Magdalena Sánchez

Concretar un sueño artístico en este país a comienzos del pasado siglo XX  y en especial, si eras mujer, representaba una verdadera odisea.

Si, la sociedad, el hecho social del que dirán, eran implacables en un país aún de corte rural para ese momento.

Un ejemplo de esto lo vimos en el fracaso de “Teresa Carreño” en Venezuela y la crítica de la época por sus tres divorcios y su cuarto matrimonio.

Esta sensación alimentada a través de fe y amor en el arte que tantas mujeres y tantos hombres, cargados de esperanza, cultivaron y alimentaron el sueño de ser grandes artistas pero todo esto midiendo las vicisitudes del día a día en busca del éxito y reconocimiento a su talento.

Casos puntuales como los de Alfredo Sánchez Luna (Sadel), Felipe Pirela, Cherry Navarro, Mirla Castellanos y otros tantos.

Pero los nombres de Magdalena Sánchez y Marucha Henríquez (la perla negra) están  inscritos en el cielo con letras de oro. Se trata de dos dama porteñas y carabobeñas que demostraron que si se puede con talento, disciplina y constancia, aunque el destino intente torcer los caminos.

 

Marucha Henríquez

Marucha Henríquez, cuyo apellido suele confundirse como Hernández en la memoria popular, fue una extraordinaria pianista y cantante venezolana, consagrada en el ámbito artístico de mediados del siglo XX bajo el icónico pseudónimo de «La Perla Negra».

A continuación, presento una semblanza histórica y humana sobre la vida y legado de esta gran artista Venezolana y carabobeña:

Esta artista era poseedora de un “Talento Excepcional”.  Nacida en Puerto Cabello, estado Carabobo, Venezuela, demostró desde muy joven un virtuosismo musical innato y a diferencia de otras intérpretes de la época que solo cantaban, ella poseía un dominio magistral del piano, lo que le permitía estructurar sus propias presentaciones y dotarlas de una atmósfera íntima y sumamente profesional.

Su estilo musical oscilaba con naturalidad entre el bolero, las baladas sentimentales y los ritmos caribeños, cargados de una voz profunda, grave, llena de  melancolía y carácter.

El seudónimo de «La Perla Negra» no solo hacía honor a su piel morena y su imponente belleza afrodescendiente, sino también, a la rara y elegante postura, valor de su propuesta sobre el escenario.

En una época con marcadas barreras de género y raciales, Marucha se impuso con un rango de «fulgurante estrella». Su magnetismo capturó la atención de los escenarios más exigentes de Venezuela, las islas del Caribe (donde dominaba el papiamento) y otras regiones de América.

El reconocimiento de los grandes a su nivel era tan alto que el célebre compositor y maestro venezolano Aldemaro Romero llegó a describirla como una «pianista y cantante del más legítimo talento musical». El maestro Romero poco ensalzaba el talento, pero debido a su alto nivel de respuesta,  destacó que su calidad artística y su mensaje vocal estaban a la par de las más grandes divas internacionales de su tiempo, catalogando a la intérprete, no solo como una de las artistas más cálidas de Venezuela, sino también como una de las mujeres más valientes y admirables de la escena cultural.

Lamentablemente, tuvo un final trágico y prematuro. Si, la vida de «La Perla Negra» estuvo marcada tanto por la intensidad de su arte como por el desarraigo del destierro. Su carrera y su vida se vieron truncadas de forma abrupta debido a una muerte trágica y apresurada en la ciudad de Nueva York, justo cuando se encontraba en el apogeo de su madurez artística.

Su fallecimiento dejó un vacío inmenso en la música popular venezolana, críticos e historiadores de la cultura caribeña coinciden en que, de no haber partido tan pronto, su nombre formaría parte del gran legado del arte sonoro junto al de  grandes artistas como Celia Cruz o La Lupe. Sin embargo, su leyenda permanece resguardada en las crónicas de la bohemia venezolana como la joya musical que fue.

 

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Magdalena Sánchez

María Magdalena Sánchez (1915–2005), universalmente aclamada como la «Reina del Cantar Venezolano», fue una de las figuras más influyentes del folclor y la cultura de Venezuela. Además de ser la pionera absoluta en vestir el traje típico llanero sobre los escenarios e incorporar la expresión corporal al canto, demostró su versatilidad artística al incursionar con éxito en el cine y la televisión.

Su papel cinematográfico más recordado ocurrió en la coproducción internacional La epopeya de Bolívar (1969), dirigida por Alessandro Blasetti. En este filme histórico de gran presupuesto, Magdalena Sánchez interpretó un personaje de inmensa carga emocional y simbólica: la Negra Hipólita, la niñera y «madre de crianza» del Libertador Simón Bolívar.

En la película, donde el actor austríaco Maximilian Schell dio vida a un Simón Bolívar maduro, el personaje interpretado por Magdalena encarna las raíces profundas y afectivas del héroe nacional. La artista representó el refugio materno, la lealtad incondicional y el nexo del prócer con la población afrodescendiente y popular venezolana.

Presencia musical y actoral: Aprovechando sus dotes naturales, la producción no solo explotó su capacidad dramática para transmitir la sabiduría y el calor del personaje, sino también su imponente presencia escénica.

Trascendencia Histórica: Compartir pantalla con estrellas de calibre europeo e hispano (como Sancho Gracia o Tomás Henríquez, quien hizo de Negro Primero) consolidó el estatus de Magdalena como una artista integral, capaz de saltar de los estudios de grabación de la disquera Discomoda a los sets del cine internacional sin perder su esencia criolla.

Origen: Nacida en Puerto Cabello, estado Carabobo, creció rodeada de las tradiciones rítmicas del litoral caribeño antes de conquistar la música del llano.

Hitos Musicales: Inmortalizó piezas fundamentales del cancionero venezolano como «Barlovento», «Los Caujaritos», «María Laya» y «San Juan to’ lo tiene».

El Legado: Rompió paradigmas de género en la industria del espectáculo nacional durante los años 40 y 50, convirtiéndose en una embajadora cultural que llevó el folclor a España, México, Cuba y Portugal. Esta gran artista venezolana fallece a los 90 años en Palo Negro, estado Aragua, dejando un vacío imborrable en el pentagrama musical nacional.

 

En contacto…

Los cultores-alumnos, miembros de la Academia Integral de Arte Fama y Talento, concretaron el segundo concierto de la programación del “Cuarto Aniversario” En el Guacara Park, Municipio Guacara, todo esto contra viento y marea, pero igual fue “tremendamente exitoso” y gracias a la amable colaboración de uno los clanes familiares, cortésmente la familia Fernández, prestó su planta eléctrica y más importante aún, nadie se movió de sus asientos.

“Los asistentes al evento esperaron pacientemente 45 minutos después del corte, se logró solucionar el problema, llevando a feliz término la presentación musical. Felicitaciones a todo el equipo artístico, técnico y familiar demostrando que con buena fe y disciplina se logra vencer las adversidades”.

Nota: Informamos que el concierto del día 12 de junio fue suspendido por el directorio del MUVA, con la promesa, de una nueva fecha de la cual tomamos la palabra y agradeciendo de antemano la oferta.

 

Ejercicio:  

Vamos a cubrir todo los espacios donde estemos de color violeta y ayudemos a Marucha a transmutar esa partida de plano acercándola de nuevo al arte sonoro.

Tema: La perla negra

Autor: Aldemaro Romero

Interpreta: La Orquesta Filarmónica Nacional

Conduce: Maestro, Alfredo Rugeles.

 

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Delfín Martell-Espacio y Tiempo sonoro- en transición y cierre de ciclos

Delfín Martell González es licenciado en Arte, mención Dirección Orquestal, con Maestría en Antropología Cultural, por el Instituto Politécnico de Arte Manuel de Falla, San Juan de Puerto Rico-Puerto Rico. También es productor y conductor de radio y TV, y actualmente conduce el programa radial “Cápsula Sonora” por la señal de la emisora valenciana Arsenal 88.9 FM, así como también el programa «Venezuela en concierto, un tesoro musical», a través de la emisora comunitaria La Voz de los Tacariguas 99.7 FM en el municipio Los Guayos (Edo. Carabobo).

 

Ciudad Valencia/RM