Las abejas y otros polinizadores, como las mariposas, los murciélagos y los colibríes, están cada vez más amenazados por los efectos de la actividad humana.

La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas, esencial para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres. Casi el 90 por ciento de las plantas con flores dependen de la polinización para reproducirse.

 

Para crear conciencia sobre la importancia de los polinizadores, las Naciones Unidas declararon el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas.

El objetivo es observar y controlar el descenso del número de polinizadores; abordar el problema de la falta de información taxonómica sobre los polinizadores; evaluar el impacto económico del descenso de los servicios de polinización, y promover la conservación, recuperación y el uso sostenible de la diversidad de polinizadores en la agricultura y ecosistemas afines.

Todas las personas dependemos de los polinizadores y por ese motivo, es crucial controlar su declive y detener la pérdida de biodiversidad.

 

Compromiso con las abejas de la mano con la juventud

El Día Mundial de las Abejas de 2024 se centra en el tema “Compromiso con las abejas, de la mano con la juventud”, el mismo destaca la importancia de implicar a los jóvenes en la apicultura y los esfuerzos de conservación de los polinizadores, ya que ellos son los guardianes del futuro nuestro medio ambiente.

La campaña de este año tiene la finalidad de concienciar a los jóvenes y a otras partes interesadas sobre el papel esencial de las abejas y otros polinizadores en la agricultura, el equilibrio ecológico y la preservación de la biodiversidad.

Al involucrarlos en actividades apícolas, lograremos inspirar a una nueva generación de líderes medioambientales y capacitarlos para que puedan influir positivamente en el mundo.

 

Necesitamos actuar ya 

La población de polinizadores —en especial abejas y mariposas— ha disminuido de manera preocupante, debido principalmente a prácticas agrícolas intensivas, cambios en el uso de la tierra, plaguicidas (incluidos los insecticidas neonicotinoides), especies exóticas invasoras, enfermedades, plagas y el cambio climático.

Los agricultores y los responsables de las políticas tienen un papel decisivo en la protección de nuestros polinizadores. Pero todos podemos poner nuestro granito de arena.

Si esta tendencia continúa, algunos cultivos nutritivos —como frutas, frutos secos y muchas hortalizas— serán sustituidos cada vez más por los cultivos básicos como el arroz, el maíz y la patata, lo que podría desembocar finalmente en una dieta desequilibrada.

 

¿Qué podemos hacer por las abejas?

Tú, en tu día a día 

  • Cultiva una amplia variedad de plantas autóctonas que florezcan en diferentes épocas del año.
  • Compra miel sin refinar a los agricultores de tu zona.
  • Compra productos a agricultores que lleven a cabo prácticas agrícolas sostenibles.
  • Protege las colonias de abejas silvestres.
  • Apadrina una colmena.
  • Deja un cuenco poco profundo con agua limpia y piedras o palos para que las abejas beban y no se ahoguen.
  • Ayúdalas a mantener los ecosistemas forestales.
  • ¡Crea conciencia sobre su situación, comparte  información en tus círculos y redes sociales. El declive en el número de abejas nos afecta a todos!

Los apicultores y agricultores pueden:

  • Reservar algunas zonas como hábitat natural.
  • Crear barreras vegetales.
  • Reducir o modificar el uso de pesticidas.
  • Respetar los lugares de anidación.
  • Sembrar atractivos de cultivo alrededor del campo.

 

Los responsables de elaborar estrategias deben:

  • Fomentar la participación, el intercambio de conocimientos y empoderamiento de los pueblos rurales e indígenas, así como de las comunidades locales.
  • Aplicar medidas estratégicas, para promover el cambio.
  • Incrementar la colaboración entre organizaciones nacionales e internacionales, instituciones académicas y redes de investigación para gestionar, investigar y evaluar a los polinizadores y los servicios de polinización.

 

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Ciudad Valencia / Naciones Unidas