Desde que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se han confirmado casos de hantavirus en distintas regiones del mundo. Ante el incremento de víctimas mortales, se hace necesario reiterar información detallada sobre este virus.
¿Qué es?
El hantavirus se refiere a un grupo de virus transmitidos principalmente por roedores, con transmisión ocasional a los seres humanos. Las personas pueden infectarse al inhalar partículas contaminadas con orina, heces o saliva de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados.
Los hantavirus se clasifican en dos grupos principales:
- Los hantavirus del Viejo Mundo, presentes en África, Asia y Europa. Estos causan fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR).
- Los hantavirus del Nuevo Mundo, que circulan en las Américas, pueden causar el síndrome pulmonar por hantavirus (SCPH).
Cada región geográfica tiene diferentes especies portadoras:

- América: Diversas especies de ratones silvestres son los reservorios. Por ejemplo, en el sur del continente (Argentina y Chile), el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus) es el principal transmisor.
- En Estados Unidos: el ratón ciervo (Peromyscus maniculatus) es el portador principal.
- Europa y Asia: Los reservorios suelen ser roedores como el ratón de campo (Apodemus) y los topillos (Clethrionomys).
- África: El reservorio más destacado es la rata multimamífero (Mastomys).
Carga de morbilidad
Las infecciones por hantavirus son relativamente poco frecuentes a nivel mundial, pero se asocian a una tasa de letalidad que oscila entre menos del 1 % y el 15 % en Asia y Europa, y que puede llegar al 50 % en América. En todo el mundo, se estima que cada año se producen entre 10 000 y más de 100 000 infecciones (1, 2, 3), siendo Asia y Europa las regiones con mayor incidencia.
En Asia Oriental, especialmente en China y la República de Corea, la FHSR sigue siendo responsable de muchos miles de casos al año, aunque la incidencia ha disminuido en las últimas décadas.
En Europa se notifican varios miles de casos cada año, principalmente en las regiones septentrional y central, donde circula el virus Puumala. En América, la SCPH es mucho menos frecuente, con apenas unos centenares de casos al año en todo el continente. Los Estados Unidos de América han notificado menos de 1000 casos, mientras que países de América del Sur como la Argentina, el Brasil, Chile y el Paraguay notifican un número reducido de casos al año. A pesar de su menor incidencia, la SCPH tiene una tasa de letalidad elevada, que suele oscilar entre el 20 % y el 40 %, lo que la convierte en un problema de salud pública de gran importancia.
¿Cómo se transmite el virus?

La transmisión de los hantavirus al ser humano se produce por contacto con la orina, los excrementos o la saliva contaminados de roedores infectados. La infección también puede producirse por mordeduras de roedores, aunque es menos frecuente. Las actividades que implican contacto con roedores, como la limpieza de espacios cerrados o mal ventilados, la agricultura, los trabajos forestales y dormir en viviendas infestadas de roedores, aumentan el riesgo de exposición.
Hasta la fecha, solo se ha documentado la transmisión de persona a persona del virus Andes en América, y sigue siendo poco común. Cuando se produce, la transmisión entre personas se ha asociado a un contacto estrecho y prolongado, especialmente entre miembros del mismo hogar o parejas íntimas, y parece más probable durante la fase inicial de la enfermedad, cuando el virus es más contagioso.
Síntomas
En el ser humano, los síntomas suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición, dependiendo del tipo de virus, y suelen incluir fiebre, cefalea, dolores musculares y síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, náuseas o vómitos.
En el caso del SCPH, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia un cuadro de tos, dificultad respiratoria, acumulación de líquido en los pulmones y choque.
En el caso de la FHSR, las fases más avanzadas pueden incluir hipotensión, trastorno hemorrágico e insuficiencia renal.
Prevención
La prevención de la infección por hantavirus depende principalmente de la reducción del contacto entre personas y roedores.
- Mantener limpios los hogares y los lugares de trabajo.
- Sellar las aberturas que permiten la entrada de roedores en los edificios.
- Almacenar los alimentos de forma segura.
- Emplear prácticas de limpieza seguras en las zonas contaminadas por roedores.
- Evitar barrer o aspirar en seco los excrementos de roedores.
- Humedecer las zonas contaminadas antes de limpiarlas.
- Reforzar las prácticas de higiene de manos.
Evita la propagación
La identificación y el aislamiento tempranos, el seguimiento de los contactos estrechos y la aplicación de medidas habituales de prevención de infecciones son importantes para limitar la propagación cuando se produce un brote o se sospecha que puede haber caso.
***
TE PUEDE INTERESAR:
Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:
FACEBOOK INSTAGRAM TIKTOK YOUTUBE WHATSAPP TELEGRAM
Fuente: OPS/OMS
Ciudad Valencia/DA/RM













