Esto empezó hace algunos años con la iniciativa “The Yellow Dog Project”, que proponía colocar a nuestros perros algunos lazos de color amarillo para indicar que era un animal con el que, por una razón u otra, no deberíamos interactuar.
Con el tiempo, ha dado lugar a una amplia gama de colores para indicar de forma más precisa los motivos.
Este proyecto buscaba aumentar la concienciación sobre la necesidad de respetar el espacio de algunos perros durante los paseos o en lugares públicos.
Los perros con lazo de color amarillo tienen un mensaje
Las razones para esta necesidad pueden ser variadas: ansiedad o miedo, agresividad o incomodidad con otros perros o personas, recuperación de una lesión o enfermedad, entrenamiento para funciones de trabajo o ser un perro de asistencia o terapia.
El objetivo del proyecto era educar al público y fomentar interacciones respetuosas para evitar situaciones estresantes o peligrosas tanto para los perros como para las personas.
Cintas de diversos colores para cada situación
Los colores se dividen en tres ámbitos
Carácter del perro:
- Rojo: Es reactivo con otros perros y personas que no conoce, generalmente por falta de socialización o porque ha sido víctima de abusos. No debemos acercarnos a él, especialmente si vamos acompañados de nuestro perro.
- Naranja: Es reactivo con otros perros, pero no con personas. Esto puede deberse a varios factores, por ejemplo que sea un macho dominante. Podemos acercarnos a él solo si no vamos acompañados de perros.
- Verde: Es un perro amigable y abierto a las interacciones tanto con personas como con otros animales.

El perro no debe ser molestado:
- Amarillo: Necesita espacio porque es miedoso o ansioso, o bien porque está en fase de entrenamiento o dominio de la obediencia. Aunque no es reactivo, no debemos importunarlo.
- Azul: Es un perro de servicio o asistencia que está trabajando y no debemos interrumpirle.
Problemas de salud:
- Morado: Se trata de un perro con algún tipo de alergia alimentaria, por lo que no debemos darle de comer.
- Blanco: Es un perro con alguna discapacidad; puede ser ciego o sordo o padecer alguna lesión, por lo que no debemos interactuar con él sin pedir permiso y en cualquier caso ha de ser con cuidado, ya que podríamos asustarlo o hacerle daño.
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Ciudad Valencia/National Geographic España













