Mientras en Venezuela se da vivienda a la población en España los desalojan, desde hace dos meses, alrededor de 20 personas sin hogar se acamparon frente a la sede del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social de España.

 

Esto en pleno centro de Madrid, con el fin de reivindicar las medidas que hagan posible el cumplimiento del Artículo 47 de la Constitución de ese país: «Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada».

 

Esa iniciativa ha crecido de manera espontánea y a principios de junio ya había más de 100 personas alojadas en varias decenas de tiendas de campaña, cuya mera presencia frente a la sede ministerial significa que no se está respetando ese derecho fundamental a la vivienda.

Suraya, una refugiada Siria en el campamento de personas sin hogar en el Paseo del Prado, Madrid, España

 

Y es que ese Artículo 47 también señala que «los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación».

 

Las personas sin hogar congregadas en el Paseo del Prado de Madrid, a escasos metros de dos de los hoteles más lujosos de la ciudad (el Ritz y el Palace), claman contra lo obvio: los poderes públicos no están cumpliendo su deber constitucional.

 

Fundamento, normas y espíritu de convivencia

En el improvisado pero eficiente punto de información instalado en el bulevar, un cartel explica la razón de ser de esta acampada y detalla las normas elementales de convivencia que hay que cumplir para participar.

las normas de convivencia de la acampada de personas sin hogar

 

«Las personas sin hogar aquí acampadas estamos reivindicando nuestro derecho a que se protejan nuestras vidas y nuestra integridad física y moral como manda la Constitución», reza el texto, que especifica que «todas las personas sin hogar son bienvenidas».

 

Dos miembros del campamento muestran una pancarta contra la especulación

Los sintecho reunidos en este acto de protesta tienen clara su intención de habilitar «un lugar de tranquilidad», por lo que los conflictos han de evitarse a toda costa. Las agresiones y amenazas de violencia, así como los robos, serán motivos de expulsión directa. El alcohol y las drogas tampoco están permitidos en este lugar.

 

 

«Queremos trabajar«

El punto de información está atendido actualmente por Diego, un hombre que vive en la calle desde hace un año.

 

Folleto informativo sobre la situación de los sin techo

Nos cuenta que tiene 35 años y 14 de ellos cotizados en la Seguridad Social: ha sido camarero y encargado en diferentes restaurantes durante 20 años y también tiene formación de quiromasajista. En su currículum consta incluso un curso de enología.

 

«Me cuesta mucho encontrar trabajo porque perdí la dentadura en un accidente de bicicleta, que se complicó porque luego sufrí piorrea», admite.

 

 

Dos meses más tarde del suceso, en la oficina de empleo le dijeron que su nivel de empleabilidad había bajado.

 

«Yo creo que lo único que ha bajado es el número de dientes que tengo», responde ahora Diego.

 

El cambio más reciente en su documentación laboral es el que corresponde a su domicilio. Donde antes figuraba la dirección de una vivienda hay una tachadura, junto a la que pueden leerse las palabras: «en la vía pública».

 

Una de los conjuntos de viviendas construidas por el Gobierno de Nicolás Maduro

 

«Están matando a gente dejándola en la calle»

«Tenemos que seguir haciendo cosas para que se nos vea más, porque esto no se puede permitir», continúa Javier, quien asegura que «están matando a gente dejándola en la calle, así que los primeros violentos son ellos.

 

Es violencia de Estado». A medida que habla, su inicial resignación se va convirtiendo en enfado y lanza acusaciones a los poderes públicos: «Los que están exprimiendo a la gente hasta dejar personas en la calle son ellos».

Miembros de la mesa de información del campamento de personas sin hogar

 

Javier insiste en que lo único que piden los concentrados en esta acampada es «que se cumplan los artículos de la Constitución, no es más que eso», y recuerda que «hay 32.000 personas en la calle y varios millones de pisos vacíos». «¿Que hacen con esos pisos? ¿Especular? Entonces, ¿también especulan con la pobreza?», pregunta retóricamente este joven sintecho.

 

La vulnerabilidad psíquica de las personas sin hogar es otra de las dimensiones de un problema, el sinhogarismo, que trasciende gravemente el ámbito económico para constituir una verdadera emergencia humanitaria a todos los niveles.

Más 2 millones de viviendas entregadas en el territorio venezolano

 

Las condiciones que afrontan los sintecho en su vida cotidiana, a menudo degradantes, tienen un efecto generalmente destructivo en su esfera emocional, sus capacidades cognitivas, sus habilidades sociales y su estado anímico. Además, los altos niveles de estrés en los que se instala su metabolismo producen todo tipo de efectos adversos.

 

Una vivienda social, no un albergue

Alejandro, otro de los acampados frente al Ministerio de  Sanidad, Consumo y Bienestar Social, destaca la necesidad de que el Gobierno español haga efectiva «la protección física y psíquica» de las personas y, en ese sentido, señala la necesidad de tener un programa de viviendas sociales.

 

Alejandro, uno de las personas sin hogar del campamento instalado en el Paseo del Prado

 

«La solución que reclamamos es la de una vivienda social, no un albergue», específica Alejandro, enfatizando que «un albergue no da la opción de poder vivir, convivir ni prosperar: lo que hacen los albergues es ocultar un problema a la gente y lo que se consigue con ellos es que sea muy poca gente la que logre salir de esta situación».

 

 

Desconfianza y resentimiento

De repente, cierto revuelo agita el campamento. Angie y otros compañeros de acampada se acercan a la calzada junto al bulevar, donde se ha detenido un vehículo del que se baja Ángel Gabilondo, el candidato y portavoz parlamentario del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la Comunidad de Madrid, quien intercambia brevemente unas palabras con dos miembros del campamento antes de regresar al coche y seguir su camino.

 

La actitud de desconfianza y resentimiento frente a los poderes públicos y a sus representantes son una constante en el discurso habitual de los sin techo.

 

Después de todo, los políticos son las caras visibles de una sociedad que les ha dado la espalda, que han visto sonreír en carteles de propaganda electoral y que también han sonreído en recientes debates televisados en los que, por cierto, no hubo mención específica a la problemática de las personas sin hogar.

 

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Los rostros de este campamento son muy diferentes. Entre todos componen la cara humana de la pobreza más extrema y desamparada del país; son caras en las que han hecho mella el dolor, la desesperación, el sufrimiento, la insalubridad, la desesperanza y el pánico.

 

De momento, se han reunido en este céntrico bulevar de Madrid, precisamente para plantar cara a los poderes públicos. No tienen hogar, no tienen casi nada; de momento, ni siquiera tienen un sitio mejor al que ir. Pero saben que tienen derecho a tenerlo y por eso están aquí.

 

2.666.298 viviendas entregadas en Revolución

Con la entrega de 39 viviendas en el Urbanismo Villas del Pilar, ubicado en el municipio Araure del estado Portuguesa, la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) llega a los 2 millones 666 mil 298 hogares construidos en Revolución para el pueblo venezolano.

 

Estas viviendas son de tipo unifamiliares, se encuentran construidas con materiales metálicos y constan de 3 habitaciones, 2 baños, sala, cocina, comedor, y lavadero distribuidos en un área de construcción  de 72 metros cuadrados.

 

Viviendas entregadas en el estado Portuguesa

Durante la entrega en el estado Portuguesa,el ministro del Poder Popular para Hábitat y Vivienda Ildemaro Villarroel expresó que “este Jueves de Vivienda es de renacer y de resistencia, lo que ha permitido que la GMVV continúe avanzando”.

 

“Estas son viviendas que necesitan un año o 18 meses para ser construidas, demostrando que las guarimbas y el bloqueo de cualquier tipo e  intenciones mal sanas del imperio no van a detener a esta Patria, ¡vamos  a seguir avanzando!”, resaltó el Ministro.

 

El ministro Ildemaro Villarroel entregando los títulos de propiedadAsimismo, el gobernador del estado Portuguesa Rafael Calles indicó que la edificación de este urbanismo lo instruyó el Eterno Líder de la Revolución, Hugo Chávez Frías.

 

Calles señaló que “Venezuela es uno de los pocos países del mundo donde se están construyendo hogares dignos y de calidad, lo cual sólo es posible teniendo al frente a nuestro presidente Nicolás Maduro que está decidido acompañar a nuestro pueblo”.

 

Danilo González / Ciudad VLC / Actualidad RT / GMVV

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