La debilidad de las patas traseras de los gatos (extremidades posteriores) es un signo clínico relativamente frecuente en la medicina felina.
Este síntoma puede estar causado por enfermedades neuromusculares primarias o por otras enfermedades sistémicas que afectan al sistema neuromuscular de manera secundaria.
Si tienes un gato con las patas traseras débiles, debes saber que existen una serie de complementos nutricionales que ayudan a mejorar la función nerviosa y la salud muscular y articular.
A continuación, mencionamos los más relevantes:
- Vitamina B12 o cianocobalamina: mejora el funcionamiento del sistema nervioso, pues interviene en la formación de mielina y de neurotransmisores, y previene el daño neurológico y la degeneración. La vitamina B12 se puede proporcionar en forma de complementos nutricionales o mediante alimentos ricos en esta vitamina (como el hígado de vaca, de cordero o de cerdo). No dudes en consultar más información sobre la «Vitamina B para gatos» a continuación.
- Glucosamina y condroitina: son elementos que juegan un papel importante en la salud articular. Entre otras cosas, previenen el deterioro del cartílago, estimulan la reparación del cartílago, y reducen la inflamación y el dolor a nivel articular. Estos productos se pueden proporcionar en forma de complementos alimenticios o mediante alimentos (como el caldo de huesos o las patas de pollo).
- Ácidos grasos omega-3: reducen la inflamación a nivel muscular y articular, previenen la pérdida de masa muscular y mejoran la movilidad articular. Los ácidos grasos omega-3 se puede proporcionar mediante complementos alimenticios o mediante alimentos ricos en estos ácidos grasos (como los pescados azules tipo caballa, atún, salmón, sardinas, etc.)
- Taurina: tiene un papel fundamental a nivel neuromuscular, pues regula la contracción muscular, modula la actividad de los neurotransmisores y regula la homeostasis de las células musculares y nerviosas. La taurina se puede proporcionar en forma de complementos alimenticios o mediante alimentos ricos en este aminoácido (como el atún o el hígado de vaca).
Fisioterapia en las patas traseras de los gatos
Distintas técnicas de fisioterapia también puede ayudar a mejorar o recuperar la funcionalidad y la movilidad de las extremidades posteriores en un gato con las patas traseras paralizadas o débiles. Algunas de estas técnicas son:
- Ejercicios de equilibrio y propiocepción: Colocar las patas traseras sobre una pelota firme puede ser un ejercicio efectivo para un gato con las patas traseras débiles, pues activa la musculatura de las extremidades y mejora la coordinación.
- Masajes y estiramientos: dependiendo de la zona lesionada, puede ser recomendable realizar masajes y estiramientos para relajar la musculatura afectada y mejorar el rango de movimiento de las extremidades.
En cualquier caso, es importante mencionar que cualquiera de estas técnicas deben ser realizadas o prescritas por un veterinario especialista, pues la manipulación inadecuada o la realización de ejercicios potencialmente lesivos podrían llegar a empeorar la situación del animal.
Terapias alternativas
Algunas de las más conocidas son:
- Electroestimulación: consiste en la aplicación de impulsos eléctricos a través de electrodos colocados sobre la piel, que estimulan los nervios y los músculos subyacentes. Su aplicación permite mejorar la fuerza y la resistencia de músculos debilitados, relajar la musculatura contracturada, favorecer el riego sanguíneo en áreas lesionadas y promover la regeneración nerviosa en casos de daño neurológico.
- Hidroterapia: los ejercicios dentro del agua permiten trabajar el sistema musculoesquelético de manera más segura. La flotación proporciona soporte y estabilidad y el estrés del impacto. Además, la presión hidrostática y la temperatura cálida del agua mejoran el retorno venoso y linfático, promoviendo la oxigenación de los tejidos.
- Acupuntura: esta práctica procedente de la medicina tradicional china ayuda a la relajación neuromuscular, mejora el flujo sanguíneo y la oxigenación de los tejidos, reduce la inflamación y estimula la plasticidad neuronal tras lesiones nerviosas.
Descanso adecuado
Lo que hemos descrito anteriormente resultan de gran ayuda para fortalecer las patas traseras de gatos con debilidad del tercio posterior, pero además de ello, es de vital importancia proporcionar a estos animales una cama y un espacio de descanso adecuado para garantizar su bienestar y evitar la progresión de las lesiones que están originando esa debilidad.
Por ello, es recomendable utilizar camas ortopédicas, las cuales están especialmente diseñadas para reducir la presión en la musculatura y las articulaciones afectadas, proporcionando un soporte y un descanso adecuado.
Le recordamos que este artículo es de carácter informativo. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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Ciudad Valencia / Experto Animal













