Las algas marinas

Las algas marinas están repletas de compuestos bioactivos, vitaminas y minerales que ayudan a fortalecer diferentes funciones del cuerpo.

Hoy te compartimos tres beneficios que probablemente no conocías y que podrían motivarte a sumarlas a tu alimentación.

 

  1. Fuente natural de yodo para la tiroides

Uno de los nutrientes estrella de las algas marinas es el yodo, un mineral esencial para el buen funcionamiento de la glándula tiroides. Este órgano regula el metabolismo, la energía y hasta la temperatura corporal.

Consumir algas como el alga nori, wakame o kombu puede ayudar a cubrir la ingesta diaria recomendada de yodo, sobre todo en personas que no consumen sal yodada. Eso sí, siempre con moderación, ya que un exceso también puede ser contraproducente.

 

  1. Ricas en antioxidantes que protegen tus células

Otro de los grandes aportes de las algas son sus antioxidantes, entre ellos carotenoides, flavonoides y vitaminas como la C y la E.

Estos compuestos ayudan a combatir el daño oxidativo causado por los radicales libres, lo que contribuye a retrasar el envejecimiento celular y a reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Incluir algas en tu dieta es una forma sencilla de darle un extra de protección a tu organismo.

 

  1. Aliadas de la salud digestiva

Las algas también contienen fibra soluble e insoluble, lo que favorece la salud intestinal. La fibra ayuda a mejorar el tránsito digestivo, dar sensación de saciedad y alimentar a las bacterias buenas del intestino.

En algunos estudios se ha observado que ciertos polisacáridos presentes en las algas pueden actuar como prebióticos naturales, lo que fortalece el microbioma y refuerza el sistema inmune.

 

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Ciudad Valencia / Gastrolab