“Embriones artificiales, revolución con polémicas gigantescas” por Fernando Guevara

Embriones artificiales, revolución con polémicas gigantescas… Hace poco escribíamos aquí sobre la Inteligencia Artificial (IA) y cómo creemos que esta va a revolucionar el mundo. No lo dijimos en esa oportunidad, pero es probable que la IA sea un avance para la humanidad como en su momento lo fue la imprenta de Gutenberg o la llegada de Colón a las tierras de Abya Yala.

Ahora leemos que un par de equipos científicos, uno británico-estadounidense y otro de Israel, ha creado embriones humanos sintéticos. Es decir, el inicio de la vida humana se ha creado en un laboratorio sin la intervención de óvulos o espermatozoides. Esto es una realidad digna de Frankenstein.

Los científicos líderes en este campo son la británica Magdalena Zernicka-Goetz, de la Universidad de Cambridge y el Instituto de Tecnología de California, y el investigador palestino Jacob Hanna, del Instituto Weizmann de Ciencias, en Israel, ambos trabajaron de modo independiente y en competencia, se puede decir, y alcanzaron el logro prácticamente de forma simultánea.

Veamos primero, para los que no están familiarizados o tengan dudas, el embrión es un ser vivo en las primeras etapas de su desarrollo, desde la fecundación, hasta que el organismo adquiere las características morfológicas de su especie, es el inicio de la vida, los seres humanos comenzamos como un embrión y se considera que somos tales hasta la octava semana de gestación.

El embrión no tiene corazón, ni el inicio del cerebro, no obstante, sus células son el inicio para el desarrollo de estos dos importantes órganos y, por supuesto, de la vida.

Anteriormente hemos tenidos noticias de que también se han creado embriones artificiales de ratones, que llegan a formar estructuras vitales de hasta ocho días con un órgano parecido a un corazón que late. Sin embargo, hacia el gran público no había noticias de que se experimentaba también con elaborar embriones humanos hasta ahora.

Pero, ¿para qué necesita la humanidad crear embriones artificiales? Probablemente para estudiar fuera del entorno natural el desarrollo del inicio de la vida y quizás para conocer y prevenir enfermedades o malformaciones. Pero todo esto crea un mundo de dudas, preguntas y discusiones éticas y legales.

De hecho, tanto el desarrollo de la investigación, como la publicación de la noticia ha estado cargada de polémica desde hace tiempo, lo que nos lleva a revisar también la necesidad de notoriedad, reconocimiento y fama que se busca en la comunidad científica de altísimo nivel, tanto como entre los tiktokers frívolos y estúpidos que pululan en las redes. Creemos que nos hacemos entender con esta reflexión.

Es un dogma, prácticamente, que toda investigación seria se publica inicialmente en revistas especializadas para que sea conocida y revisada por los conocedores del área con la finalidad de brindar aportes al respecto, contradecirlas o refutarlas, también con aportes serios y debidamente soportados, lo que no ocurrió en este campo, pues la noticia se conoce a nivel mundial por una publicación del periódico inglés The Guardian, que no es precisamente una revista científica y que más bien es conocido como uno de los líderes de la famosa y poco reputada prensa del Reino Unido.

Esta noticia no vino acompañada de la debida publicación científica, de ahí que el campo académico y en especial el equipo de Hanna protestaran, pues el lanzamiento de esta noticia de esta forma se parece más a una carrera por obtener reconocimiento popular que fomentar el debate científico que este tipo de logros debe generar. En todo caso el investigador palestino hizo lo que se denomina su pre publicación e inmediatamente el equipo de la investigadora británica hizo lo propio.

 

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Ahora, fuera de esta situación anecdótica, lo importante es el debate que va a generar la realidad de que estamos creando embriones humanos sin la presencia de humanos.

Una de las potencialidades de este logro es que en estos embriones se podrá estudiar el desarrollo del inicio de la vida de una forma que anteriormente no se podría hacer, aunque este seguirá generando dudas, controversias y, sobre todo, polémicas éticas.

Lo cierto, como bien lo dicen, científicos consultados al respecto es que la ciencia cada vez avanza más rápido, incluso que la legislación y que hasta las aristas morales y los valores de los seres humanos. La creación de embriones artificiales nos hace sentir que vivimos cada día más en un mundo artificial y no solamente por lo de las apariencias. Lo artificial se ha vuelto muy real.

 

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Fernando Guevara Herrera (Valencia, Venezuela, 1967) es abogado egresado de la Universidad de Carabobo en 1995. Tiene especialización en Gerencia Pública, actualmente realizando tesis de especialización en Educación Superior en la Universidad José Antonio Páez (UJAP) y en el doctorado en Educación UPEL, núcleo El Mácaro. Tiene curso de especialización en Marco Jurídico de la Cooperación Cultural Iberoamericana, Universitat de Barcelona, España. Beca del Ministerio de la Cultura de España.

Fue Jefe de Extensión Cultural y Recursos Humanos de la Biblioteca Nacional de Venezuela. Consultor Jurídico del Centro Nacional de Historia, del Archivo General de la Nación y del Complejo Editorial Batalla de Carabobo (Cebac); Registrador Público de los municipios Naguanagua y San Diego de Carabobo. Auditor Interno de FUNDADEPORTE y Sub Director del Museo de Arte Valencia (MUVA). Es también profesor de la UJAP y locutor desde 1990.

 

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