Postres balanceados

Si estás en días en los que tu cuerpo te pide a gritos un dulcito, te compartimos 8 sencillos consejos para calmar ese antojo aplicando pequeños cambios harán que se conviertan en postres más balanceados.

 

  1. Elige siempre postres balanceados con fruta

Las frutas, con su extensa variedad de sabores y texturas, son una excelente opción como topping o decoración en los postres balanceados, ya que en sí mismas tienen azúcares naturales, las cuales, en la mayoría de las ocasiones, endulzan las recetas sin necesidad de añadir otros endulzantes.

Además del delicioso sabor que añaden a los postres, que combina perfectamente con otros ingredientes, las frutas aportan a nuestro organismo minerales y vitaminas esenciales, por lo que es clave añadirlas de diferentes colores; el color está vinculado con los nutrientes y fitoquímicos que contienen.

 

  1. Anímate a probar otras harinas

Recetas como tortas, galletas, cupcakes y demás postres horneados requieren utilizar harinas refinadas para su elaboración. La más común es la harina de trigo blanca.

Otras opciones con las que puedes preparar postres balanceados e incluye ingredientes tales como harina de centeno, avena, almendras, coco, maíz, espelta o trigo sarraceno; estos no solo tienen menos calorías, sino que también algunos son una excelente alternativa para aquellas personas que no toleran el gluten.

 

  1. Reemplazas la azúcar refinada

El encanto de los postres reside en su delicioso sabor dulce, por lo que el azúcar es un ingrediente fundamental en su preparación, pero… tiene calorías vacías, es decir, que, más allá de ser una fuente calórica, no aporta ningún nutriente esencial para nuestro cuerpo, como vitaminas, minerales o fibra.

Las frutas tienen azúcares naturales, pero, si al emplearlas en los postres balanceados, estos aún requieren que se endulcen un poco más, una excelente opción es usar otros sustitutos de la azúcar refinada, como la miel, el jarabe de arce, el azúcar de coco o la stevia. Utiliza la opción que más te guste, pero siempre en la justa medida.

 

  1. Preferible con chocolate oscuro

El chocolate es otro de los protagonistas al momento de preparar postres, pues, además de aportar un delicioso sabor, también nos ayuda a decorar y a hacer más atractivos los platos dulces. Al momento de incorporar este ingrediente, encontraremos que existen diferentes tipos,y estos variarán según su porcentaje de cacao, azúcar o manteca.El chocolate ideal para preparar postres balanceados es el que tiene un 70% o más de cacao, ya que este tiene un sabor más intenso por ser una opción menos dulce.

  1. Texturas con semillas y frutos secos

El encanto de un postre está en la deliciosa sensación que descubrimos en cada bocado; allí podemos encontrar texturas suaves, gelatinosas y crujientes al mismo tiempo. Para crear este asombroso efecto en los postres balanceados, debemos hacer uso de ingredientes naturales, como las semillas de chía, amapola o sésamo, los cuales, además de darles un toque especial, son ingredientes que aportan fibra.Los frutos secos se han posicionado en el mundo de la repostería no solo por aumentar el valor nutricional de galletas, brownies, helados y pasteles, sino porque también son elementos clave al decorar los postres; son muy populares las almendras, avellanas, piñones y maníes.

 

  1. Usa productos Light

El mundo del dulce y la repostería es muy amplio, y los ingredientes que se requieren también, siendo necesario el uso leches y cremas para dar sabor, dulzura y textura. No hay necesidad de modificar la receta para tener un delicioso postre balanceado, en el mercado encontramos muchos productos light, los cuales tienen la misma consistencia y sabor, pero con menos cantidad de grasas y azúcares.

 

  1. Evita consumirlos muy tarde

Por lo general, el esperado momento del postre llega tan pronto se finaliza la comida, pero lo recomendado es que este sea después del almuerzo y no de la cena, ya que de esta forma le estamos dando el tiempo suficiente al cuerpo para gastar esas calorías antes de ir a la cama.

 

  1. Cuida las porciones

Para tener una alimentación balanceada, las porciones de las comidas y de cada ingrediente son clave, por lo que te compartimos algunos tips:

  • Si es un pastel, que sea una rebanada delgada, no más gruesa que la falange del dedo índice
  • Si son helados, gelatinas, mousses o flanes, media taza. Con el tiempo aprenderás a controlar las porciones de lo que comes, y tu cuerpo se acostumbrará y quedará satisfecho con un par de cucharadas de dulce.

Recuerda que el secreto de una alimentación balanceada está en incluir en el menú una gran variedad de ingredientes, con las cantidades adecuadas, cuidando especialmente las porciones de grasas y azúcares. Asegúrate de que el momento del postre sea ocasional y sin excesos.

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Ciudad Valencia/Nestlé