En la historia del deporte venezolano existen nombres que quedan indisolublemente ligados a una camiseta, a una ciudad y a una época dorada. En el baloncesto, hablar de Allison García es hablar de la identidad misma de Trotamundos de Carabobo. Nacido en 1967, este imponente alero fuerte y pívot de 6 pies 4 pulgadas se convirtió, a fuerza de garra, rebotes y una defensa implacable, en uno de los pilares más respetados del llamado «Expreso Azul» y del baloncesto nacional durante casi dos décadas.
Un Inicio Tardío pero Fulminante
A diferencia de otros atletas que crecen con un balón de baloncesto bajo el brazo, el idilio de Allison García con el tabloncillo comenzó de forma inusual y madura. Durante su niñez y temprana adolescencia en Valencia, sus intereses deportivos se inclinaron primero hacia el fútbol y luego hacia el boxeo, deporte en el que llegó a entrenar formalmente.
No fue sino hasta los 17 años cuando, impulsado por sus amigos debido a su imponente físico y estatura, pisó una cancha de baloncesto. Lo que le faltaba en fundamentos técnicos en ese entonces, le sobraba en instinto y potencia física. Su progreso fue meteórico:
• 1985: Se integró a la selección juvenil del estado Carabobo, alcanzando el campeonato nacional de la categoría en Maracay.
• El salto al profesionalismo: Su actuación en ese torneo juvenil llamó la atención del histórico cazatalentos y cazatalentos Nelson Jiménez, quien no dudó en convocarlo a los entrenamientos del equipo profesional de la región: Trotamundos de Carabobo.
La Consolidación: Novato del Año y el «Trabajo Sucio»
García debutó en la Liga Especial en 1985, teniendo un rol muy limitado en su primer año. Sin embargo, la temporada de 1986 marcaría un antes y un después en su carrera con la llegada del director técnico Pedro «Camagüey» Espinoza.
Espinoza vio en el joven valenciano el biotipo perfecto para cumplir una de las tareas más difíciles en el circuito: contener a los importados de gran nivel que reforzaban a los equipos rivales. Con la consigna clara de «márcalo», Allison asumió el reto con una madurez defensiva pasmosa. Gracias a su tremenda capacidad reboteadora y su intensidad en la pintura, se alzó con el premio al Novato del Año de 1986, consolidándose de inmediato en la rotación de un equipo plagado de estrellas.
Una Dinastía de Oro con Trotamundos
Allison García formó parte de la época más gloriosa e icónica de Trotamundos de Carabobo, una era en la que el Fórum de Valencia se convirtió en una fortaleza inexpugnable. A lo largo de sus 18 años de trayectoria profesional, García construyó un palmarés que muy pocos jugadores en el Caribe pueden exhibir:
• 6 Títulos Nacionales: Formó parte vital de los campeonatos de la Liga Especial y la posterior Liga Profesional de Baloncesto (LPB).
• 3 Títulos Sudamericanos de Clubes: Llevó el nombre de Valencia y de Venezuela a la cúspide continental, venciendo a las potencias del baloncesto brasileño y argentino en una época donde el torneo internacional de clubes era de una exigencia física descomunal.
A menudo alternando las posiciones de 4 (alero fuerte) y 5 (pívot), Allison no buscaba el protagonismo de los reflectores ni de las grandes estadísticas de anotación; su juego era el de los intangibles. El bloqueo oportuno, el rebote defensivo tras el cual nacía el característico contraataque rápido del «Expreso», y la intimidación física en la zona pintada eran sus marcas registradas.
Estadísticas de por vida en la liga profesional:
• Juegos jugados: 784
• Puntos anotados: 5.135
• Rebotes totales: 2.329
• Asistencias: 724
Su consistencia fue tal que permaneció 17 años consecutivos defendiendo los colores de Carabobo, con un breve paso de una temporada por los Toros de Aragua en 1994 debido a discrepancias contractuales, para luego regresar a la que siempre fue su casa.
Legado y Vida tras el Retiro
Más allá de los números y los trofeos, el verdadero legado de Allison García radica en su intachable conducta profesional. En un deporte de alto impacto y de constante roce físico, García transitó las canchas con caballerosidad, alejado de polémicas y siendo valorado por las fanaticadas de todos los gimnasios del país como un atleta íntegro.
Por sus inmensos aportes a la dinastía del equipo, Allison García fue inmortalizado en el Salón de la Fama de Trotamundos de Carabobo, compartiendo espacio con leyendas de la talla de Sam Shepherd, Iván Olivares y Yván Olivares. Tras colgar las zapatillas, ha seguido ligado estrechamente al desarrollo del baloncesto, aportando su experiencia desde los banquillos como asistente técnico (compartiendo sus conocimientos en equipos como Toros de Aragua) e inculcando a las nuevas generaciones —incluyendo a su propio hijo— los valores de la humildad, la disciplina y la capacidad de escuchar para seguir aprendiendo.
Para conocer más sobre sus propias vivencias, anécdotas con los importados de la época y detalles de su desarrollo deportivo, puedes ver esta Entrevista en profundidad con Allison García, donde el propio exjugador relata cómo pasó de los guantes de boxeo a transformarse en una leyenda viva en el Fórum de Valencia
Ciudad Valencia/LSFLC











