
Algunos seres humanos, como el músico oriental venezolano Johnny Escobar, se despiden sin saber cuál fue el pecado tan horrible que cometieron.
Esta teoría también aplica a patriotas de la independencia que murieron muy jóvenes como Antonio José de Sucre a los 35 años, también a artistas de alto tenor como Cherry Navarro a los 23 años, Nino Bravo a los 27 años y Felipe Pirela de 27 años. Igualmente ínclitos músicos que a pesar de su corta edad ya tenían amasado un trabajo maravilloso de amplio espectro en un camino que decidieron tomar.
Sus aportes fueron grandiosos. Los Patriotas dejan páginas imborrables en la historia. Los músicos llenan de armonía y alegría los pentagramas, con los cuales dialogaron o dialogan permanentemente. Sus huellas quedan plasmadas con el sabor a creatividad. El testimonio mayor y fidedigno para conocer la conducta, los sentimientos y las ideas, más a fondo de alguien es la convivencia con esa persona.
LEER MÁS: LA MÚSICA DE VENEZUELA POR FELIPE IZCARAY

El roce diario enseña, entusiasma, familiariza, apega, amarra y profundiza la relación, por cuanto salen a la luz pública sentimientos buenos o malos de humanidad, valores familiares, ideas sueltas al viento, proyectos digeribles que se pueden lograr colocándolos en la mesa de la sistematización y otros detalles que definen la vida de un ser humano.
Los conversatorios continuos ayudan a conseguir diferentes vías o rutas que podemos emprender para cristalizar objetivos, metas y expectativas. La problematización, entre la gente erudita, también deja su efecto positivo cuando existe la participación democrática que genera ideas novedosas de construcción intelectual.
Muchos aspectos acumulados, detalles o situaciones de esta magnitud las vivió el músico Johnny José Escobar Figueroa. Su página laboral fue impecable, su amistad extraordinaria, su respeto llegó a lugares extremos. La hospitalización y muerte súbita de Johnny dejó muda a más de media Venezuela. Proliferaron las lamentaciones por calles, avenidas, bulevares, iglesias, vehículos, aviones, trenes, congregaciones, urbanizaciones, callejones, instituciones, centros comerciales y terminales.

Lágrimas espontáneas, sonrisas nerviosas, estados de shop, apretones de manos, abrazos llorosos, sudoraciones en abundancia y tantos efectos psicológicos se produjeron en músicos, artistas, amigas y amigos que conocieron las virtudes de este joven cuarentón que repentinamente se marchaba de nuestro lado. Recogió sus instrumentos rápidamente y se fue sin saber todavía el lugar dónde sería el nuevo concierto que impartiría.
Sin despedirse se desprendió su espíritu, tenía mucho temor a su desenlace, se esfumó sin querer de su familia, no estaba preparado para irse tan prematuramente, como nació se fue. Nunca pensó que un microorganismo tan minúsculo tuviera más poder que la música. Este 26 de Julio, día de Santa Ana del Norte, Johnny José Escobar Figueroa está cumpliendo 54 años que nació.
https://www.youtube.com/watch?v=rABhcJ3Vul4&list=RDrABhcJ3Vul4&start_radio=1
El músico Johnny Escobar, una vida musical
Le dedicó más de 36 años al estudio y ejecución de la música académica, popular, folklórica, coralística, orquestal y hasta clásica. Nació el día de San Ana (26 de julio del año 1972) y fue sepultado el día de La Candelaria (02 de febrero de 2013). Su legado es fiel testimonio del trabajo acucioso que desplegó por Escuelas, Liceos, Universidades, Alcaldías, Centros culturales, Iglesias, instituciones y tantos lugares donde su presencia la estampó colocando el sello de la autenticidad margariteña.
En sus pentagramas musicales lo primero que escribía era lo nuestro, lo identitario, paseándose por muchísimos géneros que investigó, tocó y dejó para los próximos jóvenes, quienes revisarán su material para seguir construyendo el futuro musical de Nueva Esparta.
El mejor homenaje que le podemos rendir es escuchar, con suma atención, la pulsación limpia de la mandolina, con un estilo preciso, con mucha maestría, con suma sutileza, así lo expresó en Cumaná el cantautor Hernán Marín, su virtuosismo lo demostraba a veces acompañando a un cantante y en otras veces haciendo contra cantos para darle sonoridad a lo que hacía. Es difícil, muy difícil, pero tan difícil que su familia, sus amigas, amigos, alumnos y conocidos no lo recuerden como un verdadero y ejemplar maestro que enseñaba el arte musical con sus sostenidos y bemoles.

Cultivó la pedagogía del amor, nunca regañaba a un principiante, sus regaños los sobreentendía el silencio porque prefería callar para que el pecador reflexionara, sus recomendaciones eran dadas en cucharadas de plata a sus discípulos, realmente aprendió a servir al prójimo con vehemencia pedagógica y humanística. Extrañamos sus lecciones, sus arreglos fuera de serie, sus entusiasmos, sus ensayos.
Johnny era un muchacho de traguitos cortos, pero cuando se le encendía la fibra había que aguantarle la mecha, se alegraba, bailaba, cantaba, casi que tenía como pareja el teclado que era más grande que él. Muy pocas veces lo vimos mareado por los efectos de alguna bebida espirituosa, no era fácil verlo en esas condiciones. Para complacer peticiones se echaba los tragos. Fue serio en su trabajo musical.
José Ramón Díaz conoció de un material que Johnny compartió con él para desarrollarlo como políticas culturales en las comunidades del municipio Marcano. Algún día Cherra las hará realidad.
A los 15 días de su fallecimiento le hice 10 letras en diferentes géneros musicales para que sus amigas, amigos, familiares, conocidos y seguidores las canten y recordarlo como era él, un hombre sonriente, de suma inteligencia, aferrado a la música, muy creyente en Dios y la Virgen del Valle y con un espíritu avanzado sobre la vida.
En una Jota Maconga le expreso lo siguiente:
Johnny Escobar fue lumbrera
Compositor ejemplar
Un músico de primera
Del cancionero insular
La poesía Johnny la cultivó, se fajó a escribir letras para colocarle el camisón poético a las músicas que construyó. Trabajó su fuerte que era la música folklórica neoespartana, escribió merengues, bailables, joropos, estribillos, valses, boleros, música popular, música académica, para orquestas y varios ritmos que dejó grabados en muchísimos CD.
En las últimas tertulias con Johnny, éste sobrino asomó buenos proyectos para desarrollarlos en los años venideros. No llegó hasta ahí pero esperamos que sus amigos desempolven todo ese material significativo para que siga la vigencia de Johnny como fenómeno de la música.
Le grabé a Johnny, para su recordatoria eterna, varios temas musicales de mi inspiración que reafirman su presencia imborrable en la agenda del tiempo, en nuestras vidas y para refrescar el amor que se quedó estigmatizado en nuestros corazones. Cumpleaños feliz sobrino bello donde te encuentres con Dios. Descansa en paz al lado del Todopoderoso.
Cumaná, 26-07-2026
TAMBIÉN TE INTERESA LEER:
Diez curiosidades del Libertador Simón Bolívar que quizás no sabías
Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:
FACEBOOK INSTAGRAM TIKTOK YOUTUBE WHATSAPP TELEGRAM
José Gregorio Figueroa/Ciudad Valencia/DG
Foto: Cortesía













