El Inca Garcilaso de La Vega - resonancias literarias

El mes de abril evoca florecimiento, fertilidad, apertura; se dice que la palabra abril podría provenir del vocablo latino aperire (abrir), o de la palabra Aprul/Afrodita (etrusco/griego), diosa del amor y la belleza; sentimos que la tierra se abre para ofrecer los primeros brotes, olores, vertiéndose ante nuestros sentidos, tal como lo expresó Nicolás Guillén, De qué callada manera: “Y de qué modo sutil/me derramó en la camisa/todas las flores de abril”. Abril, flores, rosas, primavera, palabras clave en la composición del poeta cubano.

En el cuarto mes termina lo yermo y nace lo fecundo: ocurre la transformación. No es casual que el Domingo de Resurrección, se celebre el primer domingo posterior a la primera luna llena de la primavera.

También abril es un mes de resonancias literarias, en cuyos ecos hallamos puntos de encuentro entre escritores que han trascendido espacios y tiempos: William Shakespeare nace un 23 de abril de 1564; Miguel de Cervantes fallece en Madrid el 22 de abril de 1616 y es enterrado al día siguiente; el Inca Garcilaso de la Vega muere un 23 de abril de 1616 en Córdoba, España. Nuestra Teresa de la Parra y el maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa viajan a la eternidad, en diferentes años, ese día señalado.

Esta sincronicidad, estos eventos significativos, han llevado a diferentes organizaciones a destacar la fecha por la trascendente obra de estos creadores. La UNESCO, en 1995, lo proclamó como Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, “en reconocimiento al poder de los libros como puentes entre generaciones y culturas”.

En Venezuela, se celebra en muchas instituciones culturales, educativas -escuelas, liceos, universidades-, y comunidades en general con diversas actividades casi todo el mes de abril con foros, conversatorios, intercambios de libros, teniendo a la lectura y a los libros como recinto para la reflexión y el disfrute.

El Instituto Cervantes conmemora también el fallecimiento del Inca Garcilaso de la Vega y de Josep Pla, y celebra el Día del Idioma Español como reconocimiento máximo a Miguel de Cervantes y sin lugar a dudas, a la obra del Inca Garcilaso de la Vega quien construyó una épica de integración cultural que su nombre en sí manifiesta. Como hijo de una cuzqueña -descendiente de Huayna Capac- y de un militar español, pertenecía al mundo de la conquista y al Incario al mismo tiempo, además su contacto con el poeta Luis de Góngora y otros escritores, filósofos, cronistas, le permitió adquirir una comprensión multicultural y multilingüística de su tiempo, igualmente tomar para sí el espíritu poético y literario de la época.

 

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El Inca Garcilaso de la Vega y sus dos cosmovisiones

Es precisamente el foco de este artículo, destacar la obra del Inca Garcilaso por su aporte a la comprensión universal de dos civilizaciones que describió, analizó e interpretó a la luz de sus cosmovisiones, en urdimbre con las apuestas renacentistas y barrocas que pincelaron sus escritos.

El mundo de la madre -Chimpu Ocllo- con el quechua como lengua materna, los quipus (nudos de hilos coloridos para llevar cuentas), relatos orales, las momias embalsamadas, fueron cobijo durante su infancia transcurrida en una vieja casona cuya atmósfera vibraba entre arcabuces, ballestas, alabardas y picas, y la tradición literaria y militar de su pariente lejano Garcilaso de la Vega por la rama paterna, y la de sus primos maternos en segunda línea, los divisionistas Huáscar y Atahualpa.

La mayor parte de su vida la vivió entre Madrid, Montilla y Córdoba, entre los siglos XVI y XVII, lo que le permitió transitar vívidamente el Siglo de Oro español. Leyó a Platón, a los estoicos, a cronistas y poetas; su conocimiento del latín favoreció la traducción del italiano al español, de los Diálogos de Amor, cuyo autor fue el portugués León Hebreo.

En Andalucía, el Inca escribió sus obras cumbres, La Florida del Inca (1605) y los Comentarios Reales (1611), reales no por alusión a la realeza sino real por su empeño de veracidad; vale destacar la publicada en Venezuela por nuestra Biblioteca Ayacucho, con prólogo del periodista e historiador peruano Aurelio Miró Quesada.

 

Los Comentarios Reales

En los Comentarios, el Inca emplea el español como lengua con toda la carga simbólica que entraña una cosmovisión, trata de presentar los modos de vida y pensamiento de otra cosmovisión donde ambas conviven en él; sin embargo, por su desarrollo intelectual, podemos notar la influencia del agente dominador, reflejada en la lengua de los conquistadores con todo el imaginario construido a través del andamiaje cognitivo y emotivo del contexto.

Lo contado por el Inca Garcilaso en la parte primera, es la historia del imperio derrotado, los protagonistas son los incas; en la parte segunda, igualmente los hijos del sol dominan la escena, con el agregado de la conquista e incluso con escenas de algunos enfrentamientos entre los españoles.

Quería demostrar a España, la grandeza del Imperio Incaico, su organización, su sentido de la distribución de lo necesario para vivir, sus conocimientos sobre medicina, navegación, agricultura, variedad de lenguas, fábulas, ceremonias, astrología, geometría, geografía, aritmética y música. Condena la crueldad, la avaricia, el egoísmo; sin embargo, por su racionalidad simétrica y propensión al equilibrio dado por su pensamiento cristiano, en vez de enfrentar indios y españoles, se empeña en la integración.

A esta postura de aceptación y justificación de la conquista casi al final de los años del Inca Garcilaso, como bien lo señala el prologuista Miró Quesada, sería injusto reprocharle no haber reflejado lo que estuvo guardado sobre las civilizaciones preincaicas, haber romantizado su infancia y la estirpe incaica del Cuzco.

Los buenos libros son siempre campos magnéticos de cuya atracción no se puede huir.

Italo Calvino (1923-1985). Escritor italiano.

 

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María Auxiliadora Castillo Espinoza (Valencia, Carabobo) es docente e investigadora de la Universidad de Carabobo (UC). Exrectora de la Universidad Politécnica Territorial de Valencia. Comunicadora social y productora y conductora del programa radial Verdiras y Mentades (RNV Región Central 90.5 FM).

Magister en Investigación Educativa y estudios de Postgrado en Lingüística; Doctora en Educación por la Universidad de Carabobo, ha llevado a cabo estudios postdoctorales en investigación y Especialización en Gerencia Pública.

 

Ciudad Valencia/RM