Un cuento para la merienda: La gloria de Mamporal de Andrés Eloy Blanco
“Venga usted”; venga a que le toque un poco de mi vida tensa de Mamporal. A mí no me diga usted que la vida...
Un cuento para la merienda: «El fantasma mordido» de Pu Song-Ling
El fantasma mordido... He aquí la historia que me contó Chen Lin-Cheng: Un viejo amigo suyo estaba echado a la hora de la siesta,...
Un cuento para la merienda: «Destino» de Robert W. Chambers
Destino... Llegué al puente que muy pocos logran cruzar.
–¡Pasa! –exclamó el guardián, pero me reí y le dije:
–Hay tiempo.
Entonces él sonrió y cerró los...
Un cuento para la merienda: «El clérigo malvado» de H. P. Lovecraft
Un hombre grave que parecía inteligente, con ropa discreta y barba gris, me hizo pasar a la habitación del ático, y me habló en...
Un cuento para la merienda: «Desenredo» de João Guimarães Rosa
Del narrador a sus oyentes:
–Juan Joaquín, cliente de quien cuenta, era apacible, respetado, bueno como aroma de cerveza. Señor de lo debido para no...
Un cuento para la merienda: «La cabeza pegada al vidrio» de Silvina Ocampo
Desde hacía quince años Mlle. Dargére tenía a su cargo una colonia de niños débiles que había sido fundada por una de sus abuelas....
Un cuento para la merienda: «Las gafas» de Matías García Megías
Tengo gafas para ver verdades. Como no tengo costumbre no las uso nunca.
Solo una vez…
Mi mujer dormía a mi lado.
Puestas las gafas, la miré.
La...
Presidente Maduro conmemora incorporación de la octava estrella al Tricolor Nacional
El presidente de la República, Nicolás Maduro rememoró este sábado la incorporación de la octava estrella a la Bandera Nacional el 9 de marzo...
Un cuento para la merienda: «La señal» de Inés Arredondo
Un cuento para la merienda: "La señal" de Inés Arredondo
El sol denso, inmóvil, imponía su presencia; la realidad estaba paralizada bajo su crueldad sin...
Un cuento para la merienda: «Cara de luna» de Jack London
La cara de Juan Claverhouse era un fiel trasunto de la luna llena; ya conocen ustedes el tipo: los pómulos muy separados, la barbilla...
















