Es costumbre que cuando está por finalizar el año, se realizan en muchas actividades un resumen de lo más destacado de ese periodo, que normalmente incluye lo mejor, en otros casos lo peor, pero en esta oportunidad les voy a mostrar el mío en lo deportivo en Venezuela, pero desde mis perspectiva, o como yo lo llamo más allá de lo evidente:
- Deporte del año: el pádel: no por las actuaciones, triunfos o títulos, sino porque fue la disciplina a la que se le construyeron más canchas en todo el país, pese lo difícil que es encontrar un jugador de verdad en tu entorno. Eso sí pantalleros y disfrazados sobran.
- Liga del año: la Superliga de Baloncesto, la cual demostró la veracidad de la frase cantidad no es calidad, con el claro ejemplo que ahora que la liga se jugó con 20 equipos, la Selección pierde hasta con Chile.
- Selección productiva del año: la Vinotinto del futbol, pese a que no sumó muchos triunfos, ni sumó muchos puntos, fue la que más vendió entradas, publicidad, camisetas e ilusiones.
- Dirigente deportivo del año: el presidente etílico de los Tiburones de La Guaira, quien trabaja hasta de madrugada para reenganchar al manager.
- Personaje del año: Fernando Bocha Batista, quien como técnico de la selección de futbol, este año arrancó como el nuevo héroe deportivo criollo y terminó con sus exadmiradores pidiendo que lo sacaran. Eso sí como vendedor de esperanzas e ilusiones ha sido un crack.
- Atleta del año: la pelota usada en la LVBP, que gracias a ella, se batió el record de jonrones en una temporada, al conectarse 446 en menos cantidad de juegos que la anterior marca de 433, pese a que no se contaba con grandes slugger reconocidos como en otras épocas.
- Mutantes del año: los Leones que se transformaron gatitos y los Tiburones en sardinas.
- Embarque del año: Salvador Pérez, quien según le aseguró al Caracas que jugaría con ellos en diciembre y aún lo están esperando con el locker con su nombre y el uniforme planchado… para la próxima temporada.
- Equipo claridad de la casa y oscuridad de la calle del año: el Deportivo Táchira, el cual gana todos lo torneos en Venezuela y no ve luz en la Libertadores o cualquier torneo o partido que juegue fuera de la frontera.
- Pronosticador del año: los de la LVBP, quienes dicen que el béisbol es impredecible, que nunca se sabe lo que puede pasar, pero enseguida se lanzan un pronóstico sobre resultado de un juego y hasta de un campeonato. Vaya coherencia y respeto al fanático.
- Fanático pastelero y ridículo del año: los que fueron a Maturín apoyar a la Vinotinto, pero con la camiseta de Messi puesta.
- Columnista tonto del año: este que está aquí, que en vez de estar en Navidad tomándose una frías con pasapalos de hallacas, se pone a escribir estas tonterías, porque para él sus lectores son primero. ¡Feliz y triunfador 2025!
Seguimos en contacto por @pjaimacias.
LEER MÁS DEL AUTOR: El fútbol criollo a nivel de Brasil… ‘en cantidad de equipos’ por Jaime Macías
Ciudad Valencia













