En el nuevo episodio del segmento Sin Límites, el diario Ciudad Valencia presenta una historia profundamente humana, tejida con amor, perseverancia y esperanza. Se trata de la vida de Victoria Eugenia Martínez Salazar, una joven nacida el 26 de junio de 2001, cuya historia es testimonio de que los límites muchas veces existen solo en la mirada de quienes no creen.

Sus padres, Cetilde Salazar y Augusto Martínez, se definen como padres orgullosos. Y no es para menos. Victoria Eugenia no solo es una joven con síndrome de Down: es una hija deseada, esperada y celebrada desde antes de nacer. Su madre recuerda el embarazo como un verdadero milagro, luego de múltiples intentos fallidos por concebir.

Fue un embarazo muy estimulado, lleno de controles médicos, pero sin señales visibles de la condición con la que nacería su hija. La noticia llegó al momento del parto, y con ella, un breve pero intenso proceso de aceptación. Lejos de rendirse ante el miedo o la incertidumbre, Cetilde y Augusto decidieron convertirse en los mejores aliados de su hija.
Para Cetilde, la clave ha sido la capacitación constante: entender la diversidad desde el conocimiento, para poder acompañar con herramientas reales y con amor consciente. También resalta la unión de pareja como un pilar fundamental para enfrentar los desafíos que implica criar a un hijo con una condición neurodiversa.
Victoria Eugenia creció como cualquier otra niña, con una vida regular y rodeada de afecto. Sin embargo, fue en el año 2018, a los 17 años, cuando su proceso de desarrollo tomó un nuevo rumbo. Tras pasar por distintos psicopedagogos, en 2023 llegó a Fundadiversidad, una institución que marcó un antes y un después en su evolución.
Allí, Victoria encontró un espacio de crecimiento, expresión y autonomía, y su familia, una red de apoyo invaluable. Hoy, Victoria Eugenia es una joven que inspira porque ha roto estereotipos para convertirse en modelo, bailarina de flamenco y chef. Agradece a sus amigos por acompañarla en su camino y deja un mensaje claro a otros chicos con su misma condición: “No dejen de leer, escribir y tener amigos. Eso también es parte de crecer.”
Su madre, Cetilde, cierra este capítulo con una reflexión poderosa: “La integración familiar es esencial. Cada miembro de la familia interviene positivamente en el desarrollo de nuestros hijos. No se trata solo de aceptar, sino de involucrarse, aprender y amar sin condiciones.”
Victoria Eugenia Martínez
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Este episodio de Sin Límites no solo celebra los logros de Victoria, sino que también visibiliza la importancia de la educación emocional, la inclusión y la preparación familiar ante situaciones inesperadas. Es un llamado a mirar la diversidad con respeto, a reconocer el potencial en cada ser humano y a entender que el amor, cuando se convierte en acción, puede abrir caminos insospechados.
Victoria Eugenia Martínez
Ciudad Valencia / Diego A. Trejo









