zanahoria y remolacha

Tanto la zanahoria como la remolacha son ricas en vitaminas y cuentan con propiedades antioxidantes que favorecen la circulación sanguínea.

 

La remolacha además regula nuestro tránsito intestinal. Si existe un batido saludable y beneficioso es, sin duda, el de remolacha y zanahoria.

 

Además de ser refrescante y muy agradable para nuestro paladar, tomado de forma regular, te permitirá depurar la sangre y tener una mejor salud hepática.

 

Día a día, y casi sin que nos demos cuenta, nuestro organismo recibe una alta cantidad de toxinas.

 

Una alimentación inadecuada, las medicaciones, la contaminación ambiental e incluso el estrés, son enemigos cotidianos que dificultan el buen funcionamiento del hígado.

 

Depurador natural

¿Remolacha para curar el hígado y disfrutar de una sangre mucho más limpia? En efecto, es posible.

 

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Luchan contra el envejecimiento prematuro

Cuidan de la salud de nuestras células y las fortalecen. Algo esencial, por ejemplo, para nuestra salud hepática.

 

Los antioxidantes frenan la acción de los radicales libres, protegiendo los tejidos y optimizando nuestra salud general.

 

Regulan la tensión arterial

Por su parte, la remolacha es uno de los vegetales más ricos en antioxidantes. Contiene beta-carotenos, carotenoides y flavonoides. Son ellos los que le ofrecen ese color carmesí tan atractivo, y ellos quienes actúan como eficaces limpiadores hepáticos, en especial si sufrimos de hígado graso.

 

En 2012, se publicó un interesante estudio clínico publicado donde se nos revelaba que aquellas personas que sufrían de hígado graso mostraban al cabo de los meses una mejoría significativa al consumir jugo de remolacha. Los niveles de grasa en el hígado se reducían, así como la propia inflamación.

 

Activa el metabolismo y degrada grasas

Este batido a base de remolacha y zanahoria te va a permitir perder peso poco a poco, y disfrutar de una bebida energética ideal para empezar el día, o para tomar antes de las comidas.

 

Muy rica en fibra

Ello nos va a permitir poder “arrastrar” todas esas toxinas presentes en el intestino que dificultan la correcta absorción de nutrientes.

 

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Mejoran el tránsito intestinal

Evita que los lípidos de grasa se almacenen en nuestras células hepáticas. La remolacha también activa nuestro metabolismo y optimiza las funciones del sistema linfático.

 

Esta depura la sangre y cuida de nuestra salud cardíaca. Ya desde la antigüedad se utilizaba el remedio de beber jugo de remolacha para mejorar la salud de la sangre y fortalecerla.

 

Y, en efecto, es una realidad que a día de hoy sigue dándonos buenos resultados. La remolacha es rica en potasio y nos ayuda a regular la hipertensión.

 

Reduce el índice de colesterol malo (LDL)

El zumo de remolacha es muy rico en nutrientes como, por ejemplo, magnesio, fósforo, ácido fólico y vitaminas A, B y C.

 

Si hay algo que todo el mundo sabe de las zanahorias es que cuidan de nuestra vista y son buenas para conseguir un buen bronceado. Ahora bien, estas verduras son mucho más que todo esto. Vale la pena tenerlo en cuenta:

 

El consumo regular de zanahorias estimula la correcta circulación sanguínea.

 

Las zanahorias disponen de una importante cantidad de vitaminas (A, B, C y E), así como minerales y compuestos antioxidante.

 

 Y lo más importante… ¡Apenas tienen valor calórico!

Si hay una vitamina esencial para cuidar, optimizar y regenerar las células hepáticas es la vitamina del complejo B. La zanahoria te puede ofrecer un buen aporte de ella sin tener que recurrir, por ejemplo, a un alto consumo de alimentos de origen animal.

 

También es rica en potasio y fósforo, dos buenos vigorizantes para nuestra sangre y los nervios.

 

Las células madre de la zanahoria son ricas en  provitamina A. Cuando llega a nuestro flujo sanguíneo se trasforma en  en retinol, el cual nos permite reparar células dañadas por culpa de las toxinas.

 

Cómo preparar nuestro batido de remolacha y zanahoria

Ingredientes:

  • 1 remolacha mediana cocida
  • 2 mandarinas
  • 2 zanahorias
  • 1 vaso de agua (200 ml)

Preparación:

Es muy sencillo. Lo primero que haremos será limpiar bien las zanahorias y cortarlas en trocitos. Después, desgaja las 2 mandarinas (si lo deseas, puedes utilizar el zumo de una naranja), y corta en 4 trozos la remolacha para facilitar el licuado.

 

Una vez listos todos los ingredientes nos vamos ya a la licuadora. Obtén un zumo homogéneo y sin grumos, combinado ese vaso de agua para que no te quede tan espeso.

 

Te vendrá muy bien tomarlo por las mañanas. Día a día lo notarás en tu salud, tu energía y tu bienestar.

 

Ciudad VLC/Mary Pacheco

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