Un cuento para la merienda: «Equivocación» de Karel Capek
Nos embarcamos en el Mediterráneo. Es tan bellamente azul que uno no sabe cuál es el cielo y cuál el mar, por lo que...
Un cuento para la merienda: «El pulpo que no murió» de Sakutaro Hagiwara
Un pulpo que agonizaba de hambre fue encerrado en un acuario por muchísimo tiempo. Una pálida luz se filtraba a través del vidrio y...
Un cuento para la merienda: «El dedo» de Feng Meng-lung
Un hombre pobre se encontró en su camino a un antiguo amigo. Éste tenía un poder sobrenatural que le permitía hacer milagros. Como el...
Un cuento para la merienda: «Sólo mi libro quedó», de Mirih Berbin
Un día visitando la alcantarilla de Puerto Cabello, donde viví por muchos años, escuché que habían atropellado a alguien. De reojo vi y ahí...
Un cuento para la merienda: «Azogue» de Eduardo Gudiño Kieffer
Pobrecita Alicia. Aunque la razón te decía no puede ser, intuías que siempre es más fácil recordar las cosas que sucedieron la semana que...
Un cuento para la merienda: «Del viejecito negro de los velorios» de Eliseo Diego
Es el viejecito negro de los velorios, el que se sienta a un rincón, el paraguas enorme entre las piernas, el sombrero hongo sobre...
Un cuento para la merienda: «Volver» de Antonio Di Benedetto
Le explico a Horacio:
–Hoy he recibido la invitación para el acto de Manuel que se hizo el lunes.
Horacio comenta:
–Lindo tema para un cuento fantástico.
No...
Un cuento para la merienda: «Ocurrencia» de Juan Amos Comenio
Durante un banquete, Colón era objeto de frases mortificantes por parte de los españoles, que envidiaban al italiano la gloria de su gran descubrimiento;...
Un cuento para la merienda: «Destino» de Robert W. Chambers
Destino... Llegué al puente que muy pocos logran cruzar.
–¡Pasa! –exclamó el guardián, pero me reí y le dije:
–Hay tiempo.
Entonces él sonrió y cerró los...
Un cuento para la merienda: «Amor, eternidad» de Luis de Castresana
Estaban apoyados en la barandilla mirando la ría. Una ligera neblina se enredaba en lo alto de las grúas, que se alzaban como extraños...





















