El arte como válvula de escape…

 

Pablo Lampe-flores-Arte y sentido

El universo creativo de Pablo Lampe, artista plástico, músico, compositor y poeta, se cimenta en una máxima de firmeza innegociable: «Pinta bien y no mires a quien». Esta declaración no es solo una guía profesional, sino un manifiesto ético sobre el respeto absoluto que, a su juicio, todo arte debe merecer.

Nacido en Tocopero, estado Falcón, el 27 de septiembre de 1948, Lampe es la manifestación de una estirpe cultural venezolana, siendo hijo de Pablo Lampe Rossell y María Gerónimo Jiménez corona de Lampe, oriunda de Cumarebo. Su legado personal continúa en sus hijos, Menkalinan y Pablo Manuel Lampe, quienes atestiguan la profundidad de su vida.

Desde 1980, de manera ininterrumpida hasta el presente, Lampe ha convertido la creación en su necesidad más profunda y en su estrategia de supervivencia emocional, describiéndola como su «válvula de escape»:

 

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El arte para mí es una válvula de escape porque ahí yo boto todo el estrés. Cuando me siento a pintar parece que estoy flotando, me olvido de todo, no siento ni coquito.

 

En este estado de flujo y meditación activa ha desarrollado su obra, una pintura profundamente influenciada por la maestría de artistas porteños como Niño Bonito y Víctor Antonio Pachano, así como por figuras internacionales de la talla de Paul Seurat y, en particular, Pablo Picasso, cuyo Guernica cataloga como una obra «impresionante».

 

Trayectoria y geografía del pincel

Puerto Cabello ha sido la musa ineludible de su lienzo, la geografía íntima de este artista autodidacta que se ha propuesto pintar «cada rincón de este puerto». Su compromiso con el arte y la constancia de su trabajo se evidencian en un currículum expositivo que recorre el circuito artístico venezolano y traspasa fronteras.

Entre sus participaciones más destacadas, con un claro hilo cronológico, se encuentran:

 

Pablo Lampe-lancha Patanemo-Arte y sentido

 

 * 1984: Salón Nacional de Pintura Tito Salas.
 * 1987: 3er Salón de Pintura Cámara de Comercio de Puerto Cabello y Salón de Pintura Semana de la Marina Mercante.
 * 1989: VII Salón de Arte Tito Salas.
 * 1990: III Salón de Arte Cemento Caribe (además de la XII edición del Salón Feliciano Carballo).
 * 1991: Salón de Arte Base Naval Agustín Armario.
 * 1993: Exposición Casa Rosada y Exposición Colectivo Calle Lanceros (1999)
 * 2022 : Artista Homenajeado en la Cámara de Comercio de Puerto Cabello.

 

Esta rica trayectoria, que también incluye el LXII Salón General en Jefe Eleazar López Contreras y exposiciones individuales en su Tocopero natal, subraya una vida dedicada a la creación, aún en tiempos de dificultad donde los costos de la pintura y los lienzos lo mantienen al margen de la producción activa, pero siempre «conectado con el arte».

 

La poesía del anhelo y la fragilidad humana

La faceta poética de Lampe no es un apéndice, sino una extensión de su sensibilidad artística. En sus versos, la intensidad emotiva del creador se traduce en palabras que exploran el deseo y la limitación humana.

En el poema «QUISIERA SER», el artista proyecta el anhelo de grandeza en la devoción:

 

Pablo Lampe-Calle Lanceros

 

Quisiera ser el sol para nombrarte / reina de todo el universo / y bañarte de luz e iluminarte / y darte la musa de los versos.
Quisiera ser el mar y así brindarte / todas mis olas de pasiones / y así poder acariciarte / hasta los más recónditos rincones.

 

Mientras que en «QUISE», utiliza la metáfora de la cera derritiéndose bajo el sol para hablar de los límites del sueño, que contrasta con la infinita lejanía del «lucero»:

 

Quise remontar el alto cielo / para alcanzar tierno lucero / que enamorado me tenía / pese a la inmensa lejanía / me forjé dos alas de cera / para dejar atrás la azul esfera / más ¡Ah! Cuando iba por la mitad / el sol derritió la cera y ¡Zuas!

 

Víctor Antonio Pachano: El humanismo plástico de Puerto Cabello | Vanileiby Rivas

 

Pablo Lampe, con su pincel, su pluma y su música, encarna al artista que, ante los desafíos de la vida, encuentra en el acto creativo su refugio inexpugnable. Su legado es el de un creador que no teme al compromiso y que nos recuerda que la mejor forma de honrar el arte es ejercerlo con excelencia y convicción: «Pinta bien y no mires a quien».

 

Vanileiby Rivas

Ciudad Valencia / RN