Continuamos nuestro trajinar por la poesía que resiste los embates del fascismo trayendo en esta nueva entrega una pequeña muestra de los trabajos de creadores de Líbano y Palestina, motivados por la reciente criminal agresión electrónica de Israel y Estados Unidos a civiles en Líbano, los días 17 y 18 de septiembre, mediante el uso de la piratería técnica de dispositivos de comunicaciones inalámbricas (Beepers), de detonación a distancia, cuestión que nos plantea grandes interrogantes en torno al uso de esta tecnología con fines bélicos, constituyendo una amenaza para todos los pueblos del mundo.
Producto de este hecho criminal, donde se hicieron explotar al unísono miles de bíperes, resultaron heridas tres mil personas y un número aproximado de más de mil setecientos civiles muertos en hospitales, supermercados, tiendas, farmacias y en las calles del sur de Líbano, con el objeto de sembrar terror en la población y aplicar su política de exterminio y ocupación para apropiarse de los recursos naturales, tal como han venido haciendo desde los últimos siglos con Palestina.
Hoy día, nadie está a salvo de ser la próxima víctima en esta suerte de película de ciencia ficción Made in Hollywood, dirigida desde algún escondrijo de los centros de poder del siniestro sionismo internacional, donde nos llevan a hacer las veces de personajes robotizados que obedecemos sin cuestionar lo que ordenen los amos de la guerra cognitiva, la inteligencia artificial y la guerra electrónica a distancia.
Desde este espacio para el debate de ideas nos solidarizamos con la realización del primer Festival Internacional de Poesía Inédita para Palestina (actividad que debería extender su solidaridad con Líbano por los recientes acontecimientos), a realizarse los días 4, 5 y 6 de octubre en Caracas.

Iniciamos esta travesía poética con Gibrán Khalil Gibrán (Líbano, 1883-Nueva York, 1931), poeta, pintor, novelista, ensayista y filósofo, cuyos libros de poesía y relatos han sido traducidos a más de veinte idiomas. Entre sus obras más destacadas podríamos nombrar: Alas rotas (1912), El loco (1918), El profeta (1923) y Dichos espirituales (1963). En Caracas se erigió un monumento público en su honor, conocido como Espacio Gibrán Khalil Gibrán, inaugurado en 2013.
Gibrán provenía de una familia maronita, practicante de un cristianismo diferente del cristianismo romano occidental. En sus escritos convergen influencias de diferentes corrientes espirituales cercanas al cristianismo, el islamismo, el judaísmo y la teosofía, cautivando a un gran número de lectores, casi a la par de la Biblia y el Quijote, y manteniendo amistad con reconocidas figuras de los ámbitos artísticos y literarios como Carl Jung, Auguste Rodin y W. B. Yeats. Sus textos han sido versionados por músicos como John Lennon y David Bowie.

Otra cuestión relevante a destacar es que el puerto de Beirut a mediados del siglo XIX era uno de los principales puertos del mediterráneo Oriental y una moderna ciudad, paso obligado para acceder a Damasco, la cual debido a su crecimiento e importancia económica era considerada la Suiza del Oriente Medio y la más occidental, suerte de crisol de culturas, al punto que logró impregnar a nuestro personaje de un gran bagaje, dotándole de una personalidad cosmopolita, de espíritu libre y de estilo literario inclasificable. Además, Gibrán Khalil fue portador de una gran sensibilidad mística y religiosa, manifestada a través de sus personajes ficticios, utilizando un lenguaje profético y sapiencial cercano al de los personajes bíblicos.

Su libro más conocido y traducido, El profeta, consta de una colección de veintiséis poemas en prosa, en los que trata diversos temas vitales como el amor, la libertad y la oración, en forma de alegoría, fábulas o enseñanzas, con una gran influencia en los escritores de la contracultura de la década del sesenta. Varias de sus obras de ficción, incluida la novela Alas rotas (1957), están ambientadas en Beirut y otras regiones de Líbano.
A continuación compartimos una mínima pero significativa muestra de los poetas libaneses Khalil Gibrán Khalil y Joumana Haddad, y Ahlam Basharat y Najwan Darwish, de Palestina:
EL PAÍS OCULTO
Largos años hemos vivido
en un valle habitado por
sombras,
acompañados de penas y dolores.
Legiones de desesperanzas
y desesperaciones nos acosaban
como bandadas de cuervos y
lechuzas.
Hemos bebido la angustia
de las aguas de los arroyos
y comido el veneno
de la vida inmadura.
Hemos tomado la paciencia por
vestimenta,
que pronto se incendió;
quedamos vestidos de ceniza
que luego se convirtió
en duras piedras y punzantes
espinas.
¡Oh país que estás oculto
desde un tiempo inmemorial!
¿Cómo llegar a ti y por cuál
camino?
¿Qué desierto te separa, qué
Montañas
y qué muros, y dónde hallar un
guía
hacia ti?
¿Eres, acaso, un espejismo?
¿Eres, acaso, una esperanza
de la cual pedimos lo imposible?
¿Eres, acaso, un sueño que
en horas del despertar
se disipó fugazmente?
¿Eres, acaso, una nube
que flotaba en horas
del atardecer,
antes de hundirse en el mar
de las tinieblas?
¡País de la idea!
Cuna de los que adoran
y aman a Dios
y a la sublime Belleza.
Tú no estás en el Oriente
ni en el Occidente,
ni en el sur de la Tierra,
ni en el Norte, ni en el espacio,
ni debajo de los mares,
ni de las llanuras
ni en las montañas.
Tú estás en todo Espíritu,
Luz y Fuego,
y en mi pecho,
un corazón que vibra.
Khalil Gibrán Khalil
***
EL ESPEJO DE SYLVIA
Cenicienta
Saludo la mecha rubia de tus cabellos.
Saludo tu voz desmigada como pan.
Saludo las semillas esparcidas de tu
Alma.
Tan pequeña y luchas con los toros;
Tan frágil, y arrancas la piel de las

Serpientes;
Tan débil, y chupas la sangre de los
Monstruos;
Tan delgada, y mueves las lápidas
Mortuorias:
Eres guerrera descalza y sin armas,
Ningún calzado lleva a ti
Ninguna medianoche
Como un pretexto
Para que huelas tu suerte infortunada.
Joumana Haddad*
*Poeta, escritora, periodista, traductora, editora, políglota y activista, nacida en Beirut, en 1970.
***
CÓMO MATO A LOS SOLDADOS
Soldados coloniales
¿Qué le han estado
haciendo
a mi poesía todos estos
años
cuando fácilmente pude
haberles dado muerte
en mis poemas
así como ustedes han
matado a mi familia
fuera de la poesía?
La poesía ha sido mi
oportunidad
para ajustar cuentas con
los asesinos,
pero los dejo envejecer
afuera,
pues quiero que
conozcan el detrimento
de sus vidas, que se
arruguen sus rostros,
que se adelgacen sus
sonrisas,
y que se herrumbren sus
armas.
Así que si ustedes,
lectores, ven a un
soldado
paseándose por mi
poema,
tengan confianza en que
lo he abandonado a su
destino
así como se abandona un
criminal
por los años que le
queden,
aquellos que se
encargarán de
ejecutarlo.
Y sus oídos serán los que
se encarguen de
ejecutarlo
mientras me escucha
recitar mi poema
para las dolientes
familias,
y no podrá escabullirse
de mi libro o del sitio de
la lectura
mientras la gente
sentada lo mira
fijamente.
No serás consolado,
soldado, no, nunca,
ni siquiera cuando salgas
de mi lectura de poesía
encogido de hombros
y con los bolsillos
cargados de balas
muertas.
Incluso si tu mano,
trémula como se
encuentra
por tanta muerte,
se pone a jugar con las
balas,
tú no
producirás nada
salvo un sonido muerto.
Ahlam Basharat
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***
DURMIENDO EN GAZA
Fado, dormiré como hace la
gente
cuando caen las bombas
cuando el cielo se abre
como carne viva,
soñaré como hace la gente
cuando caen las bombas:
soñaré con traiciones.
Despertaré a mediodía y le
preguntaré al radio
las preguntas que la gente
pregunta
¿Ya terminó el bombardeo?
¿Cuántos fueron
asesinados?
Pero mi tragedia, Fado,
es que haya dos tipos de
personas:
aquellos que lanzan sufrimiento
y pecado
a la calle para poder dormir
y aquellos que coleccionan el
sufrimiento, los pecados de la
gente,
los tornan cruces, los presumen
por las calles de Babilonia y
de Gaza y de Beirut
mientras plañen
¿van a venir más?
¿van a venir más?
Hace dos años,
al sur de
Beirut ,
caminé por las calles
de Dahieh,
arrastrando una cruz
tan grande como los
edificios destrozados.
Pero ¿quién levantaría una
Cruz
de la espalda de un hombre
cansado hoy en Jerusalén?
La tierra es tres clavos
y por piedad un martillo
Detente, Señor,
Detén los aviones.
¿Van a venir más?
¿Van a venir más?
Najwan Darwish*
*Poeta, periodista cultural, editor y crítico literario, nacido en Jerusalén en 1978. Su obra ha sido traducida a una veintena de idiomas.
Finalizamos esta travesía literaria sacando a la luz una serie de nombres casi desconocidos por la mayoría de los críticos, literatos y lectores de Occidente, creadores que conforman un coro de voces poéticas auténticas de Líbano, tierra de mi padre, que merecen nuestra atención, y a los que dedicaremos próximamente este espacio.
Primeramente, los fundadores: Youssef El Khal, Chawki Abi Chakra, Ounsi el Hage; la generación de los setenta: Paul Chaoul, Abbas Beydoun, Wadih Saadeh; la generación de los ochenta: Akl Awit, Sabah Zouein, Issa Maklouf, Bassam Hajjar, Abdo Wazen, Inaya Jaber, Nada El Hage; y la generación más joven: Samer Abu Hawash, Suzanne Elaywan, Zeki Beydoun y Joumana Haddad.
¡No al fascismo! ¡Prohibido olvidar!
(Continuará). ¡Salud, Poetas!
***
Mohamed Abí Hassan (El Tigre, 1956). Poeta, artista visual y editor independiente. Licenciado en Educación, Mención Artes Plásticas (cum laude), por la Universidad de Carabobo (UC). Ha ejercido la docencia en la UC y en la Universidad Arturo Michelena. Ha sido colaborador en las revistas Poesía y La Tuna de Oro (UC). Primer Premio II Bienal de Literatura Gustavo Pereira, Mención Poesía 2013; Primer Premio IV Bienal de Literatura José Vicente Abreu, Mención Poesía 2016; Primer Premio Concurso Nacional del II Festival 3.0 de Historias Comunales Ramón Tovar (2022).
Formó parte de la Comisión Rectoral del Encuentro Internacional de Poesía de la UC. Coordinó el Taller de Formación de Cronistas Comunales en Mariara, estado Carabobo, auspiciado por el Minci, la Revista Nacional de Cultura y el Centro Nacional de Historia. Actualmente se desempeña como facilitador de talleres de iniciación en la creación literaria, así como talleres sobre patrimonio histórico.
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