Un estudio científico advierte sobre una paradoja cada vez más preocupante del cambio climático: algunas regiones del planeta podrían experimentar sequías más intensas incluso si aumentan las lluvias.
La investigación, desarrollada por el Centro Nacional de Ciencias Atmosféricas y la Universidad de Reading en Reino Unido, analizó cómo el calentamiento global está alterando el equilibrio del agua en la superficie terrestre.
Según explicó la profesora Emily Black, el equipo logró identificar nuevos focos de sequía en distintas partes del mundo al estudiar el comportamiento del agua durante las temporadas de crecimiento de la vegetación, en lugar de limitarse a promedios anuales.
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“Relacionamos los efectos del calentamiento global con cambios en el balance hídrico de la superficie terrestre, lo que permitió detectar focos de sequía emergentes que suelen pasar desapercibidos en los análisis tradicionales”, señaló la investigadora.
Los resultados del estudio muestran señales preocupantes en varias zonas del planeta. En el oeste de Norteamérica y en Europa, los científicos proyectan una reducción significativa de la humedad del suelo durante la primavera, especialmente entre marzo y mayo.
Mientras tanto, el sureste de África podría convertirse en uno de los principales focos de sequía, ya que el aumento de las temperaturas intensificaría la escasez de agua en esa región.
Más lluvia no siempre significa más agua
Los investigadores explican que la humedad del suelo depende de múltiples factores y no únicamente de la cantidad de lluvia que cae en una zona.
Procesos como la evaporación, el deshielo, el flujo de agua superficial, los cambios en la vegetación o la reducción de la capa de nieve influyen directamente en la disponibilidad de agua que se infiltra en la tierra.
A medida que el planeta se calienta, la atmósfera es capaz de extraer más humedad del suelo, acelerando la pérdida de agua.
Esto significa que incluso si una región registra más precipitaciones, la tierra podría secarse más rápido de lo que logra rehidratarse, lo que a largo plazo puede generar condiciones de sequía persistente.
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Fuente: Venezuela News
Ciudad Valencia/DG











