Histórico Acuerdo Petrolero

​En el marco de la reestructuración económica y energética del país, Delcy Rodríguez, en su carácter de Presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, ha presentado los términos fundamentales del proyecto estratégico a 25 años para la explotación de 17 campos petroleros clave, en alianza con corporaciones internacionales y de Estados Unidos. Para comprender la magnitud de este convenio y su impacto en la sociedad, es necesario analizar el panorama completo a través de cinco ejes fundamentales:

 

​Venezuela en el mercado energético internacional

A nivel global, la demanda de crudo se mantiene sólida. En este escenario, Venezuela ocupa el primer lugar mundial en patrimonio petrolero al poseer 303.700 millones de barriles en reservas probadas bajo la tierra, lo que equivale a casi el 17,2% de todo el petróleo del planeta. Nuestro crudo —concentrado en su mayoría en la Faja Petrolífera del Orinoco «Hugo Chávez»— es un recurso estratégico sumamente cotizado por los complejos de refinación internacionales diseñados específicamente para procesar petróleo pesado y extra-pesado.

 

​Recuperación y aceleración de la producción nacional

Actualmente, el país registra una extracción diaria de aproximadamente 1,2 millones de barriles de petróleo. Con la activación de estos 17 campos estratégicos, la meta oficial contempla sumar 1,5 millones de barriles diarios adicionales. Al consolidar ambas cifras, la capacidad de producción de Venezuela se eleva a 2,7 millones de barriles diarios, devolviendo a la Nación a los primeros puestos entre los grandes productores globales de energía.

 

​Preservación del patrimonio nacional en el subsuelo

Aunque la cifra de extracción a 25 años es de 13.687,5 millones de barriles acumulados, este volumen representa apenas el 4,51% del total de las reservas probadas del país. Esto demuestra técnicamente que, tras un cuarto de siglo de explotación continua en estos yacimientos, el 95,49% de nuestras reservas petroleras seguirá guardado e intacto bajo el suelo patrio, garantizando la soberanía energética para las futuras generaciones.

 

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​Un esquema fiscal que garantiza recursos para el Estado

Tomando la referencia oficial de $65 por barril fijada expresamente por el Gobierno Bolivariano, las empresas inversoras deben cumplir estrictamente con el marco legal tributario vigente. Esto contempla un 16% de Regalía Petrolera en boca de pozo ($10,40 por barril) y un 34% de Impuesto Sobre la Renta (ISLR) aplicable a las ganancias corporativas (aproximadamente $8,90 por barril). Gracias a este esquema, el Estado venezolano retiene de forma directa más de $19 por cada barril comercializado, asegurando un ingreso fiscal neto estimado en 209.335 millones de dólares a lo largo del convenio, sin que la Nación deba endeudarse para financiar la maquinaria ni la infraestructura operativa.

 

​El impacto real explicado para el pueblo

Llevado a un lenguaje sencillo, el proyecto significa que hoy producimos el equivalente a 12 baldes de petróleo al día y pasaremos a extraer 27 baldes diarios. A pesar de mantener este ritmo constante durante 25 años, el país solo habrá utilizado 4 baldes y medio de cada 100 que posee guardados en su depósito natural. De cada barril que se venda afuera a $65, más de $19 van directo al Tesoro Nacional mediante regalías e impuestos, transformando el recurso del subsuelo en inversión para hospitales, escuelas, salarios, infraestructura y servicios públicos para toda la comunidad.

​Todos estos avances operativos y financieros no ocurren por casualidad. La recepción en suelo patrio de delegaciones diplomáticas y agregados de Estados Unidos forma parte de la Diplomacia de Paz promovida con serenidad y firmeza por la presidenta de la República, Delcy Rodríguez.

​Este esfuerzo permanente por el diálogo intercultural e internacional es el motor que le permite a Venezuela sostener la estabilidad institucional, el amor por la patria y la tranquilidad social indispensable para producir. La invitación al pueblo venezolano es a mantener la fe, el sentido de pertenencia sobre nuestros recursos naturales y la confianza en que, a través de la vía diplomática, el entendimiento pacífico y el trabajo productivo, el país consolida el camino hacia el bienestar integral, la serenidad y la prosperidad de cada hogar venezolano.

 

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Ciudad Valencia/RM