El surrealismo es un movimiento artístico y literario que intentaba sobrepasar lo real impulsando lo irracional y onírico mediante la expresión automática del pensamiento o del subconsciente, por tal motivo hoy a solo tres meses de que el movimiento surrealista cumpla sus primeros 100 años, quise traer a mis lectores un breve resumen de su nacimiento, quién fue su creador y cuál ha sido su trascendía en la historia del arte moderno.

El término «surrealismo» fue acuñado, por primera vez, por el escritor francés Guillaume Apollinaire en 1917. Sin embargo, dicho movimiento se consolida como una de las vanguardias artísticas más importantes del siglo XX el 15 de octubre de 1924, en parís, Francia, gracias al poeta, escritor y ensayista francés André Breton, quien dio definición al movimiento con la publicación del primer “Manifiesto del Surrealismo”.

Manifiesto-Surrealista-

Para comprender un poco más sobre este movimiento debemos partir de tres aspectos fundamentales que impulsaron su creación y sistematización. El primero de ellos, para mí, es el contexto político social vivido por el padre del surrealismo, y es que a pesar de que Breton logra escapar de las bombas de la devastadora primera guerra mundial, no se salvará de sensibilizarse ante sus atrocidades.

Y es que el escritor, en plena guerra, trabajó en distintos hospitales psiquiátricos donde se enfrentó cara a cara con la barbarie. Aquí Breton, ya devastado ante su incomprensión por una fe aniquilada por la guerra, se sumerge en las obras del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, y es así como se encuentra con el método freudiano de la escritura automática.

Este método buscaba la nueva poesía basada en la arbitrariedad de la asociación de ideas. Esa primera idea nace sin ninguna coerción moral, política, social, cultural, o religiosa. Desde este punto de vista, Breton asume dicha teoría de la arbitrariedad como principio fundamental donde el yo poeta podía manifestarse y expresarse libremente dejando crecer el poder creador del hombre, fuera de cualquier influjo castrante, con la finalidad de alcanzar la realidad superior, regida por la mente, de esta manera nace el alma del surrealismo.

Y es así como dicha carga poética será el segundo aspecto fundamental para que el surrealismo surja en primera instancia como movimiento poético. Las teorías psicoanalíticas de Sigmund Freud sobre el sueño y el subconsciente fueron, sin duda, uno de los pilares en la creación del pensamiento surrealista.

André Breton proponía: «convertir las contradicciones de los sueños y la realidad en una realidad absoluta, una súper realidad»

Gala- Salvador dali

Pero luego del primer manifiesto del surrealismo, que no es más que su alma y corazón, al mismo tiempo, tendría que nacer el tercer aspecto, ese que impulsará a dicho movimiento hacia su consolidación como vanguardia, y era entonces darle cuerpo físico, esa materia tangible que lo transformara y posicionara hasta el día de hoy como un referente significativo en el hecho creativo dentro de diversas ramas artísticas como la literatura, el cine, la música, la fotografía, la pintura, etc.

En este punto, dicho cuerpo habitará y se presentará en los rostros de sus máximos exponentes como: Salvador Dalí, René Magritte, Max Ernst, Leonora Carrington, Remedios Varo y hasta el mismo Joan Miró, quien en su estancia por París por esos años se incorpora al movimiento para darle a su obra una carga más fantasiosa y onírica.

Salvador Dalí, Max Ernst y Leonora Carrington pretendían canalizar el inconsciente para desbloquear la imaginación, de esta manera muchos de estos artistas y escritores surrealistas describen su obra como una expresión de la siquis.

Luis Buñuel-un perro andaluz-surrealismo

Por otro lado, la reconocida crítica de arte, escritora, historiadora, columnista mexicana y autora del libro “El fraude del arte contemporáneo”, Avelina Lésper, hace énfasis en cómo el surrealismo en el cine adquiere la dramaturgia de lo imposible, que la imaginación fuera más allá de la narración lineal para llegar por una narración delirante, haciendo referencia al extraordinario trabajo realizado  por uno de los cineastas más grandes e influyentes de todos los tiempos: Luis Buñuel, quien junto a Salvador Dalí creó una de las  obras maestras más importantes del siglo XX,  “Un perro andaluz”, que a su vez se convirtió en un hito del cine surrealista, desafiando así todas las convenciones cinematográficas desde la construcción de imágenes arbitrarias delirantes.

 

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De esta manera, el surrealismo, a casi 100 años de su creación, sigue latente en el hecho creativo de miles de creadores en el mundo y, como si fuera poco, nace de un grito silencioso ante las atrocidades de la guerra, donde habita lo poético, la imagen, el pensamiento, pero sobre todo la necesidad del hombre en depurar su alma, su corazón, su mente y espíritu ante la barbarie.

El surrealismo es entonces uno de los movimientos que logró adquirir vida propia, estableciéndose como un solo cuerpo en cual convergen lo real de lo real, lo real de lo ficticio, lo ficticio de lo real desde la libre expresión y la liberación del subconsciente.

Nos vemos en el lienzo, el pigmento y el papel.

 

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Penélope Tovar-columna-Trazos en el tiempo-Bienal de Artes Visuales en pequeño Formato Arturo Michelena

Penélope Tovar, artista plástica, egresada de la Escuela de Artes Plásticas “Arturo Michelena”; es también licenciada en Pedagogía Alternativa, mención Desarrollo Artístico, por la Universidad Nacional  Experimental “Simón Rodríguez” (UNESR). Ha participado en exposiciones  colectivas a nivel nacional (Galería de Arte) e internacional (Canadá, EEUU, Reino Unido, Portugal y España). Exposiciones individuales: Museo de Bellas Artes de Caracas y Museo de Arte Valencia (MUVA).  Reconocimientos: Artista  Joven del mes de Noviembre 2021 por el Museo de Bellas Artes, Caracas, Venezuela.

Actualmente es facilitadora en Arte-terapia en el Centro de Neuro-desarrollo “KOKIGYM”, apoyando en la rehabilitación de niños y niñas con discapacidad.

 

Ciudad Valencia / Foto de la autora por Penélope Tovar