El MUVA se viste de gala: Un tributo a la escena, la memoria y el protagonismo femenino

En un encuentro donde las tablas se convirtieron en espejo de la humanidad, la Sala María Luisa Escobar del Museo de Arte Valencia (MUVA) abrió su telón para conmemorar el Día Mundial del Teatro. La jornada no solo fue una celebración técnica, sino un viaje emocional que entrelazó la reflexión contemporánea con un homenaje histórico al poder de la mujer en el arte dramático.

El Teatro como último refugio del encuentro humano
Bajo la luz de los reflectores, la celebración inició con la voz del actor y director Jesús Mercado, acompañado por Lorrainer Lamas, especialista del Gabinete de Cultura Carabobo. Ambos dieron vida al manifiesto internacional escrito este año por el emblemático Willem Dafoe.
«El teatro es un acto de presencia física; un cuerpo que respira cerca de otro cuerpo».

A través de esta lectura, se reivindicó el escenario como un espacio de resistencia y escucha profunda frente al aislamiento digital. El mensaje fue claro: en un mundo fragmentado, el teatro sigue siendo el latido vivo que conecta comunidades y nos obliga a mirarnos a los ojos.

Un viaje en el tiempo: Del mito griego al drama shakesperiano
La energía del relevo artístico tomó la escena con la presentación del Grupo Infantil y Juvenil del MUVA, demostrando que el futuro de nuestras tablas está más vivo que nunca.
Acto seguido, el Ensamble Teatro Hecho en Carabobo guio a los presentes por un recorrido histórico que fusionó la mística del teatro con el Mes de la Mujer:

Cátedra Abierta de Teatro José Ignacio Cabrujas

🎭La Herencia Clásica: Un tránsito desde el destino trágico de Edipo Rey hasta la versatilidad de William Shakespeare, reviviendo la pasión de Otelo, la ambición de Macbeth y la agudeza de El mercader de Venecia.

🎭El Honor y la Justicia: La dignidad femenina se hizo presente con el Siglo de Oro Español, mediante una interpretación vibrante de Fuenteovejuna, de Lope de Vega.

🎭El cierre: La complejidad del alma femenina
Como broche de oro, la sala se sumió en el silencio absoluto para recibir el monólogo de Lady Macbeth. Esta pieza final, cargada de fuerza dramática, simbolizó la profundidad y complejidad de la psique femenina en la literatura universal.

Fue, en esencia, una jornada de «encuentro vivo» que recordó a los asistentes que, mientras exista un actor y un espectador, el teatro seguirá siendo el corazón palpitante de nuestra sociedad.

 

Fuente: Gabinete Estadal Carabobo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura 

Ciudad Valencia / LSFLC