Batista». Según Forbes, la fortuna de cada uno por separado supera los 5 400 millones de dólares.

Importa señalar que la clave de su poder no está en la cantidad, sino en la calidad: en la particular alquimia con la que saben mezclar la política y los negocios. Fueron los principales financiadores de la campaña de Dilma Rousseff y Temer (quienes luego se distanciaron), y también del candidato que quedó en segundo lugar, Aécio Neves. Así se apuesta en política. En la última investidura de Trump, los hermanos Batista fueron los mayores contribuyentes a través de la filial de JBS en EEUU: Pilgrim’s Pride Corp.

 

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JBS es la mayor compañía de procesamiento de carne de América Latina. Sus siglas corresponden a José Batista Sobrinho, llamado Zé Mineiro, el pater familias que inició el imperio a partir de un pequeño restaurante en los años cincuenta en Anápolis, Goiás, en el interior de Brasil. Su hijo mayor, José Júnior, abandonó los negocios por la política directa, pero no pudo ser gobernador de Goiás (pues nadie es profeta en su tierra) y fue expulsado de su partido, el PMDB. Destacarían más sus hermanos, hoy cincuentones y artífices de la política indirecta: Joesley y Wesley.

Joesley grabó al presidente Temer (el que destituyó a Dilma) en relación con un soborno y generó una gran crisis política que terminó con el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, en prisión. También los vemos en el inicio de la trama Lava Jato, que involucraba a 1 800 políticos corruptos. Los hermanos Joesley y Wesley Batista estuvieron presos seis meses entre 2017 y 2018, pero sus relaciones y acuerdos reparatorios con la justicia determinaron su salida de la cárcel. En Brasil, la prisión tiene una puerta giratoria por donde se entra y se sale de nuevo al poder.

La corporación J&F Investimentos es un holding. Recordemos que Brasil es el principal exportador de carne del mundo. La empresa principal, JBS, se recuperó de un escándalo internacional que la BBC llamó «la carne maquillada», pues exportaban al mundo carne podrida preservada con vitamina C y sustancias cancerígenas. Otras empresas del grupo acompañan sus éxitos con investigaciones por deforestación, desalojos de pueblos originarios y daños ambientales.

 

Otras empresas de los Batista son:

Flora: lleva el nombre de la madre de los hermanos y produce artículos de limpieza y cosméticos.

Eldorado Brasil Celulose: pulpa de papel, financiada con fondos de pensiones.

Banco Original: productos financieros.

Vigor: lácteos.

Alpargatas: la mayor productora de calzado de Latinoamérica y fabricante de las famosas sandalias Havaianas.

Canal Rural: canal de televisión.

Fluxus Oil, Gas & Energy: de Joesley y Wesley, quienes adquirieron A&B Oil & Gas, la cual tiene una participación del 49 % en la empresa conjunta Petrolera Roraima junto con PDVSA.

 

(Petro Roraima era antes ConocoPhillips, expropiada por el gobierno de Chávez en 2007 por su carácter estratégico y la importancia de la Faja Petrolífera del Orinoco y sus reservas de miles de millones de barriles de petróleo).

Los empresarios prometen producir en menos de cinco años 120 000 barriles diarios (que deben ser mejorados por su carácter pesado). Eso significa un aumento del 10 % de la producción actual, calculada en 1,2 millones de barriles diarios. La asociación de PDVSA (y del país) con los hermanos Batista es de carácter estratégico, apenas se inicia y puede compararse con la que hubo entre los Rockefeller y los políticos venezolanos en la Cuarta República, retratada en el libro de Betancourt Venezuela, política y petróleo.

Preocupa la desenfadada forma con la que los empresarios brasileños relacionan política y negocios. Si Clausewitz escribió que la guerra es la política por otros medios, en estos tiempos de «paz» para los hermanos Batista, Joesley y Wesley, la política son los negocios por otros medios. Bem-vindos, bienvenidos.

Pedro Téllez

 

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Fuente: BBC, Forbes, Clarín

Ciudad Valencia/DG

Foto: Banca y Negocios