La masturbación es algo completamente normal y saludable, el problema empieza cuando se usan objetos  los cuales no están diseñados para ningún tipo de penetración o estimulación. Es por eso que aquí te contamos cuáles son los más peligrosos y por qué deberías evitarlos.

 

Cepillos para pelo o mangos de cepillo

Algunas personas pueden pensar que los mangos de los cepillos son una alternativa fácil de usar, pero su forma irregular y los materiales pueden ser peligrosos. Pueden causar cortes internos, irritaciones o incluso infecciones si no están completamente limpios.

 

Frutas o verduras

Aunque su forma puede parecer la ideal, estos alimentos no están diseñados para el contacto íntimo. Pueden tener bacterias que causan infecciones vaginales o romperse dentro, lo que puede llevarte a una situación médica incómoda y peligrosa.

 

Botellas o frascos

El riesgo con estos objetos es que pueden generar un vacío dentro de la vagina, haciendo que se queden atorados y necesiten de intervención médica para ser retirados. También pueden tener bordes filosos o romperse, lo que podría causar problemas graves.

 

Desodorantes en barra o envases cilíndricos

Algunos pueden ser demasiado anchos y causar desgarros o dolor. Además, si quedan residuos del producto, puede irritar la piel o alterar el pH vaginal, lo que aumenta el riesgo de infecciones.

 

Velas

Parecen inofensivos, pero la cera puede romperse con la fricción o dejar residuos en la piel. Además, algunos materiales pueden ser tóxicos para la zona íntima.

 

Cualquier objeto con pilas o cables expuestos

Usar aparatos electrónicos que no están diseñados para la estimulación íntima es demasiado peligroso. Pueden calentarse demasiado, causar quemaduras o incluso generar cortocircuitos si entran en contacto con fluidos.

 

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Ciudad Valencia / Cosmopolitan