El Museo de la Cultura abrió sus puertas de par en par para convertirse en un refugio de ternura y alegría. Allí tomó vida la «Ruta de la Esperanza», una hermosa jornada nacida desde el corazón del programa Carabobo Sostenible, pensada para acariciar el alma de nuestros pequeños en los momentos en que más lo necesitan.

La actividad contó con la calurosa compañía del ministro del Poder Popular para la Cultura, Raúl Cazal, reafirmando el compromiso de unir voluntades por el bienestar de nuestra gente.

«No son solo muñecos de tela: son abrazos palpables, pedacitos de calma para cuando el mundo parece temblar».

 

NOTA RELACIONADA: RUTA DE LA ESPERANZA CON JUEGOS TRADICIONALES AL CAMPAMENTO UEN GRAN COLOMBIA

 

El latido principal de este encuentro fue la entrega de más de 250 muñecos de contención emocional, bautizados cariñosamente como «Atlas» y «Amor». Cada una de estas piezas guarda un valor incalculable: fueron cosidas puntada a puntada por las manos entregadas de nuestras artesanas locales y la sociedad civil, agrupadas en el voluntariado «Unimos manos, unimos corazones».

Estos fieles compañeros de trapo nacieron con un propósito sagrado: regalar refugio, seguridad y un consuelo sincero a los niños y niñas de las comunidades de Puerto Cabello y Juan José Mora que vivieron momentos de incertidumbre tras el reciente evento sísmico.

 

LEE TAMBIÉN: «CONOCÍ AL BRAVO PUEBLO DE NUESTRO HIMNO NACIONAL»: MIRA EL RELATO DEL RESCATISTA JASON RÍOS

Una fiesta para el alma y la imaginación

La jornada transcurrió como un respiro de luz. Entre risas y miradas curiosas, los pequeños disfrutaron de una programación pensada para devolverles la ilusión:

  • Magia y fantasía: El escenario cobró vida con las obras del Teatro de Títeres Panelin y Títeres La Tarasca.
  • Rincón de creación: Caritas pintadas de colores, trazos libres en papel y ricos bocados para compartir.
  • Raíces y pertenencia: Un viaje por nuestra identidad a través de la exposición «Portadores» y el zapateo alegre del joropo carabobeño.
  • Mundos por descubrir: La fascinante experiencia tecnológica de la sala inmersiva y la proyección de un cortometraje animado que encendió sus sonrisas.

Al caer la tarde, los niños emprendieron el regreso a casa apretando contra sus pechos a sus nuevos e inseparables amigos, «Atlas» y «Amor». Pero se llevaron mucho más que un juguete de tela: regresaron con la certeza de no estar solos, envueltos en una experiencia inolvidable de cuidado, escucha y afecto verdadero. Una huella imborrable que demuestra que cuando el Gobierno de Carabobo, las creadoras textiles y la comunidad unen sus manos, el amor siempre es capaz de sanar.

 

 

TE INVITAMOS A LEER Y COMPARTIR:

Delcy Rodríguez lidera acto de ascensos de oficiales, generales y almirantes de la FANB

Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:

FACEBOOK       INSTAGRAM       TIKTOK       YOUTUBE       WHATSAPP       TELEGRAM

 

Fuente: MinCultura

Ciudad Valencia/MG