La Linaza contienen fibra, ácidos grasos omega-3, antioxidantes y otros componentes esenciales que las convierten en una excelente opción a la hora de adoptar buenos hábitos alimentarios. Las semillas de linaza son ricas en grasas, proteínas y fibra dietética.

 

La linaza te ofrece 11 beneficios:

1. Contribuyen a un peso saludable

La fibra que contiene este alimento podría mejorar los procesos digestivos e incrementar la sensación de saciedad, lo que hace que el consumo de calorías disminuya. Los efectos aparecen luego de una intervención a largo plazo (más de tres meses), y se manifiestan cuando se asume una rutina de ejercicio y dieta.

 

2. Favorecen el control del colesterol

Los componentes de las semillas de linaza favorecen al control de los lípidos séricos (colesterol de lipoproteínas de baja densidad o LDL y triglicéridos). Aunque los efectos son variables, las personas con hipercolesterolemia pueden obtener beneficios modestos tras su inclusión en la dieta.

 

3. Disminuyen los trastornos inflamatorios

Gracias a su contenido de ácido linolénico, ácidos grasos omega-3, diglucósido secoisolariciresinol de lignano y fibra, la linaza tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Lo anterior sería beneficioso para el organismo, ya que su consumo diario podría servir como coadyuvante en la disminución de los síntomas de las enfermedades gastrointestinales y autoinmunitarias.

 

4. Aumentan la sensación de saciedad

En relación con esto, se ha sugerido un papel potencial de la linaza en la disminución del apetito y el hambre. Sus semillas han demostrado en algunos estudios un efecto positivo sobre la plenitud y la saciedad. En teoría, podrían ayudar a controlar la ingesta diaria de comida fuera del plan dietético.

 

5. Podrían favorecer al control hormonal

Las semillas de linaza son una fuente de fitoestrógenos. En concreto, de un tipo denominado diglucósido de secoisolariciresinol (SDG, por sus siglas en inglés). Alrededor del 95 % de los fitoestrógenos de la linaza se conforman de este compuesto. Estos pueden ayudar a equilibrar los efectos del estrógeno en el cuerpo, pues se conectan a sus receptores debido a que su estructura química es similar.

 

6. Contribuyen a la digestión

La linaza es una rica fuente de fibra dietética, de modo que se puede utilizar para prevenir y tratar el estreñimiento. Se ha indicado que el consumo de 10 gramos de linaza dos veces al día durante aproximadamente 12 semanas puede mejorar significativamente los síntomas del estreñimiento, también la consistencia de las heces.

 

7. Ayudan a obtener energía

El consumo de este alimento podría contribuir a tener mayores niveles de energía gracias a su variedad de nutrientes, entre los cuales se destacan los ácidos grasos omega-3, la vitamina C, los minerales y la fibra. Además, y como reseñamos al inicio, 100 gramos de linaza te ofrecen un promedio de 534 kilocalorías.

 

8. Cuidan la salud cardiovascular

Como ya hemos mencionado, los beneficios de la linaza impactan en la concentración de colesterol malo, una de las formas en las cuales favorecen al corazón. Además de esto, los efectos cardiovasculares de las semillas de linaza en la dieta incluyen una acción antihipertensiva, efectos antiaterogénicos, efectos antiinflamatorios y una inhibición de las arritmias.

 

9. Previenen el envejecimiento prematuro y mejoran el aspecto de la piel

Los antioxidantes que contiene este alimento servirían para mitigar el proceso de envejecimiento prematuro de la piel, que se produce por la acción de los radicales libres. Adicional a ello sus ácidos grasos podrían mejorar la aspereza de la piel, la descamación y la pérdida de agua transepidérmica, la hidratación y la suavidad cutánea.

 

10. Podrían ayudar a disminuir la presión arterial

La presión arterial se conoce como la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cuando esta es muy alta, puede ocasionar problemas cardíacos.

 

11. Pueden ser útiles para controlar la diabetes

La ingesta de semillas de lino podría disminuir la glucosa y la insulina y mejorar la sensibilidad a la insulina como parte de una dieta habitual en personas con prediabetes. Al igual que sucede con otros beneficios de las semillas de linaza, su uso no sustituye a las recomendaciones de los especialistas. Ciertamente, la ingesta diaria de linaza no elimina un tratamiento recetado, las recomendaciones dietéticas y los cambios en el día a día. A lo sumo, se debe asumir su participación como un complemento.

Todos estos beneficios de la linaza se pueden aprovechar mediante su consumo diario, antes o después de cada comida principal. Hay tres formas de utilizarla de acuerdo con su presentación: semillas de linaza enteras, semillas de linaza molidas y aceite elaborado con semillas de linaza.

 

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