El presidente Donald Trump ha adoptado una postura sorprendente al enfrentarse a los principales ejecutivos del sector tecnológico para defender el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) sin restricciones.
Aunque políticamente arriesgada a dos meses de las elecciones de mitad de mandato —dado el rechazo generalizado de la población a la construcción de centros de datos y la desconfianza hacia la tecnología—, su enfoque sugiere una preocupación económica mayor: evitar una recesión si la «fiebre de la IA» se enfría durante su mandato.
TE PUEDE INTERESAR: ¿SE PUEDE SOBREVIVIR ACTUALMENTE SIN EL SOPORTE DE LA IA?
Dependencia económica del frenesí de la IA
La economía estadounidense ha desarrollado una dependencia significativa del gasto en IA y sectores relacionados, según diversas estimaciones:
- ING: Las inversiones en tecnología centrada en la IA y centros de datos representarán un tercio del crecimiento económico interanual en 2026.
- Goldman Sachs: El estratega jefe de renta variable declaró recientemente que la inversión en IA está impulsando la mitad de todo el crecimiento de los beneficios en el índice S&P 500.
Para los economistas, sin este frenesí inversor, la economía se encontraría en una situación precaria. Olu Sonola, director de investigación económica para EE.UU. de Fitch Ratings, advierte que, si esta tendencia se detiene drásticamente, el país podría enfrentar estancamiento o contracción directa durante al menos un año.
El efecto riqueza y los riesgos de una burbuja
Más allá de la productividad, el capital que fluye hacia la IA sostiene la mayor economía del mundo a través del «efecto riqueza»: los inversores con carteras expuestas a la IA se sienten más adinerados y consumen generosamente.
Un análisis de Fitch sobre una desaceleración vinculada a la IA, con una caída del 35 % en las acciones en seis meses, indica que la economía entraría en recesión con una contracción del PIB del 1,5 % el próximo año.
A pesar de que un desplome no es el escenario base, muchos observadores perciben un sistema interconectado y vulnerable, especialmente en un contexto de deuda pública elevada, gasto deficitario y tensiones geopolíticas como el conflicto en Irán.
Aunque algunos optimistas como Jessica Wachter ven la IA como una fuerza estabilizadora a largo plazo, el riesgo de una burbuja bursátil a corto plazo es considerable, lo que lleva a Trump a mantener el pie en el acelerador.
LEE TAMBIÉN
¿La inteligencia artificial pone en riesgo los derechos humanos? Esto dijo la ONU
Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:
FACEBOOK INSTAGRAM TIKTOK YOUTUBE WHATSAPP TELEGRAM
Fuente: CNN
Ciudad Valencia/ER/MG
Foto: Archivo












